A GRITOS DE ESPERANZA

Por Clariss Metallium

 

 

 

 

Todo había empezado como un simple juego, una diversión como muchas otras, pero ahora se había convertido en algo más serio. El demonio miró a la dama de dorados cabellos que dormía a su lado en la cama, parecía un ángel, un dulce ángel, apartó algunos mechones que cubrían su hermoso rostro. Le resultaba difícil de creer que aquella dragona que tantas veces le había desafiado y sacado de sus casillas ahora estuviera allí con el. Aún recordaba aquella vez que ella le había llamado desesperada y el había acudido a su llamada...

 

A PESAR DE QUE LA LUNA NO BRILLE MAÑANA

 

Philia: XELLOS, XELLOS.

 

Xellos apareció delante de ella.- ¿Si?

 

Philia: …

 

Xellos: ¿Qué quieres Philia?

 

Philia: Vargav, ha desaparecido.

 

Xellos: ¿y?

 

Philia: te lo ruego ayúdame a recuperarle, se que tu puedes encontrarle.

 

Xellos: ¿y que ganaría con ello?

 

Philia: te daré lo que quieras.

 

Xellos: lo siento Philia, pero no creo que tengas nada que me interese-dijo dándose la vuelta para marcharse.

 

Philia: espera.-Xellos sonrió maliciosamente.-Si me ayudas yo… yo…

 

Xellos: ¿tu que?-dijo dándose la vuelta.

 

Philia: yo… me entregare a ti-dijo tras unos segundos.

 

Xellos: ¿las veces que quiera y cuando quiera?

 

Philia: si.

 

Xellos: júralo por la vida de Vargav.

 

Philia: lo juro por la vida de Vargav.

 

Xellos: esta bien, iré a buscar a tu pequeño.-Xellos desapareció.

 

¿Como pude hacerle algo así? Aunque ahora las cosas sean diferentes; la amo y no quiero estar sin ella.

DARÁ IGUAL SOLO VERTE REÍR

 

Xellos apareció en su habitación, en la Isla del Lobo.-Jajajajajajaja-rió divertido.-Que predecibles que son los dragones-dijo cogiendo al pequeño Vargav en sus brazos. Dejó pasar un poco de tiempo y luego desapareció, volviendo a aparecer en la habitación de Philia.-Aquí tienes a tu pequeño.

 

Philia: Vargav-dijo muy contenta, cogiendole en brazos.-Gracias-dijo mirando al demonio.- ¿Quien lo tenia?

 

Xellos: sore wa himitsu desu.

 

Philia: esta bien, voy a acostarle, ahora vuelvo.

 

Xellos: as con calma-dijo mientras se sentaba en la cama.

 

Philia acostó a Vargav en su cunita, mientras que el niño le ofrecía una dulce sonrisa. La dragona volvió a su habitación, donde la recibieron unos brazos, estrechándola contra su cuerpo y besándola apasionadamente. Philia correspondió el beso ¿Qué más podía hacer? El demonio acarició la espalda de la muchacha, introduciendo sus manos bajo del fino camisón, la despojó de sus ropas, la besó, la acarició, lamió su piel, la tumbó en la cama, la poseyó.

 

ES LO QUE ME HACE FELIZ MI ALMA

 

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Philia se despertó, ya había amanecido, debía darse prisa o llegaría tarde a la tienda, se levantó y vio la cama manchada de sangre, en ese momento recordó lo sucedido anoche. La ex sacerdotisa suspiró profundamente, mientras que algunas lagrimas bajaban por sus mejillas, se vistito y salió de casa con el pequeño Vargav, tenia que alejarse de ese lugar, de lo que había echo, pero no se arrepentía, ella había jurado proteger y criar a Vargav y lo haría a toda costa, incluso si eso significase entregarse a ese demonio día tras día. Desde esa noche toda había cambiado, pera ella el Xellos que conocía había muerto, para siempre.

 

Y ES VERDAD LA MIRADA DISTINTA

O ALGÚN GESTO MAS FRÍO: SE CLAVA

EN MI PECHO, DAGA DEL DESCONCIERTO

 

Philia estaba en su tienda vendiendo algunos jarrones, cuando sintió su presencia.-Jiras, Gurabos, por favor, encargaos un rato de la tienda.

 

Jiras y Gurabos: claro jefa.

 

Philia bajó al almacén del negocio y allí el apareció, empujándola contra la pared, acorralando a su presa, liberándola de la prenda que cubría su parte más íntima, apoderándose de su maravilloso cuerpo. La dragona se abrazó a el en un acto de desesperación, se odiaba, se odiaba tanto, no solo porque estaba dejando que el hiciera de ella lo que quería, sino porque le gustaba, le gustaba terriblemente como la tocaba, como la besaba, como la poseía.

