La Columna: La feminización y el lenguaje grosero

por Karoru Metallium                  05-03-04

Fanfics leídos hoy: Ninguno a destacar, puro smut... no tengo tiempo para ponerme a leer una buena historia como es debido xDDD

Escuchando: Big in Japan (Alphaville), Take on me (A-Ha), Abracadabra (Steve Miller's Band), The look, Fading like a Flower, Joyride (Roxette), What's love got to do with it?, Private Dancer, We don't need another hero (Tina Turner), Wake me up before you gogo y Careless Whisper (Wham!), Man Eater (Hall & Oates), Maniac (Michael Sembello), Gloria y Self Control (Laura Branigan). Mood: EightiesDance!Karoru...

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¡¡Buenas!! Hoy abordaremos dos temas diferentes que igual pueden asesinar una historia que escribamos, tanto si queremos como si no. El primero es...

1. La feminización de personajes masculinos (esto va especialmente dirigido a escritores de shounen ai y yaoi)

Ya hablé de esto de pasada en un artículo anterior, cuando tronaba en contra de los MPREG, y también me refiero a ello en una sección de mi page Cazadores Blancos, en el apartado yaoi de Aya/Yohji. Para dar cuenta de lo que digo, repito la definición:

MPREG (Male PREGnancy)

Oh, don't. Please, don't. No lo hagan, por sus madrecitas se los ruego. Male pregnancy significa Embarazo Masculino, como en aquella peli horrible de Schwarzenegger, Junior.  Miren, quizás la cosa no fuera tan mala si la gente no abusara de esto en los fanfics, utilizando el embarazo de un personaje masculino como una vía para mostrarlo "femenino". For Chrissakes. Si van a hacerlo comportarse como una mujer, háganlo mujer y ya (de paso ya lo están haciendo tan OOC que ni su madre lo reconocería); estoy hasta el gorro de ver a Duo (Gundam Wing) embarazado y portándose como una nena, a Omi (Weiss Kreuz) embarazado y comportándose cual p*** callejera, al pobre Harry Potter embarazado de Snape, de Voldemort, de algún demonio, etc. Es horroroso. Don't.

Les diré, el MPREG es el OOC elevado a su máxima expresión. Si esos personajes nos gustan tanto que queremos escribir sobre ellos, ¿porqué hemos de deformarlos y hacerlos otra cosa distinta de la que son? Claro que estoy hablando de situaciones extremas y me estoy saliendo del tema, cuando en realidad lo que quiero es apuntar lo asesina que puede ser para nuestra historia la feminización de un personaje.

Ojo... un personaje feminizado no es lo mismo que un personaje afeminado. Un personaje afeminado ya viene así en el paquete: un ejemplo sería el memorable Hanagata de Saber Marionette, cuyo comportamiento no necesita descripción (xD), o Aburatsubo Ayanojyo de Mahô Tsukai Tai, o incluso Shuiichi de Gravitation, cuyo comportamiento no es el de una chica, sino el de una niña, por no hablar de sus paseos al mundo del travestismo xDDD. Si escribimos sobre ellos y los retratamos lloricas, suplicantes, malcriados, hiperactivos, o que les gusta el rosa y son delicados, etc., no nos estaremos apartando de lo que es el personaje (especialmente en el caso de Shuiichi, que es todas esas cosas a la vez xD).

Ojo que con eso no implico que las mujeres seamos todas esas cosas... es simplemente la visión estándar, machista y atávica que se tiene de que ese comportamiento es propio de chicas y no de hombres. Y no tengo nada en contra de la gente afeminada, ni de los personajes afeminados; es simplemente su manera de ser y no hay nada de malo en ser uno mismo si no se daña a los demás.

Un personaje feminizado ya es otra cosa, porque le estaríamos adjudicando las características antes mencionadas a alguien que no las tiene o que incluso es el opuesto total en lo anímico y actitudinal. Ya que nos estamos saliendo del canon al involucrarlos sentimentalmente con alguien de su propio sexo, no exageremos la cosa cambiando también la manera de ser del individuo de una forma tan radical, porque se ve feo. Un tipo que en la serie o el manga es el epítome del hombre rudo, masculino y frío, ¿convertido de pronto en una delicada princesita masoquista? Damn, hagan eso y asesinarán la historia.

