…Arigatô…
Por:
Catyna Metallium Invers
Capítulo 5
Sherra despertó en un mullido colchón de agua. Le dolía mucho la cabeza, había salido mal parada la última vez…
-¿Dónde estoy?
Miró a su alrededor, todo estaba bastante oscuro, podía divisar una ventana y un escritorio debajo y unos cuantos cuadros alrededor… De repente se topó con unos ojos azul celeste que la observaban fijamente…
-No debiste hacer enfadar a mis amiguitos… ¿Quién le manda, señorita Sherra?
-¿De que me conoces tú? –dijo malhumorada.
-Hm… usted comenzó a hablar en sueños y decir cosas como “A sus órdenes, Señor Dynast” o “A su servicio, Señor Dynast”
- ¿¡Qué!?
-^^ ¿Se encuentra mejor?
-Si… -Sherra sonrió – “¿Por qué sonrío? Es extraño, pero esta niña… me inspira mucha ternura, como si la conociese de algo, aunque no se exactamente de que…”
-En ese caso ^^… -o que antes era una habitación oscura se transformó en un campo- … es mejor que nos separemos, no creo que sea bueno que la encuentren y menos allí…
-¡Es… -antes que pudiera terminar la frase desapareció con el viento- …demasiado fuerte! >_<
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“¡Amiguita!” Phibrizo sonrió dulcemente…
“¡Amiguita!” Apareció de nuevo entre las sombras…
“¡Amiguita!” Abriendo los brazos…
“¡Amiguita!” La abrazó dulcemente, pudo notar el calor de su cuerpo…
“Te eché de menos Dolph…” Acarició su cara mientras sus ojos se le clavaban en los suyos… sonriendo… dulcemente… tranquilamente… “Yo…” Comenzó con un rubor en las mejillas…
Dolphin se levantó y corrió hacia el, no quería perderle, otra vez no, no lo había vuelto a ver, le quería tanto… no deseaba volver a quedarse sola, esperando una llamada, una aparición, una visita, algo… no quería… quería que estuviera a su lado, para siempre…
“¡Vuelve! ¡No me dejes!” Dolphin intentó seguirle, pero estaba demasiado lejos…
Por fin consiguió acercarse, ella alargó la mano y pudo cogerle…
Se fundieron en un profundo abrazo, felizmente…
Se separaron al rato, Dolphin le miró dulcemente… este la miró dulcemente también…
“Dolphin… yo…”
Entonces se hizo la oscuridad, unas luces brillaban a lo lejos, y delante de ella, Phibrizo se consumió a la nada por un arco de luz…
…
Despertó al lado de la cama, cubierta por un montón de sábanas y mantas, y su almohadón encima de la cabeza.
No reaccionó durante un tiempo, tenía una gran sensación de soledad y abandono, estaba asustada, abandonada… si… no tenía a nadie, las paredes mismas parecían cernirse sobre ella, estaba frustrada, por un segundo, creía volver a estar abrazándole, sintiéndole a su lado…
Comenzó a nublársele la vista, se formó un nudo en su garganta, no podía respirar bien…
Una lágrima comenzó a salir… y otra… y luego otra y otra y otra…
-No puedo más…
Si amar significa sufrir…
-No…
En ese caso preferiría no amar nunca…
Se encerró en si misma, un gran vacío la rodeó. Ella prefirió no pensar, abandonarse ahí…
Se quedo quieta concentrándose…
Una tormenta…
Un rayo…
Un remolino…
Esa Baka…
Una figura…
…
¡Phibrizo!
Se levantó de un golpe, estaba muy nerviosa ¡volvía a sentir su presencia! Estaba segura…
Salió corriendo hacia el jardín marino y miró hacia el cielo…
-Has vuelto… -dijo cariñosamente con los ojos llenos de lágrimas.