 

PERO AMOR AHÍ ESTÁ LA MAGIA

 

El demonio volvió a mirar a la chica, le gustaba tanto, por eso se había llevado a Vargav, sabia que Philia le habría dado cualquier cosa para recuperar a su hijo y el la deseaba, desde hace mucho. Pero el juego había ido demasiado lejos, el había perdido el control y se había enamorado de ella. ¿Como poder pretender que ella le amara después de lo que el le había echo? la había utilizado como un juguete para pasar sus aburridos días y aunque ahora era diferente el daño ya estaba echo, Philia le odiaría para siempre. Podría contarle la verdad, pero entonces la perdería para siempre y eso era lo ultimo que el deseaba, sabia que se estaba portando como un egoísta, pero no quería perderla, por nada. El demonio se levantó de la cama, se vistió y antes de desaparecer volvió a mirarla, no había nada que hacer, ella jamás le amaría.

AHORA QUE TE VEO NIÑA YA TE HECHO DE MENOS,

NO IMAGINO MIS HERIDAS SI ALGÚN DÍA TE VAS LEJOS.

 

Philia abrió los ojos, y al encontrarse sola en la cama, se incorporó sentándose en ella, su hermoso rostro se veía nublado por la tristeza, su mirada perdida en el vacío. Pasaron unos minutos, hasta que ella reaccionó y se levantó, para cubrir su cuerpo con uno de sus vestidos y bajar al salón de la casa, donde cojió un libro sobre las porcelanas; como era domingo no tenía que abrir la tienda y Vargav estaba con Jiras y Gurabos. Abrió el libro por la pagina en la que lo había dejado hace semanas, últimamente no había tenido tiempo de leerlo, en realidad no había tenido mucho tiempo para si misma. Comenzó a leer las primeras palabras, cuando algo húmedo mojó la pagina del libro que estaba leyendo, Philia llevó una mano a su rostro y secó algunas lagrimas rebeldes que salían de sus ojos; era absurdo que después de semanas siguiera llorando como si la noche anterior hubiese sido la primera vez que aquel maldito demonio la había poseído. Llevó ambas manos a su rostro en un intento fallido de calmarse, para luego cojer el libro y tirarlo con furia contra la pared, para luego abrazarse a una de las almohadas del sofá y allí ahogar sus sollozos. Odiaba a ese maldito demonio, lo odiaba tanto.

 

QUERRÍA POR ESTO.

 

Jiras y Gurabos, la habían estado observando últimamente, porque la dragona ya no parecía la misma; hace mucho tiempo que no la veían esbozar una sonrisa, parecía siempre ausente y lo peor... se estaba volviendo muy fría. No con ellos o con el pequeño Vargav, sino con el resto del mundo.

 

Jiras: ¿jefa que es lo que le pasa?-le preguntó Jiras ese día.-La veo muy triste en los últimos tiempos.

 

Philia: no me pasa nada, Jiras.

 

Gurabos: últimamente está muy extraña.

 

Philia: no os preocupéis, es solo que... últimamente no me siento muy bien, pero no es nada, así que no os preocupéis ¿de acuerdo?

 

Jiras y Gurabos: de acuerdo, jefa. Si quiere hoy podríamos quedarnos nosotros con el pequeño Vargav, así podría descansar.

 

Philia: si, gracias.

 

Jiras y Gurabos: de nada, jefa.

 

SI PREGUNTAN POR MÍ
NO LES DIGAS DÓNDE FUI,

 

Philia cerró la tienda y se encaminó hacía su casa. Mientras caminaba pensaba en lo que le habían dicho Jiras y Gurabos aquella tarde; era verdad, últimamente estaba muy triste, ni siquiera recordaba hace cuento que no sonreía, pero es que no le apetecía mucho sonreír, no tenia motivo para ello. Aquello que estaba viviendo, al fin y al cabo, no era tan malo, Xellos no le había echo ningún daño, ni a ella ni a Vargav, pero eso no evitaba que ella se sintiera muerta por dentro, que se sintiera su esclava; el no poder tener una vida propia, el no poder enamorarse de alguien por temor a que Xellos dañara a esa persona, el tener que entregarse a el aunque no le apeteciera. Todas esas cosas ahogaban su existencia, pero aún así no podía hacer nada, no podía alejarle de su vida, si lo hacía Xellos podría vengarse arrebatándole a Vargav o matándole o quien sabe que. Lo único que podía hacer era complacerle.

