EL BEBÉ DE ZELLAS
Por Clariss Metallium
La oscuridad y el silencio reinaban en el castillo de la isla del lobo, todos dormian tranquilamente, excepto Zellas. Lo que habia estado temiendo durante tantos meses, al fin estaba ocurriendo, aterrorizada llamo a la unica persona en la cual aún podia confiar.-Xellos.-Su voz cansada y a la vez aterrorizada.
Xellos apareciò, sabia lo que estaba pasando y lo que habia ocurrido hace tiempo, se acercò a su ama, ella vestia un camisòn rojo, estaba tapada por las sábanas, pero aun asì se notaba lo que intentaba coultar, ella le mirò, su rostro bañado en lagrimas, lagrimas de dolor, de miedo. Xellos se agachò, poniendose a su altura, mirandola a los ojos, con una mano acariciò su mejilla-debeis calmaros mi señora, todo ira bien.
El dolor era insoportable y no solo el dolor fisico, por primera vez Zellas sabia lo que era sufrir y tener miedo, miedo por lo que podria pasar.-Ayudame-logrò al fin decir.
Xellos se levantò-ire a buscar a alguien que pueda ayudaros, mi señora.-Xellos desapareciò, apareciendo en una pequeña aldea de humanos, todas las luces de la ciudad estaban apagadas, excepto una. Xellos apareciò en esa casa, en ella habia un hombre, un hombre por los humanos conocido como un simple curandero, pero Xellos sabia quien era y aunque a su ama no le agradara su presencia, era el unico capaz de ayudarla en este momento, el unico en el que podian confiar.-Es el momento.
Hombre: lo se.-El hombre se levantò, estaba vestido de negro, encapuchado, jamàs habia mostrado a nadie su rostro, su aspecto, era misterioso, nadie sabia exactamente quien o que era, de el nada se sabia-"soy un hombre sin pasado"-decia cada vez que alguien le preguntaba por ello.-Tu ama no te a mandado, has venido por tu cuenta.
Xellos: ambos sabemos que es inutìl buscar a alguien màs, solo tu pedes ayudarla.
El hombre se volteò hacia Xellos.-Ella no aprobarà.
Xellos: no tiene opciòn.
Hombre: en el fondo tienes razòn, vamos.-Ambos desaparecieron, reapareciendo en Wolf Pack Island, en la habitaciòn del ama de las bestias.
Zellas: Xellos ¿como se te a ocurrido traerle a el?
Xellos: mi señora el es el unico que puede ayudaros.
Zellas: esta bien.
Hombre: ahora me encargare yo.
Xellos: de acuerdo-dijo Xellos saliendo de la habitaciòn.
Pasaron algunas horas, Xellos desde fuera podia oir los gritos de su ama, aunque estos fueran apenas posibles de oir, nadie debía enterarse de lo ocurrido allì esa noche. Nadie. Jamàs y por ningùn motivo. debía ser un secreto, aunque los secretos no son eternos, Xellos sabia que al fin y al cavo, inevitablemente, algùn dìa se sabria y temia que ese dìa fuera cercano. El respetavb la voluntad de su ama, pero en el fondo no aprobaba su decisión. El hombre saliò de la habitaciòn de Zellas.
Xellos: ¿como esta?
Hombre: bien, ahora duermen, le e dado algo que la hara dormir un buen rato.-Xellos mirò en la habitaciòn y vio a su ama, abrazada a su bebè, durmiendo tranquilamente.-Su elección no es correcta, Xellos.
Xellos: lo se, pero es la elección que a tomado y no hay manera de hacerla cambiar de idea.
Hombre: ¿lo has intentado?
Xellos: claro que si, pero no me a escuchado.
Hombre: pues si no te escucha a ti no escuchara a nadie.
Xellos: espero que se lo piense mejor.
Hombre: yo tambièn, en fin me voy.
Xellos: gracias por venir.
Hombre: era mi dever. Adios-y desapareciò.
Xellos bajò al salòn, esa noche era imposible dormir, lo que el no sabia era que alguien ya lo habia descubierto, alguien que no tardaria en llegar. Zellas seguio durmiendo placidamente con su bebè unas horas màs, mientras Xellos estaba allì con ella, velando sus sueños. De repente algo llegò a su espalda, cogiendole por sorpresa. Zellas habriò los ojos, medio dormida y se encontro delante de ella la cara de Dynast.
