Aquí no hay quien viva

por Andrea Graywords

Bueno antes de nada decir que ninguno de los personajes me pertenecen y que si los cambio en algo lo siento.

Este fanfic está basado en una serie de televisión que emite antena 3: Aqui no hay quien viva. Quien la haya visto sabrá que trata sobre una comunidad de vecinos muy, ¿cómo decirlo? Especial... Bueno podría servir. Esta constituida por varios personajes que son tópicos: la pija, el portero... Para los que hayan visto la serie pongo quien hace de quien, y para los que no la han visto, tranquilos, intentaré escribir esto para que lo entienda todo el mundo.

1º A

Vicenta (la inocente). Shilpiel.

Marisa (la amargada): Eris.

1º B

Fernando (el gay, que no ha salido del armario): Zelgadiss.

Mauri (el gay, que sí ha salido del armario): Ayanojio (artista invitado de escuela de brujas).

2º A

Juan Cuesta (el presidente): Zangles.

Paloma mujer del señor Cuesta (maruja con ansias de poder y lianta): Martina.

Natalia Cuesta (Mujer fatal y algo guarra): Naga.

2ºB

Señora Concha (Casera del tercero B): Luna.

Armando (hijo de Concha, divorciado y mujeriego): Philionel.

Danni (hijo superdotado de Armando)

3º A

Lúcia (la pija): Filia.

Roberto (el novio pasota de Lúcia): Xellos

3º B

Alicia (actriz aficionada, enamorada de Fernando): Ameria

Belén (la que no tiene éxito entre los hombres): Lina

Porteria:

Emilio (El portero algo tonto): Gourry.

 

Capítulo 1

Érase una vez una mudanza

 

Era sábado por la tarde cuando la pareja formada por Filia y Xellos llegó a su nueva casa. Filia era una chica con el pelo dorado y que vestía muy bien, había convencido a su novio para que vivieran juntos antes de casarse. Era la hija de un importante sacerdote por lo que tenía mucho dinero y era algo pija.

Él tenia el pelo de color morado y revuelto, también tenía los ojos de color amatista. No le entusiasmaba mucho la idea de dejar la casa de sus padres, pero aún asi aceptó por su propio bien, ya que Filia le amenazó con una maza. Él era un humilde dibujante de comics y que tenía un extraño sentido del humor. Aunque en aquellos momentos lo había olvidado ya que iba cargado de cajas llenas de jarros, cerámicas, mazas...

- Filia, cariño, ¿no puedo dejar estas cajas en el suelo mientras buscas al portero? No es por nada pero pesan mucho y me estoy cansando, puede que llegado el momento se me caigan.

- Espero por tu propio bien que no se caigan, son mis mejores cerámicas y porcelanas, no sé lo que te haría... No hay ningún portero por aqui, bueno da igual subiremos al piso de todas formas, creo que tengo una llave.

La pareja se dirigió al ascensor pero un gritó les hizo detenerse, se volvieron hacia la izquierda, donde estaban las escaleras y vieron a una pareja de mujeres algo mayores. Una de ellas tenía el pelo largo y de color morado, muy parecido al de Xellos, sonreía. La otra llevaba un cigarro en la mano y los miraba con cara de pocos amigos, ésta tenía el pelo negro y corto. Filia se acercó a la pareja de mujeres mientras Xellos hacia esfuerzos por no tirar las cajas de Filia.

- Perdonen - dijo Filia amablemente - ¿Por qué no podemos utilizar el ascensor? El pobre lleva mucho peso y tenemos que subir al tercer piso.

Al escuchar estas palabras la miraron con curiosidad.

- ¿Eres la nueva vecina? ¿La del tercero A? - preguntó la de pelo negro, Filia asintió - Pues bienvenida a esta ruina de edificio, por cierto - dijo a su hermana bajando el tono de su voz - ¡Qué mona va esta chica!

- ¡Hola! Yo soy Shilphiel, y esta es mi hermana Eris, disculpa a la pobre pero desde que la abandonó Rezo, su marido está un poco... Brusca - dijo la de pelo color morado.