 

QUE TU ALMA SEA FUERTE

 

La lluvia empezaba a caer y Philia apresuró su paso. En cuestión de segundos se desató una terrible tormenta y Philia entró en casa corriendo, media empapada. Un trueno cayó cerca de la casa y Philia se tapó los oídos aterrada, nunca le habían gustado las tormentas, desde niña, siempre les tuvo miedo. Intentó encender la luz, pero no había corriente, seguramente aquel trueno debía de haber estropeado algo. Buscó una vela en unos cajones, todo estaba muy oscuro y el temporal empeoraba a momentos. Cuando al fin las encontró un trueno sonó muy fuerte, asustándola a muerte y haciendo que se le cayera la vela, Philia la buscó por el suelo, pero no la encontró. Otro trueno sonó, y otro, y otro... Philia se sentó en el suelo y se abrazó a si misa; las tormentas, ella odiaba las tormentas, le recordaban aquella noche, hace muchos años, cuando aún era una niña. Aquellos relámpagos, aquellos truenos, aquellas personas y la sangre...-NOOOO-gritó aterrada, reviviendo aquellas imagines; su padre, su madre, su hermana mayor, el ruido de un temporal, los gritos oídos desde su escondite y luego el silencio más absoluto: el silencio de la muerte. Philia empezó a llorar desconsolada, abrazada a si misma. En aquel momento Xellos apareció y la vio sentada en el suelo, llorando desesperadamente.

 

Y CUANDO MIRES HACIA EL FRENTE

NO RECUERDES TODO LO QUE NO TE DÍ.

 

Xellos: Philia-dijo acercándose a ella y tocándole el hombro.- ¿Que sucede?

 

Philia: no-dijo alejándose de el, aterrada.-La esfera de sangre-mirando el broche del demonio.

 

Xellos: ¿que esfera de sangre? ¿Philia que estas diciendo?-dijo acercándose otra vez a ella.

 

Philia: no déjeme, déjeme.

 

Xellos: Philia calmate, soy yo, soy Xellos.

 

Philia: ¿Xellos?-dijo levantando el rostro.

 

Xellos: si.-Philia se abrazó a el llorando y el le devolvió el abrazo, estrechándola con fuerza entre sus brazos. Oh cuanto lo había deseado, cuantas veces había soñada que ella se abrazara a el voluntariamente, no porque lo había jurado, sino porque quería, porque le necesitaba.-Calmate-dijo intentando tranquilizarla, mientras acariciaba sus dorados cabellos, como a una niña que necesita protección.

 

Philia: Xellos, no me dejes-dijo desesperada, entre sollozos.

 

Xellos: tranquila, estoy aquí y no voy a dejarte.-Philia escondió su rostro entre las ropas del sacerdote. Xellos la tomó en sus brazos y la dejó delicadamente sobre el sofá, sin soltarla, mientras que ella seguía llorando, estaba realmente aterrorizada.-Shhh, calmate Philia-le dijo en un tono dulce, pero la ex sacerdotisa no le escuchaba, su rostro escondido entre sus ropas, sus manos aferrándose fuertemente a el. No había otra salida. El demonio acarició la cabeza de la muchacha, aplicándole un hechizo de sueño, la sintió mientras su cuerpo se relajaba y sus manos lo iban soltando, hasta caer en un profundo sueño. Xellos la cojió nuevamente en sus brazos y desapareció, reapareciendo en la habitación de Philia y depositándola en la cama, para luego cubrirla con las mantas. ¿Que es lo que había pasado? ¿Porque Philia estaba tan aterrada? ¿Y que es lo que quería decir con “la esfera de sangre”? El demonio la miró, ahora el rostro de Philia parecía tranquilo, se había calmado, pero el no se iría, se quedaría para vigilar sus sueños. Acarició su mejilla izquierda, apartando algunos mechones de su delicado rostro, por esa noche el seria solo un ángel negro que velaba los sueños de aquella dulce criatura.

 

Y ES QUE QUEDAN TANTAS COSAS POR CONTARTE Y QUE ME CUENTES

 

Philia reabrió los ojos y miró a su alrededor, algo desorientada, hasta que su mirada se cruzó con la mirada amatista del demonio.-Xellos-dijo en un susurro.

 

Xellos: estoy aquí, Philia ¿estas mejor?

 

Philia: si, estoy mejor.

 

Xellos: Philia ¿que es lo que ha pasado?-su voz seria.

 

Philia: nada.

 

Xellos: ¿nada? ¿Y como explicas el echo de que cuando vine te encontré llorando desconsolada en el suelo, pronunciando frases que no tenían sentido, como “la esfera de sangre”?

 

Philia: yo... no... No me acuerdo.

 

Xellos: no mientas.