Zellas: ¿Dynast qué haces aquì?-Zellas vio a Xellos tirado en el suelo.-¿que le has echo?-dijo mirando a Xellos.
Dynast: tranquila, esta vivo, aún.
Zellas: vete.
Dynast: no me ire sin mi hijo.
Zellas: jamàs lo tendras.
Dynast: eso se verà.
Dynast intentò coger al bebè, pero Zellas le lanzò un conjuro y desapareciò, reapareciendo al final de las largas escaleras del castillos que llevaban a los dormitorios, cubiertas de un telo rojo, de terciopelo. Ella estaba muy debìl, debía limitarse a escapar, si se enfrentava a Dynast en esas condiciones, no tendria posibilidad alguna de ganar. Dynast apareciò detras de Zellas cogiéndola por los brazos, ella consiguiò liberarse, pero ya no tenia fuerzas ni para desaparecer, subiò las escaleras intentando correr, pero Dynast le lanzò un echizo que impactò en ella, cayendo sobre las escaleras, cono el bebè en sus brazos. El se acercò, estaba a punto de arrebatarle el bebè, cuando un conjuro impactò en su cuerpo, Xellos apareciò al lado de Zellas y se la llevò, estaban escapando por el plano astral, cuando algo les atacò, obligandoles a materializarse, al final de las escaleras. Sherra apareciò para ayudar a su señor.
Dynast: Zellas rindete, estais en desventaja.
Zellas: jamàs.
Dynast: Sherra, coge al bebè.-Sherra se dirijiò hacia Zellas para coger al bebè, pero Xellos se interpuso, impidiendoselo, Dynast desapareciò, reapareciendo detras de Zellas, cogiéndola y apuntando su garganta con una daga magica.-Tira tu baculo Xellos o tu ama esta muerta.-Xellos tirò su baculo al suelo y Sherra le dio con el mango de la espada en la cabeza, Xellos cayò al suelo desmayado.-Llevalo arriba, en la habitaciòn de Zellas.
Sherra: si mi señor.
Dynast llevò a Zellas a su habitaciòn y le arrebatò el bebè, debilitandola aún màs con otro conjuro, mientras que Sherra ataba a Xellos a la pared.
Dynast: al fin el bebè es mio.
Zellas: devuelvemelo.
Dynast; ¿porque deveria hacerlo?
Zellas: porque es mi hijo.
Dynast: y el mio.
Zellas: no puedes llevartelo-dijo con lagrimas en los ojos.
Dynast: impidemelo.-En ese momento Xellos se despertò, encontrandose atado a la pared.-Tu sirviente se a despertado.-Zellas mirò a Xellos llena de lagrimas.-A lo mejor en vez del bebè prefieres que me lleve su vida-dijo acercandose a Xellos.
Zellas: dejale en paz, el no tiene que ver con esto.
Dynast: es tu hermano.
Zellas: dejale y devuelveme a mi hijo-exijió.
Dynast: el bebè tambièn es mio, eres tu la quiso quitarmelo-dijo dirijiendose furioso hacia Zellas. Xellos y Sherra miravan tristemente la escena mientras que le bebè empezava a llorar.
Zellas: no grites le asustas.
Dynast: callate.-Dynast cojiò al bebè, intentando calmarlo.-Vamos pequeño calmate-pero el niño no se calmava.
Zellas: dejale.
Dynast: Sherra cogelo, intenta hacerlo calmar.
Sherra: si mi señor.-Sherra cojiò al niño con cuidado y empezo a mecerle lentamente, y el niño poco a poco se fue calmando.
Zellas: por favor, devuelvemelo-decia llorando.
Dynast: tu intentaste quitarmelo y ahora me lo llevo.-Xellos consiguiò liberarse de sus ataduras, cojiò al bebè y liberò a su ama, ambos desaparecieron, reapareciendo en el salòn. Dynast y Sherra tambien apareciron allì.-Sherra, recupera al bebè.-Sherra lo intentò, pero Xellos se lo impido. Xellos y Sherra estaban el uno delante del otro, listos para pelear.-Sherra, recupera al bebè.
Zellas: Xellos, destruyela.
Xellos y Sherra empezaron a pelar, en el momento en que Sherra se dirijia hacia Xellos, desapareciò, reapareciendo detras de ella y consiguiendo arrebatarle la espada, y tirandola al suelo, apuntandola con su baculo.
Dynast: Sherra.