- ¿A qué viene eso, Shilphiel? No tiene porque enterarse de esas cosas, a ella no le importa lo que hizo Rezo.

- ¡Miren señoras! - exclamó Xellos harto de esperar con tanto peso entre sus manos, además temia la reaccion de Filia si se rompían - Me da igual como os llameis y si estais casadas, sólo quiero saber porque no puedo usar el ascensor para determinar si me arriesgo o subo por las escaleras.

Filia fulminó con la mirada a su novio, luego se volvió a las señoras y con una amable sonrisa dijo:

- Disculpadle a él también, esta algo cansado... Pero, ¿podrían decirnos porque no debemos utilizar el ascensor?

- Sencillo, tiene tantos años como ella - dijo Shilphiel señalando a su hermana, después de recibir una colleja de su hermana, continuó - asi que funciona muy mal y a veces se queda parado.

- Pues nada, subiremos andando - dijo Filia, mientras seguía a Xellos.

- ¡Esperad les haremos un tour turístico! - dijo Eris adelántando a Xellos - Este es el primer piso, allí en el 1º A vivimos nosotras, y aquella que baja es Luna, la que vive en el 2º B.

Las dos se volvieron y vieron a una mujer con el pelo granate, que se acercaba rapidamente al pequeño e inusual grupo. Tras que Shilphiel le contara quienes eran, ella se presentó, dijo que se llamaba Luna y continuó con el tour.

- Bueno, esa es la casa de ellas, y esa es la casa de la pareja gay.

- No sabes si son gays - dijo Shilphiel.

 

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Minutos antes en el 1º B, la pareja de hombres que lo habitaban estaban preparándose para irse de viaje. En la puerta suspirando se encontraba un hombre alto, guapo y atractivo, aunque tenía la piel como si fuera roca y el pelo como si fuera de alambre. Estaba preocupado porque pensaba que gracias a su compañero no llegarían a tiempo para coger el vuelo.

- ¡Aya! ¿Quieres venir de una vez? Perderemos el vuelo y nos quedaremos sin vacaciones

- ¡Ya voy, ya voy! Ya estoy listo, ya podemos irnos... ¿Llevas los billetes? - el joven abogado conocido como Zelgadiss asintió - Pues vámonos.

Zel cogió las maletas y se dispuso a ir, pero Ayanojio lo detuvo.

- ¿No te olvidas de algo Zelgadiss?

- No, ya te he dicho que he cogido los billetes... ¡Ah, no te referias a eso! Entonces, ¿a qué te refieres?

A Ayanojio le apareció una gota de súdor enorme en la frente, luego sonrió y empujó a Zel hasta que éste tocaba la puerta, entonces se acercó y le besó. Zel enrojeció un poco pero luego sonrió y salió al pasillo. Cuando salió se encontró con la extraña comitiva que había parada en su puerta, se habían callado puesto que acababan de decir que eran gays.

- Buenas tardes - dijeron los dos mientras bajaban las escaleras.

- ¿A dónde vais? - preguntó Shilphiel.

- Yo voy a hacer un reportaje para mi revista - dijo Ayanojio.

- Y yo a ver a mis padres, hasta luego.

La pareja desapareció. En cuanto los perdieron de vista las tres mujeres se reunieron, mientras tanto Filia y Xellos siguieron su camino hacia su piso, puesto que Xellos no podía más. Cuando llegaron al segundo una mujer salió del 2º A. Tenía el pelo de color aguamarina, lleno de tirabuzones.

- Buenos días, ¿sois los del 3ºA?

- Sí que lo somos - dijo Filia silenciando a Xellos que iba a quejarse, con la mirada que solía ponerle cuando le golpeaba con su maza.

- Bienvenidos, soy Martina la mujer del presidente. Podeis venir a mi casa para poder tomar ideas para decorar vuestra casa o para charlar, lo que querais.

- Claro, lo que ested diga - dijo Filia mientras subía la escalera.

- Buenas tardes - dijo un hombre moreno - soy Zangles Cuesta el presidente de esta comunidad, en nombre de ésta os dió la bienvenida. ¿Quieres que te ayude a subir eso? Parece pesado.