 

Philia: ¿que es lo que quieres?-dijo molesta.-Me entrego a ti todas las veces que se te antoja jugar conmigo, cumplo todos tus caprichos sexuales, te dedico mi vida ¿QUE ES LO QUE MÁS QUIERES?-gritó histérica.

 

Xellos: quiero saber que es lo que sucedió ayer.

 

Philia: NADA, HAYER NO SUCEDIO NADA ¿DE ACUERDO?-desesperada.

 

Xellos: como quieras-dijo levantándose de la silla en la que estaba, Philia cerró los ojos y suspiró. De repente se oyó un terrible trueno.

 

Philia: HAAAAA-escondiéndose bajo las sabanas.

 

El demonio se acercó a la cama.-Tranquila Philia, no era un trueno.-Philia se descubrió.-Era solo una reproducción de un trueno.

 

Philia: *BAKA *-gritó.- ¿Porque has echó eso?

 

Xellos: dime que es lo que ha ocurrido ayer.

 

Philia: ya te e dicho que no ha ocurrido nada, es solo que no me gustan nada las tormentas.

 

Xellos: ¿Y lo de “la esfera de sangre”?

 

Philia: ¿esfera de sangre? no tengo ni idea de lo que me estas diciendo.

 

Xellos: mientes.

 

Philia: ¿como puedes saber si miento o no?-Xellos acercó su rostro al de ella, Philia no retrocedió, ya estaba acostumbrada, y le dijo.-Porque te conozco, mi querida Philia.

 

Philia: ja, dudo que me conozcas-dijo ella fríamente.-Si, tal vez sepas come reacciono cuando alguien me besa, me acaricia, me posee, pero nada más. Xellos tu no sabes nada de mí.

 

Xellos: es verdad-dijo alejando su rostro de ella y sentándose en la cama.

 

Philia: supongo, y se que no me equivoco, que estas aquí para “una de tus muchas visitas” ¿no? Démonos prisa, tengo que ir a abrir la tienda-dijo quitándose la ropa que llevaba puesta, quedándose completamente desnuda ante el demonio.

 

Xellos: no, hoy no puedo, tengo que irme, estaré fuera un par de días, solo quería avisarte.-dijo acercándose a ella y dándole un beso en los labios antes de desaparecer. La dragona parpadeó.

 

TANTOS RATOS Y PASIONES POR VIVIR

 

Algunas noches más tarde...

Philia se disponía a irse a dormir, últimamente no se sentía muy bien, además estaba muy cansada, fue hacía las escaleras cuando sintió su presencia. La dragona se volteó y le vio sentado en el sofá.

 

Xellos: ven aquí-dijo el demonio abriendo sus ojos y sonriendo maliciosamente, Philia se acercó, sentándose en el sofá. Xellos le acarició el cuello, apartando algunos mechones de el, besándolo dulcemente, mientras que Philia cerraba los ojos, deleitándose con los labios del demonio sobre su piel. Repentinamente el sacerdote se alejó de ella y abrazándola se tele transportó en la habitación de Philia, tumbándola en la cama y empezando a besar su pecho, mientras acariciaba su cuerpo, levantando su camisón. La dragona respondía a cada toque del demonio, como siempre lo había echo, pero de repente notó como su cabeza empezaba a dar vueltas, no se sentía nada bien, su mirada se perdió en la oscuridad de la habitación, cosa que el demonio notó.

 

Xellos: ¿que pasa?-preguntó.

 

Philia: nada, es solo que no me siento muy bien.

 

Xellos: ¿estas enferma?

 

Philia: no, es solo que no me siento muy bien.

 

Xellos se detuvo y se tumbó en la cama.-Ven-dijo abriéndole sus brazos, la muchacha se tumbó a su lado, recostando su cabeza en el pecho del sacerdote y el la cubrió con las mantas.

 

Philia: ¿que estas haciendo?-preguntó sorprendida.

 

Xellos: si no te encuentras bien quedemos así esta noche.-Philia estaba a punto de decir algo, pero el demonio puso un dedo sobre sus labios y ella calló.

 

A TU LADO, OH MI VIDA A TU LADO

 

Al día siguiente Philia se despertó y por primera vez no se encontró sola en la cama, Xellos estaba a su lado. La verdad es que le resultaba extraño, porque el demonio siempre se iba antes de que ella despertara, nunca en todo ese tiempo ella se había despertado en sus brazos. Y la verdad es que no entendía el repentino cambio del demonio ¿porque no la había tomado esa noche? ¿Que es lo que pasaba? ¿Acaso le importaba si ella se encontraba bien o no?

 

Philia: ¿porque?-dijo mirándole a los ojos, ahora cerrados.

 

Xellos: ¿porque que?

