la batalla del amor

 Por G-FAN (también conocida como Fellia-chan) ^_^

 

Notas: ¡Y aquí estoy yo! Otra vez, cómo no. ¿Para qué escribo notas? ¡Para molestarlos, por eso soy fan de Zeros! De todos modos, esto es algo que se me ocurrió, y... bueno la canción de mi (otro) amado ¡Ale Sanz! La canción es ‘La fuerza del corazón’. ¡Tal vez sea un poco largo!

 

 Después de su muy atareado día, Zeros Metallium suspiró y se sentó, tranquilo, en su cama. No tenía sueño, y no sentía ganas de acostarse. Era una de esas noches en las que pensaba en aquel pequeño grupo en el que estuvo. Había puesto sus vidas en peligro demasiadas veces, y una sola fue suficiente como para que no confiaran en él. Si no fuera un demonio, en este momento estaría llorando desconsolado, pero no.

 Mírame, en nada me consigo concentrar,

ando despistado, todo lo hago mal.

 Luego, claro. Tal vez en algún momento no será necesitado por su ama, y si aprecia su lealtad, lo dejará vivir como humano. Pero... eso no será muy luego... De hecho, esa era la razón por la que no podía dormir. ¿Quién dijo que los demonios no podían dormir? Suspiró nuevamente, meneando la cabeza. Humanos o dragones, siempre poniéndose en contra de su especie. Pero tienen todo su derecho... “¿Qué estoy haciendo?” Se preguntó, riendo sarcásticamente.

 

Gaudy Gabriev despertó como si nada después de su ‘siesta’ doce horas. Rina ya estaba atormentándolo con castigos y demás por haberse dormido tanto. Ameria y Zelgadiss solo miraban, conscientes que si interceptaban en esto iban a terminar con los traseros quemados. Así que dejaron que la pelirroja le gritara al rubio hasta que se diera cuenta que no había caso en hacer tal cosa. Hay un dicho que dice que no se hace a un tonto más inteligente con solo gritarle (o pegarle).

 Soy un desastre y no sé que está pasando.

Me gustas a rabiar, yo te deseo, me llegas a desesperar.

 Por suerte, el hombre de piedra no estaba apurado el día de hoy, puesto que era el cumpleaños de Ameria. Y acepto que en ese día no iba a pensar en una cura. Claro que, él ya lo había planeado desde un principio, aunque no iba a admitirlo. La princesa tampoco estaba apurada, puesto que no iba a haber fiesta. Solo andar con sus amigos era suficiente. Incluso un espectáculo como este, que sucedía siempre, era algo interesante y divertido el día de hoy.

 Es tan grande lo que siento por ti que tenerte no bastará.

Qué es esto que me invita a vivir, que me da la ilusión.

 Rina finalmente suspiró resignada y giró para ver qué hacían sus amigos. Allí estaban los dos, sentados y bebiendo como si ella no existiera. “Oigan.. ¡Deberíamos ir a algún parque de diversiones!” Exclamó, tratando de llamar la atención. Lo logró. La princesa la miró con ojos llenos de alegría, lo que la hizo sonreír. Era bueno no tener que luchar en contra de demonios y monstruos.

 

Zeros se despertó, solo para darse cuenta que seguía siendo un demonio sanguinario, oculto tras la máscara de un bufón. ¿Qué significado tiene seguir vivo? Se preguntaba, incapaz de llorar, de sentir, de soñar... Nuevamente, como la noche anterior, pensaba en el grupo. Sí, estuvo en muchos grupos, los vio morir, a algunos los asesinó él mismo. Pero no era el caso de este grupo, en el cual no se sentía como un demonio. Se podría decir que se sentía... humano. Humano y querido. ¿Por quiénes? Eso era... no un secreto, sino un misterio.

Qué será esa fuerza que a todos nos une de dos en dos,

será la fuerza del corazón...

 Rina no lo odiaba, pero tampoco lo quería lo suficiente como para... amarlo. Ella amaba a Gaudy, por más gritos y puñetazos que le diera. Ameria... menos. Ella lo apreciaba como un muy buen amigo. Tal vez ese sentimiento no lo tenía que confundir. Ella era la que lo quería, pero no en la forma que él deseaba. Además... ella ama a Zelgadiss. ¿Será que él está confundiendo ese cariño de amistad por amor? Después de todo, el amor tiene varias categorías...

 

 Rina y sus amigos la estaban pasando maravilloso, dando vueltas en la montaña rusa, etc. Cuando la noche cayó, volvieron al hotel. Ameria comenzó a sentir un fuerte punzón en el estómago. Pronto, Rina, Gaudy y Zelgadiss también lo sintieron. Y como todos habían estado comiendo y girando como maniáticos, pensaron que se habían descompuesto.

 Hace que te abrace y los cuerpos lleguen a estorbar.

Tiemblo sólo con la idea de rozar

tus labios llenos de besos nuevos.

 Pero unas horas después, se dieron cuenta que era un mal presagio. Algo iba a pasar, y no parecía bueno. Designada, Rina decidió llevar al grupo hacia la casa de Filia, para ver si ella estaba segura. Al cabo de unos días llegaron a su finalidad, para encontrarse con que Filia estaba espléndida. El pequeño Val ya era adolescente, ella era una famosa fabricante de vasijas y ganaba muy buen dinero.

 No puedo dormir, robas mi tranquilidad.