- ¡Menos mal! Alguien normal y buen samaritano - exclamó Xeros aliviado por quitarse peso.

Los cuatro subieron al tercer piso. Filia abrió la puerta de su nuevo apartamento y entró muy contenta, seguida de Martina y por fin entraron los dos hombres que pudieron dejar las pesadas cajas en el suelo. Martina se acercó a las cajas para cotillear que había dentro de ellas.

- ¡Vaya porcelana más hortera! ¿Dónde la habeis comprado? ¿En un rastrillo?

Filia al oir esto se enfureció, la rodeaba una aureola roja. De repente sacó una gran maza de la caja, ya que al llevar minifalda no podía ponérsela debajo de ella. Se lanzó encima de Martina, Xellos tuvo que sujetarla por la cintura. Mientras Martina quería atacarla también y Zangles tuvo que sacarla de su casa.

- ¡Ni se atreva a venir por aqui! ¡Nadie insulta mis jarrones y vive para contarlo!

- ¡Zangles! ¡Sueltame! Le voy a dar a esa pija, se va a enterar a mala yo...

 

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Mientras en el rellano del 1º piso las tres marujas planeaban enterarse de la sexualidad de los del 1º B. Lo tenían todo planeado, asi que bajaron a la portería y se metieron dentro. El portero que estaba durmiendo se despertó, era muy guapo aunque algo tonto, la verdad.

- Señoras, ¿qué hacen aqui?

- Gourry, sube al 3º B, una de las petardas que viven allí se ha quejado de algo, tranquilo no haremos nada malo - dijo Luna.

Gourry asintió y se fue. Mientras Shilphiel se quejaba porque aquello estaba mal y Eris cogía las llaves del 1ºB y las del 3ºA por cotillear también cuando se fueran. Escucharon pasos y se escondieron, vieron como Filia se iba, guardaba las llaves en su bolso.

Después subieron a casa de los del 1ºB, abrieron la puerta y se metieron. Empezaron a regitrar la casa buscando pruebas de que fueran gays, pero no encontraban nada. De repente escucharon algo, Shilphiel al ver a Takeo el conejito de Ayanojio se asustó y se echó hacia atrás rompiendo asi un jarrón cercano.

- Pero, ¿qué coño has echo? - preguntó su hermana muy enfadada - Ahora se darán cuenta de que les hemos registrado el piso.

- Bueno, tranquila, hay solución, fingiremos que ha entrado un ladrón y que les ha robado no sé... Esta joya roja, por ejemplo. Ahora para que sea más convincente les desordenaremos el piso.

Las tres mujeres empezaron a tirar todo lo que entontraban, estaban tan entusiasmadas que no se dieron cuenta de que abrían la puerta. Los dos hombres entraron discutiendo, Zelgadiss se había dejado los billetes del avión y habían perdido el vuelo, por lo que Ayanojio estaba muy enfadado. Se les pasó el enfado al ver la extraña situación.

Zelgadiss se cruzó de brazos y suspiró, no parecía muy sorprendido, al vivir desde hace tiempo en aquella extraña comunidad se había acostumbrado a que sus vecinos hicieran ese tipo de cosas. En cambio, Ayanojio estaba muy enfadado, tenía una aureola roja alrededor de su cuerpo y se le hinchó una vena en la frente.

- Señoras, ¿qué estan haciendo en nuestro piso? Y, ¿cómo coño han conseguido las llaves?

- Bueno, veras - dijo Luna - ha entrado un ladrón y como Gourry estaba ocupado con las petardas del 3ºB nosotras os estábamos arreglando vuestro piso.

Zel rió al escuchar aquella excusa tan ridícula, su novio se volvió y le pegó una colleja. Después señaló la puerta y ordenó a las tres marujas que abandonaran su piso (sin saber finalmente si eran gays o no), cuando se fueron Zelgadiss empezó a recoger sus pertenencias.

- ¿Por qué no les lanzastes una bola de fuego o algo asi?

- Porque soy una persona normal y civilizada, ¿tal vez? Además sería desventaja un hombre adulto y fuerte contra tres ancianitas.

- Puede que tengas razón.