 

Philia: ¿porque no me has tomado?

 

Xellos: sore wa himitsu desu.

 

Philia: Xellos, estoy hablando en serio.

 

Xellos: no me apetecía.

 

Philia: ¿y desde cuando no te apetece divertirte conmigo?-dijo irónica. El demonio no respondió, al parecer no le había gustado el comentario, aunque fuera verdad.-Lo siento-dijo Philia.

 

Xellos: no, tienes razón-dijo levantándose.

 

Philia: Xellos espera.-El demonio se detuvo.-Yo... lo siento, no volveré ha hacer un comentario así.

 

Xellos: no Philia, tienes razón, al fin y al cabo yo te e utilizado como se me antojaba solo para pasar mis aburridos días. Para divertirme y es lógico que me haya ganado tu odio y tu desprecio.-Philia no supo que decir, porque lo que Xellos decía era cierto.-Y debo decirte otra cosa, pero antes quiero que sepas que las cosas han cambiado.

 

Y OJALÁ QUE NUESTROS OJOS SÍ BRILLEN MAÑANA

 

Philia: ¿que quieres decir?

 

Xellos: ahhh...-Transcurrió un largo silencio, hasta que el demonio decidido dijo-Te amo Philia.

 

Philia: ¿que has dicho?

 

Xellos: e dicho que te amo, Philia.

 

Philia: ¿esto es una broma verdad?

 

Xellos: no, no lo es. No es una broma y mucho menos una mentira, porque tu sabes muy bien que yo no miento. Empecé esto como un simple juego, una diversión, pero e perdido el control y me e enamorado de ti, Philia. Te amo y es por eso que voy a decirte quien fue a llevarse a tu pequeño.

 

Philia: ¿quien fue?-preguntó la dragona.

 

Xellos: fui yo.

 

Philia: ¿como?-preguntó atónita.

 

Xellos: fui yo quien se llevo a Vargav.

 

Philia: ¿tu?-preguntó Philia, mientras su ira crecía.-Maldito demonio ¿como? ¿COMO DEMONIOS HAS PODIDO? YO... YO ME E ENTREGADO A TI, TODAS LAS VECES QUE SE TE HA ANTOJADO PARA QUE ME TRAJERAS A MÍ HIJO DE VUELTA Y AHORA ME DICES QUE HAS SIDO TU EL QUE SE LO HA LLEVADO ¿Y SE PUEDE SABER EL PORQUE?

 

Xellos: porque te deseaba, Philia, te deseaba desde hace mucho tiempo, desde que te conocí.

 

QUE TU VOZ SIGA PIDIÉNDOME A GRITOS AMOR

 

Philia: ¿Y ESTA ES TU MANERA DE CONQUISTAR A ALGUIEN? LLEVANDOTE A QUIEN MÁS AMA.

 

Xellos: lo hice porque sabía que tú jamás habrías cedido a mis atenciones por ser el “Exterminador de dragones”.

 

Philia: si pienso que te e dado mi virginidad, mi pureza...

 

Xellos: lo siento.

 

Philia: ¿LO SIENTES? ¿CREES QUE A MÍ ME IMPORTA SI LO SIENTES? TU NO PUEDES SABER LO QUE YO E PROBADO, COMO ME E SENTIDO, NO PUEDES. PARA TI ES FACÍL, XELLOS. VIENES TE DIVIERTES CONMIGO TODAS LAS VECES QUE QUIERES Y LUEGO ME PIDES DISCULPAS ¿CREES QUE ESO PUEDE BASTAR? ME HAS UTILIZADO COMO UN MALDITO JUGETE. YO... YO ME E SENTIDO MUERTA POR DENTRO DURANTE SEMANAS SABIENDO QUE NO PODÍA HACER NADA PORQUE TE LO HABIA JURADO POR LA VIDA DE MI HIJO, MALDITA SEA XELLOS, NO QUIERO TUS DICULPAS.

 

Xellos: se que lo que e echo es imperdonable.

 

Philia: CLARO QUE ES IMPERDONABLE.

 

Xellos: entiendo tu odio y quiero remediar de alguna manera.

 

Philia: ¿SI? ¿COMO? ¿VOLVERAS ATRAS EN EL TIEMPO Y ME DEJARAS EN PAZ?-dijo irónica.

 

Xellos: te diré quien mató a tus padres y a tu hermana mayor.

 

Philia: ¿Cómo… cómo sabes tu eso?

 

Xellos: pues, veras e investigado un poco y e descubierto que tus padres fueron asesinados una noche de tormenta y después de eso, el templo de Dios Dragón de Fuego encontró a una niña de dragón huérfana y la acogió.

 

Philia: ...