Me ha tocado empezar a leer alguna historia que tenía buena pinta y he tenido que dejarla porque me ha hecho botar piedra apenas feminiza a un tipo que de femenino no tiene nada.

Tomemos a Aya Fujimiya, mi personaje favorito de Weiss Kreuz. Para quien no esté enterado, los Weiss son asesinos que se dedican a cazar y matar a criminales de cuello blanco, bajo las órdenes de una organización secreta; Aya es el líder tácito de los cuatro asesinos: es un tipo que en las misiones va vestido de cuero negro y usa una katana para rebanar a los malos. Pues bien, para empezar, el nombre Aya es femenino, pero es el de su hermana, no el suyo; él lo usa para recordar el motivo de su cruzada vengativa. Aya es terriblemente hermoso: tiene la piel pálida, el cabello rojo y los ojos violeta; pero su cuerpo es esbelto y musculoso, muy masculino, y su actitud también lo es.

Sin embargo, los autores de fanfiction yaoi en su mayoría gustan de tomarlo y convertirlo, de un hombre frío y despiadado que posee un interior apasionado y cariñoso, a una chica llorona, el über uke por excelencia, la p*** de todos. Eso me indigna, porque el que pongamos a un personaje como el uke (o sea, el pasivo, el que recibe) en una historia, no significa que tengamos que hacerlo femenino o afeminado. Coye, es que a veces lo ponen a llorar a la mínima provocación, a quejarse, a lloriquear... tanto que uno termina diciéndose "caramba, soy mujer y ni siquiera yo me pongo así de ridícula". En la serie vemos cómo ha sido maltratado por la vida de muchas formas; pero él trata de tomar la revancha a su manera, y definitivamente no lo hace llorando ni entregándose al primero que le diga cuatro lástimas.

Tampoco tenemos que feminizarlos sólo porque la mayoría de los que escribimos shounen-ai y/o yaoi somos chicas... hay que mantenerlos en carácter, señoritas. La gente con buen gusto sabrá apreciarlos, se los prometo.

Cuando leo fics, quiero, exijo ver a los personajes que conozco y amo en las series o el manga; quiero que las caracterizaciones estén bien aunque la historia no se ajuste al canon. Lo mismo trato de hacer en los míos. Mi Joey no es una chica llorona, pero muestra sus sentimientos como el chico que es. Mi Seto no ha dejado de comportarse como el bastardo frío que es a pesar de haberse enamorado de alguien de su mismo sexo y estar dispuesto a que todo el mundo lo sepa; no he cambiado su forma de ser, simplemente he sacado a la luz sus sentimientos sin feminizarse.

En suma: YO QUIERO QUE MIS HOMBRES SEAN HOMBRES, que mis personajes sean tal y como se los muestra en la serie. No quiero mi imagen femenina reflejada; quiero que sean lo que son: masculinos, fuertes, inteligentes, un poco salvajes... ya sean fríos o alegres. Me gusta ver la fuerza y el poder en los hombres, y sé, por mis amigos gays, que eso es lo mismo que a ellos les atrae. Que aunque se gusten los unos a los otros, sigan siendo lo que son: hombres. Si se sienten atraídos hacia un tipo afeminado, pues bueno, probablemente le gusten más las chicas de lo que piensan xDDD. Pero en esencia es eso.

No caigamos en estereotipos de género, eso de que uno tiene que ser pasivo y el otro agrseivo porque sí; no siempre tiene que ser así, ambos pueden ser masculinos, agresivos, ambos pueden dominar por turnos o como quieran. Seme y uke son sólo términos, porque la gente sólo tiene que concentrarse en cómo hacer que la relación funcione, no en quién está arriba y quién abajo. Puede haber igualdad entre dos personas que pueden hacerse las mismas cosas el uno al otro, no tiene necesariamente que haber alguien femenino.