Alguien ha bordado tu cuerpo con hilos de mi ansiedad.

 Pero descubrieron que Filia también lo presentía, aunque parecía saber más que ellos al respecto. Y sin embargo, pregunta tras pregunta, no podían sacarle revelaciones. Varios días después recibieron un mensaje de Luna, que decía algo increíblemente insólito. ¿Sería esa la razón por la que se sentían de ese modo? La respuesta estaba en el otro lado del mundo, en Zephiria...

 

 Zeros se despertó OTRA vez. Esta vez, adolorido. ¿Quién dijo que los demonios...? Ellos sentían dolor, pero lo disfrutaban. Sin embargo, lo que él sentía no era nada agradable. “¿Dónde...?” Su pregunta quedó ahogada en un líquido pastoso que salía de su boca. A juzgar por el sabor metálico, debe ser sangre... ¿humana? El demonio no sabía qué le estaba pasando. Veía todo borroso, estaba sangrando como si lo hubieran perforado por todas partes. ¿Qué...?

 De cinturón tus piernas cruzadas, en mi espalda un reloj

donde tus dedos son las agujas y dan cuerda a este motor

que es la fuerza del corazón.

 De repente, pudo oírlos... distantes, pero los oyó. Gritos, desesperados. Lo lastimaban. Le hacían recordar de toda esa gente que había muerto en sus manos. Una mujer. Un ángel. Rubia, de ojos azules, llenos de lágrimas. ¿Por él? Y él no podía hacer nada más que mirarla y sonreír. Y podía escucharla gritando su nombre, y pidiéndole que no se muera... Que lo ama...

 

 Hoy, a un año de su muerte, Zeros regresa. Claro que no era una ‘muerte’, solo un renacimiento como humano. Y ahora que la mira, no puede evitar sonreír bromista, pero no para herirla, como siempre. Aunque él también se había asustado por la manera en la que volvió. El grupo, su grupo ya no lo trata como un demonio... Pero, en realidad, ellos no lo hacían desde hace mucho tiempo... solo que actualmente, al no sentirse solo, se da cuenta.

 Y es la fuerza que te lleva, que te empuja y que te llena,

que te arrastra y que te acerca a Dios.

Es un sentimiento, casi una obsesión,

si la fuerza es del corazón.

Es algo que te lía, una descarga de energía

que te va quitando la razón,

te hace tropezar, te crea confusión,

seguro que es la fuerza del corazón,

es la fuerza que te lleva.

Filia sonríe, todos sonríen. Rina grita, todos gritan. Gaudy no entiende, todos no entienden. Ameria habla de justicia, todos... se callan. Zelgadiss se lanza a reír, todos lo miran. A Zeros le cae una lágrima de felicidad, todos lo abrazan. Él ya no está solo, incluso su ama lo visita. El grupo, su grupo... Todos para uno, uno para todos...

No puedo pensar, tendría que cuidarme más.

Como poco, pierdo la vida y luego me la das.

Qué es lo que va cegando al amante, que va por ahí de señor,

y no es más que un chiquillo travieso, provocador,

será la fuerza del corazón...

 ¿Para qué amargarse la vida? Seguramente, para morir. Pero antes, un poco de felicidad no viene mal. Y, ¿por qué será que tiene que pensar tanto? ¿Qué gana haciendo eso? Pero, ya se sabe la respuesta... Eso es un secreto. Pero un secreto que ella sabe, y mantendrá por la eternidad. Si Zeros no se hubiera puesto a pensar, si hubiera actuado... tal vez no estaría aquí... en una escena feliz, que puede disfrutar... Y no se arrepiente...

 Y es la fuerza que te lleva, que te empuja y que te llena,

que te arrastra y que te acerca a Dios.

Es un sentimiento, casi una obsesión,

si la fuerza es del corazón.

Es algo que te lía, una descarga de energía

que te va quitando la razón,

te hace tropezar, te crea confusión,

seguro que es la fuerza del corazón.

Es la fuerza que te lleva, que te empuja y que te llena,

que te arrastra y que te acerca a Dios.

Es un sentimiento, casi una obsesión,

si la fuerza es del corazón.

Es algo que te lía, una descarga de energía

que te va quitando la razón,

te hace tropezar, te crea confusión,

seguro que es la fuerza del corazón.

 Y ambos lo saben, ambos se confesaron lo que sentían. Sin embargo, se dan cuenta, que aunque hayan obstáculos, la próxima vez lucharán juntos. No solo ellos, sino todo el grupo... su grupo... su manada... Zeros mira, vigila desde un árbol, al grupo que descansa en el medio del bosque. Esta noche no puede dormir, pero no por preocupación... Una hermosa rubia de ojos azules está sentada a su lado, sonriendo. Esta noche, el sueño se hará a un lado...

 Es la fuerza que te lleva,

que te arrastra y que te acerca a Dios.

Es un sentimiento, casi una obsesión,

si la fuerza es del corazón.

 

 Notas: ¿? Se suponía que iba a ser una cómica... -_-** Bueno, luego me deprimí y lo saqué en este cuento. Además, es una mezcla de mi próximo cuento en español... Sí, los abandoné... ¡perdón! ^-^; Si saben inglés, y quieren leer mis cuentos... vayan a ¡Namagomi! (¡¡¡en la sección de links de Karoru-chan!!!) ^_^ E-mail: fellia_metallium@yahoo.com o gourry_fan@yahoo.com.