 

Xellos: y... Philia, la esfera de sangre a la que te referías era... era la joya de la capa de Milgacia.

 

Philia: ¿Milgacia?

 

Xellos: si.

 

Philia: es ridículo ¿porque Milgacia iba a matar a mis padres y a mi hermana?

 

Xellos: porque habían descubierto que tu padre había intentado avisar a los dragones ancestrales de que los dorados iban a atacarles, por eso le condenaron a morir, por traición.-Philia estaba sin palabras.

 

Philia: ¿como... como lo has sabido?-dijo atónita.

 

Xellos: es mejor que no lo sepas Philia, creeme, por tu bien y el de Vargav. Los dragones dorados no saben quien eres, si lo supieran, te matarían, junto con Vargav.

 

Philia: ¿es lo que harás si no te perdono? ¿Entregarnos a ellos?

 

Xellos: no digas tonterías.

 

Philia: ¿porque no?

 

Xellos: porque no. Si me perdonas o no, será por tu decisión, no voy a forzarte. Y ahora, si me disculpas e de marcharse.

 

Philia: espera ¿cual es mi verdadero apellido?

 

Xellos: ¨tsubasa kinmekki no¨-dijo el demonio antes de desaparecer.

 

A GRITOS DE ESPERANZA.

 

Philia se dirigió a su negocio de jarros, no podía dejar de pensar en lo que Xellos le había dicho ¿porque contarle que era el quien se había llevado a Vargav? ¿Y porque investigar sobre la muerte de sus padres? ¿Que fuera cierto que la amaba? Durante todo el día, Philia no había echo más que pensar en aquella última pregunta ¿la amaba?

 

Al regresar a casa se fue a su habitación, pero no tenia sueño ¿como tenerlo? Ese era su primer día de “libertad” y aún así no se sentía... ¿libre? ¿Contenta? ¿Bien? ¿Que es lo que sentía? ¿Y lo que no sentía? Suspiró, mientras se dejaba caer sobre la cama, aquella cama que esa noche le parecía fría. Se metió bajo las sabanas y alargó sus brazos buscando con ellos un calor que no encontraría. Después de horas removiendo baja aquellas mantas se incorporó, sentándose en la cama, odiaba admitirlo, pero... le echaba de menos. No sabia como podía echarlo en falta después de lo que el le había echo, de como la había tratado... pero le echaba de menos; echaba de menos la dulzura de sus besos, la pasión de sus caricias, el afecto de sus abrazos, el calor de su cuerpo. Y aunque todo hubiese empezado como un juego, como el mismo había admitido, es cierto que ella había notado un cambio en Xellos durante esas semanas, algo de lo que se daba cuenta solo ahora. Algo que no podía ignorar, pero...

 

AHORA QUE TE TENGO NO PIENSO PERDER EL TIEMPO,

 

Los días pasaron y como ellos las semanas y los meses.

Vargav ya casi tenía un año y todo transcurría muy tranquilo, excepto por el echo de que Philia no había vuelto a saber nada de Xellos, el no había vuelto a presentarse en su casa, ni en la tienda de jarros, ni en ningún otro lugar. Y aunque a Philia le agradaba el no tener que seguir siendo su “juguete” estaba triste, porque en aquel tiempo las palabras de aquel tramposo demonio habían continuado a resonar en su cabeza “Te amo Philia” “Te deseaba, desde que te conocí”, aquellas palabras eran una tortura, una terrible tortura, además ese no era el único motivo.

 

Philia cerró su negocio, había echo realmente tarde, menos mal que Jiras y Gurabos se encargarían de Vargav ese día. Parecía que un temporal se acercaba y ella apresuró rápidamente el paso, mientras su cabeza volvía a pensar en lo que Xellos le había dicho sobre sus padre y su hermana “La esfera roja a la que te referías es la joya de la capa de Milgacia” “E descubierto que tu padre había intentado avisar a los dragones ancestrales de que los dorados iban a atacarles, por eso le condenaron a morir, por traición”, todavía le costaba creer que eso fuera verdad, aún así ella creía en lo que Xellos le había dicho, pero ¿que podía hacer? Milgacia era el ultimo Rey dragón que aún podía guiar a los dragones dorados, la última esperanza para los de su raza. Además vengarse no le devolvería a sus padres y a su hermana, solo llevaría a su raza al delirio y así se convertiría en una criatura tan despreciable como los que habían asesinado a sus seres queridos, sin tener en cuenta de que si los dragones descubrían quien era la habrían matado a ella, a Vargav y...

Al llegar a su casa resonó un trueno.

 

Philia: haaa.-Asustada la dragona corrió a refugiarse en casa y allí...