Zellas: matala.-Xellos mirò a Sherra, el no queria matarla, la queria mucho y no queria hacerle daño, alzò su baculo-“vete”-le dijo con la mente. Ella consiguió escapar. Antes de que Xellos la alcanzara ella desapareciò, justo lo que el queria.-As dejado que se te escapara.
Xellos: lo lamento mi señora.
Zellas: si que lo lamentaras si no consigues destruirla.
Dynast: vamos Sherra, atacales.
Sherra: no.
Dynast: ¿que has dicho?
Sherra se volteò mirando a su señor.-Mi señor ¿por quien estas haciendo todo esto, por vosotros o por el bebè?
Dynast: por el bebè, naturalmente.
Sherra: ¿es que no lo veis? Asì solamente le estais dañando a el, si de verdad le quereis dejad de pelearos y sed sus padres, si uno de los dos ahora moris ¿que le direis al niño cuando sea grande, cuando os pregunte donde esta su madre o su padre? ¿que le dires, que lo habeis matado porque intentaba recuperarle? Si de verdad le quereis ahoradle este dolor.
Zellas: no digas tonterias.
Dynast: no Zellas, tiene razòn, nosotros no lo hacemos por el, lo hacemos por nosotros, siempre nos hemos odiado, pero esa noche nos queriamos, fue algo magico, dejemos de odiarnos inutilmente y agamoslo por neustro hijo. Zellas yo estoy dispuesto a hacer lo que sea por ti, por nuestro hijo, por favor.
Zellas: no, no, Xellos atacales.
Xellos: mi señora, ellos tienen razòn.
Zellas: ¿como te atreves? Tu eras el unico en el que aún confiaba.
Xellos: mi señora, escuchadme, yo os soy leal, los atacare si deseais y peleare hasta la muerte, pero ellos seguiran teniendo razòn.
Zellas ya no sabia que debía hacer, tenia miedo y estaba confundida. Mirò a Dynast.-¿Como se que no es uno de tus trucos Dynast?
Dynast: xque te amo Zellas, desde esa noche te amo y no puedo olvidarte.-Zellas aun estaba indecisa.-Te lo ruego Zellas, perdonamre-dijo poniendose de rodillas.
Zellas: ¿que haces?
Dynast: imploro tu perdòn Zellas.
Zellas al final sonriò-te perdono.
Dynast se levantò y fue a abrazarla a ella y al bebè.
Dynast: te quiero Zellas.
Zellas: y yo a ti, Dynast.
Dynast cojiò a Zellas en brazos y la llevò a su habitaciòn, se tumbò en la cama con ella y el bebè, y ambos se durmieron abrazados.
Xellos y Sherra miraron la dulce escena, y cerraron la puerta de la habitaciòn sin hacer ruido, y bajaron al salòn.
Sherra: ahhhh (suspiro) Que bonitos son.
Xellos: si.
Sherra: por cierto, nosotros hace bastante que estamos juntos ¿verdad?
Xellos: si, ¿x?
Sherra: ¿y cuando te vas a decidir a tener un hijo conmigo?
Xellos: ¿que?
Sherra: me has oido perfectamente.
Xellos: perdona pero creo que mi ama me llama-dijo desapareciendo.
Sherra: no es verdad, vuelve aquì, Xellos.
Hombre: jajajajaja-alguien desde una esfera lo estaba viendo todo.-Bien esta lo que bien acaba, tambièn para los demonios.
FIN
Zellas: CLARISSSSSSS
Clariss: ¿si ama?
Zellas: dime mi pequeña ¿has escrito tu esto?-dice mostrando unas ojas recien salidas de la impresora.
Clariss: pues, eso es secreto.-Un pequeño puñetazo en la cabeza llega a linda autora.-HAY.
Xellos: no copies frases.
Clariss: si e sido yo ¿no os gusta?
Zellas: ¿Cómo se ocurra que tenga un hijo con ese baboso de Dynast?
Clariss: perdón, pero hariais buena pareja.
Zellas: ¿Que has dicho?
Clariss: ¿yo? Nada. ¿Puedo irme?
Zellas: claro, pero antes tu castigo.
Clariss: ¿Qué castigo?
Zellas: jajajajaja-risa perversa, temo lo peor.
Y aquí estoy mis amados lectores teniendo que hacer de niñera a unos veinte mocosos con poderes, ahhhhhh, que desgracia, bueno hasta la proxima. Quejas, sujerencias, amenazas y lo que sea a sawa_metallium@hotmail.it