 

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En el 3ºA, Xellos se estaba dando un merecido baño de agua caliente cuando de repente el agua salió helada. Rápidamente salió de la ducha, se fue a vestir pero como estaba lleno de jabon no podía, asi que se puso una toalla en la cintura. Fue al salón e intentó llamar por teléfono al portero pero nadie le respondía.

Decidió ir a la porteria a revisar el mismo la caldera, salió de su casa cuando de repente se acordó que Filia había salido con la única llave, no le importó demasiado en la porteria había una segunda llave. Bajó a la porteria y arregló la caldera, cuando fue a coger la segunda llave se dió cuenta de que no había una segunda llave. Se empezaba a preocupar, pero al menos llevaba una toalla, algo era algo.

Pero su felicidad iba a durar poco, el perro de Shilphiel miraba maliciosamente a Xellos, éste se quedó paralizado, los perros era lo único que podía temer aparte de la furia de su novia. El perro se lanzó y la arrancó la toalla dejándolo totalmente desnudo.

Xellos no sabía que hacer, asi que cogió un cuadro de dragones que había en el portal (lo habían dejado allí para que los de la mudanza lo cogieran) y se tapó con él lo que pudo. Después subió a su piso, por el camino se encontró con Luna, quien volvía a su casa desanimada. Corriendo bajó a por sus amigas y cuando subieron se encontaron al pobre Xellos (tapado con el cuadro) esperando a que llegara su novia. Estaba discutiendo con los de la mudanza (que al parecer acababan de llegar y decían que si se les tomaba asi el pelo se iban).

De repente Zangles subió porque Martina le había obligado, no podía hablar con Zomesterg si había mucho ruido. Al verlo Xeros fue hacia él y le explicó la situación, todos dedujeron que Gourry llevaba las llaves, el problema era que nadie sabía dónde estaba el portero. Asi que cada uno volvió a su casa, las tres amigas desilusionadas porque no habían podido ver al nuevo como dios lo trajo al mundo. Y el pobre Xeros esperó con todos sus muebles y desnudo a que llegara su novia.

 

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Pero una duda llenó las mentes de todos los que habían presenciado la escena, ¿dónde coño está el portero? Para saberlo hay que retroceder varias horas. Gourry subió al 3ºB como le había ordenado Luna. Llamó al timbre y una voz claramente asustada dijo:

- ¿Luna? ¿Eres tú?

- No, Linita, soy yo Gourry, el portero.

Una joven bajita con el pelo de color rojo y más plana que una tabla de planchar abrió la puerta. Mostraba cierto desagrado y parecía que iba a marcharse.

- ¡Ah, eres tú! ¿Qué quieres ahora?

- Luna me dijo que subiera que me habíais mandado llamar.

- ¡Cerebro de medusa! Nosotras no te hemos llamado para nada, ¿verdad, Ameria?

Una joven mucho más guapa que la anterior salió de un cuarto, se estaba poniendo un pendiente. Cuando acabó se ahueco el hermoso pelo negro, negó con la cabeza mientras cogía el bolso.

- ¿A dónde vais? - preguntó el portero mientras las dos chicas salían de la casa y cerraban la puerta.

- Es Sábado por la noche, nos vamos de marcha - dijo Ameria mientras se dirigía a bajar las escaleras.

- Esperen, creo que podemos utilizar el ascensor - dijo Gourry por ser cortés aunque no estaba muy seguro.

Los tres se metieron en el ascensor. Como la situación era un poco incómoda porque Lina odiaba a Gourry, Ameria dijo cuanto le gustaba Zelgadiss.

- ¡Pero si es gay! - exclamó Lina - Todos los sabemos, ¿verdad Gourry?

- ¿Quién es Zelgadiss? - preguntó éste con cara de tonto.

Lina iba a utilizar un Drag Slave pero Ameria la contuvo, cuando de repente el ascensor se paró en seco entre dos pisos por lo que no podían salir. Entonces Ameria no pudo contener a su amiga y ésta acabó realizando el hechizo. Asi que las dos aunque salieron del ascensor tuvieron que anular sus planes y llevar al pobre portero al hospital.

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