 

Xellos: hola Philia-dijo el demonio de pie delante de ella.

 

Philia: ¿que haces tú aquí?

 

Xellos: me acordé que te daban miedo las tormentas y pensé que te apetecería un poco de compañía, aunque fuera la mía, además te echaba de menos, pero si no soy el bienvenido, me voy.

 

NI PERDERME POR MI ABSURDO EGO NI UN SOLO MOMENTO

 

Philia: no, quédate, necesito hablar contigo.

 

Xellos: esta bien.-Ambos se sentaron en el sofá.

 

Philia: Xellos, dime ¿como supiste lo de mis padres?

 

Xellos: ¿porque es tan importante?

 

Philia: por favor, te prometo que no saldrá de aquí, pero te lo ruego, dímelo.

 

Xellos: me lo dijo la reina dragón de las aguas, o más bien, una parte de ella: Agua.

 

Philia: ¿tú conoces a Agua?

 

Xellos: si, la conocí aquella vez que yo protegía al grupo de Rina y co. Por orden de Phibrizio, el amo del infierno ¿sabes? ella nos sacó de un buen apuro, si no nos hubiera ayudado habríamos muerto todos a manos de Garve. En fin le pedí que me ayudara a descubrir algo sobre la familia de los Ui Copt, pero...

 

Philia: no encontraste nada.

 

Xellos: no, así que investigamos un poco y... descubrimos que tu pertenecías a la familia tsubasa kinmekki no.

 

Philia: ¿como lo habéis descubierto?

 

Xellos: porque, al describirte, ella se acordó de ti. Fue ella quien te sacó de aquella casa, aquella noche y te llevó a salvo, cambiando tu identidad.

 

Philia: si, ahora me acuerdo.

 

Xellos: ella no sabía nada de que los dragones pretendían hacer algo así, sino lo habría impedido.

 

Philia: si, lo se.

 

Xellos: bueno ¿como estas?

 

Philia: muy bien ¿tu?

 

Xellos: bien, bien.

 

Philia: me alegro.-Un breve silencio transcurrió entre los dos. Xellos notó que las ropas de la sacerdotisa eran más grandes de las que llevaba de costumbre.

 

Xellos: ¿has engordado?-preguntó en broma.

 

Philia: espero un hijo, Xellos-dijo de repente y luego se tapó la cara por la vergüenza de como lo había dicho.-Por Ciphied.-El demonio abrió los ojos, le había cogido por sorpresa, Philia tuvo miedo, porque no sabia como el demonio podía reaccionar ante la noticia.  

 

Xellos: ¿hablas en serio?

 

Philia: si, hablo en serio-dijo descubriendo su rostro.

 

Xellos: y ¿es...?

 

Philia: si, es tuyo.

 

Xellos: ¿que piensas hacer?-preguntó fríamente.

 

Philia: ¿que quieres decir?

 

Xellos: ¿piensas quedártelo?

 

Philia: pues claro que pienso quedármelo-dijo enojada.- ¿Crees que mataría a mi hijo?

 

Xellos: solo preguntaba.

 

Philia: una cosa así no hay ni que preguntarla.

 

Xellos: lo siento, creía que el echo de ser también hijo mío habría sido un motivo mas que suficiente para librarte de el.

 

Philia: ¿librarme de el?-preguntó horrorizada.-Es un niño no un objeto. Escucha Xellos, yo no quiero nada de ti, si no te importa nada de este hijo vete y déjanos en paz, le contare que su padre ha muerto.-El demonio en su vida había visto a aquella dragona tan decidida.

 

Xellos: ¿que te hace pensar que no me importa nada de ese niño?

 

Philia: ¿porque, te importa?

 

Xellos: claro que si.

 

Philia: ¿a si? ¿Y porque?

 

Xellos: ¿que clase de pregunta es esa?

 

Philia: una muy simple, Xellos ¿Porque te interesa este niño? No estaba programado ¿no? Como tu dijiste este era solamente un juego, una diversión que se te escapó de las manos.

 

Xellos: ¿que es lo que quieres, Philia?

 

Philia: solo quiero que te vayas y nos dejes en paz.

 

Xellos: ¿y si no quiero? Te recuerdo que también es mi hijo.

 

Philia: ¿y que piensas hacer?

 

Xellos: ¿que esperas que haga? ¿Que te lo arrebate?-Philia retrocedió asustada poniendo sus manos sobre su vientre.-Tranquila no pienso hacerlo.

 

Philia: entonces ¿que harás?-preguntó algo más calmada.

 

SE ESFUMA EL MIEDO

 

Xellos: ¿que quieres que haga?

 

Philia: ya sabes lo que quiero: que te vayas.