Tampoco las apariencias importan, porque a veces el tipo grande y musculoso funciona mejor como uke que el más delgado y bajito xDDDD. Lo de dentro es lo que cuenta, y no porque les guste que les den por salva sea la parte dejan de ser hombres ^_~

Seamos creíbles.

Ojo, que esta es sólo mi modesta opinión....

2. Las groserías (los que se ofenden si leen malas palabras, obviarse esta parte)

A mucha gente le da piquiña apenas ve una mala palabra en un fanfic. Algunas dejan de leer, otras flamean al autor, otras le dicen "no deberías poner eso". Pero hay un hecho indudable, y es que las groserías o malas palabras forman parte de nuestra vida diaria, y si estamos escribiendo con cierto realismo, es probable que incluyamos una o dos. Pero sólo porque resulta natural, porque fluye, no por gusto. Y tampoco hay que exagerar.

La gente común y corriente dice groserías a cada rato, ya sea dentro de una conversación casual o cuando se tropieza y se cae. Yo soy particularmente grosera en privado (y muy creativamente, debo decir xDD); cuando estoy escribiendo, si algo no me sale bien o si me doy en la rodilla con una esquina de mi mesa de trabajo (cosa que suele suceder con frecuencia), puedo soltar una ristra de obscenidades digna de un marinero. También hablando con mis mejores amigas suelo soltar dos o tres en el contexto adecuado.

Las malas palabras existen en todos los idiomas y generalmente son lenguaje universal. Yo, de tanto leer en inglés y ver películas en su idioma original, las más de las veces suelo vocear shit! o fuck! en vez de simplemente decir ¡mierda!. Y recientemente empecé a usar groserías en un fanfic, simplemente porque se me antojó adecuado e iba con la personalidad del tercio en cuestión:

Siento más y más frío con cada paso, aunque estoy sudando. Mi corazón está latiendo tan rápido que por un momento creo que voy a desmayarme antes de alcanzar la puerta. ¿Debo llegar hasta allí? Me detengo, sin aliento, tratando de ser razonable. ¿Qué estoy haciendo?

¿Qué coño estoy haciendo?

Por primera vez desde que dejé la calidez de la casa de Tristán me doy cuenta de a quién estoy tan ansioso de ver, y por un momento la conciencia de lo que voy a hacer es demasiado para mí.

Bien, ése es Joey Wheeler. Es un adulto impulsivo, boquiflojo, belicoso, con un pasado medio pandillero... es más que lógico que subraye su vacilación y angustia con una palabrota. En ese contexto no desentona, porque puedo imaginarme claramente a alguien como Joey, así de bocón, pensando y/o soltando un taco de vez en cuando. De hecho, en uno de los capítulos, suelta un taco y Seto le pregunta si es él quien le enseña groserías a Mokuba xDDD. Va con Joey, ¿verdad?

Así que me parece que no hay nada de malo en usar una palabrota, siempre y cuando esté en un contexto adecuado y no abusemos de ellas. Un exceso de groserías también puede asesinar un fic... es como los colores vivos en una pintura: deben ser ubicados estratégicamente, no lanzados a diestra y siniestra porque podrían molestar y/o aburrir al lector.

Todo ser reduce, al final de las cosas, a hacer la historia realista, CREÍBLE. Y a no abusar de ningún recurso, ya sea la feminización o el lenguaje vulgar, que al fin y al cabo es parte de nuestra vida.

Moderación y mesura, chicos... y practiquen, practiquen ^^.

Esto no pretende ser una guía, ni un manual, más que todo es una recopilación de mi punto de vista personal y profesional acerca de lo que debe ser escribir ficción, y ojalá alguien lo lea y le sirva, aunque no sea un fic xD. En el próximo capítulo: Escribiendo la idea: To review or not to review...

¿Quieres colaborar con alguna idea? ¿Tienes alguna pregunta? Escríbeme a karoru@tokyo.com, asunto "La Columna"

 

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