 

Xellos: ¿ni siquiera me permitirás conocer a mi hijo?

 

Philia: no e dicho eso, eres su padre, tienes derecho a conocerle, al fin y al cabo es tu hijo, pero no quiero que te quedes, no quiero que sepa quien eres y como a sido concebido.

 

Xellos: esta bien, es justo, pero si necesitas algo, lo que sea...

 

Philia: te llamare-concluyó Philia.-Xellos asintió.-De acuerdo.

 

Xellos: bueno pues, adiós Philia.

 

SI PREGUNTAN POR MÍ
NO LES DIGAS DÓNDE FUI,

 

Philia: si...-dijo poco convencida, algo en ella le estaba ahogando esas palabras tan amargas.-Adiós.-El demonio desapareció y Philia se quedó sola en aquella habitación, completamente sola y tuvo miedo. Cerró sus ojos, tratando de convencerse que lo que había echo era lo más correcto, pero en vano. Suspiró profundamente, mientras sus ojos se esforzaban para retener algunas lágrimas, pero un leve sollozo escapó de sus labios.

 

Xellos: Philia-ella miró hacía el frente.

 

Philia: ¿que haces aún aquí?-dijo ocultando sus algrimas.

 

Xellos: no puedo, no puedo irme.-Philia le miró a los ojos, ahora abiertos.-No puedo irme y finjir que no ha pasado nada, no puedo olvidarme de que esperas un hijo mío, no puedo olvidarme de que te amo. NO PUEDO-gritó desesperado. Por primera vez Philia vió desesperación en los ojos del demonio, desesperación y algo más, algo que no supo identificar, hasta que el se acercó a ella y haciendola levantar la besó dulcemente en los labios. Entonces, en ese momento, ella rompió en llanto y se abrazó desesperadamente a el.

 

QUE TU ALMA SEA FUERTE
Y CUANDO MIRES HACIA EL FRENTE
NO RECUERDES TODO LO QUE NO TE DÍ.

 

Philia: yo... yo...-las palabras entrecortadas por los sollozos.-Xellos.-Fue todo lo que pudo decir, no hacía falta nada más, esa simple palabra lo decía todo.

 

Xellos: no voy a dejarte Philia, nunca más, te lo juro. Nunca más.-Philia le estrechó aún más fuerte.-Perdoname Philia, perdoname por todo el daño que te e echo.

 

QUÉ TU LUZ BRILLE POR SIEMPRE
PORQUE TÚ TE LO MERECES
Y PERDONA SI ALGÚN DÍA PRETENDÍ
QUE NO FUERAS, OH TÚ MISMA.

 

Philia: olvidalo-dijo entre sollozos.-Olvidalo todo. Te amo-dijo ella.-Y eso es todo lo que importa.

 

Xellos: yo también te amo Philia-chan

 

SI PREGUNTAN POR TI,
SÓLO DIRÉ QUE TE VI
EN MIS SUEÑOS UNA NOCHE
Y SÓLO SUEÑO DESDE ENTONCES
PARA VERME CADA DÍA JUNTO A TÍ.

 

Philia: prometeme que no me dejaras nunca.

 

Xellos: te lo juro y este juramento será eterno, Philia. Eterno-dijo acariciando los dorados cabellos de la dragona.-Jamás te dejare, ni por un instante, pase lo que pase estaré siempre a tu lado.

 

Y ES QUE QUEDAN TANTAS COSAS
POR CONTARTE Y QUE ME CUENTES,
TANTOS RATOS Y PASIONES POR VIVIR,
A TU LADO, OH MI VIDA, A TU LADO.

 

 

FIN O MEJOR DICHO, UN ESPLENDIDO COMIENZO.

 

Desvaríos de la autora: hola mis adorados lectores ¿que les ha parecido? No os imagináis lo que he sufrido escribiendo esta fan fic, porque nunca me decidía por el final. Había pensado en terminar con la despedida de Xellos, pero me dio pena (además de que no había terminado la canción, es que es interminable) además de que creo que todas las Philias de “El Altar de Zeros” me habrían perseguido con sus mazas por toda la Isla del lobo ¿me equivoco? Jejejejeje (risita de histeria). Espero que os aya gustado por quejas, comentarios, sugerencias, amenazas de muerte (y por favor no las enviéis por carta a la Isla del lobo que mi ama ya está harta de recibir cartas con amenazas de muerte para mi) a sawa_metallium@hotmail.it


 

* Baka: en japonés significa “estupido, loco...”

* Baka: en japonés significa “estupido, loco...”

¨ Tsubasa kinmekki no: en japonés significa “ala dorada”.

¨ Tsubasa kinmekki no: en japonés significa “ala dorada”.