UNA ESPINA CLAVADA
por ALEDA M.
Capítulo 3: Rencuentro
Filia entró en el palacio de Shilon y en seguida una figura vino corriendo hacia ella, era Ameria.
- Ameria!- exclamó Filia con lagrimas en los ojos y abrazándola- No sabes lo que me alegra verte de nuevo!
- A mi también Filia!- gritó Ameria- Por fin un reencuentro!. Lo pasaremos bien, ¿no te parece?.
Ameria habia crecido, se veía más madura que tres años atrás, aunque conservaba las mismas facciones dulces.
- Claro. Estás muy guapa! Has crecido mucho.¿ Y los demás?.
- Ven, acompañame, están ya todos desde hace varios dias.
Filia estaba realmente emocionada. Cuando entró en la habitación pudo ver sentados a Reena, Gaudy y Zelgadis alrededor de una mesa charlando. Al percatarse de su presencia todos lanzaron un grito de alegria.
- Filia!!!! Es genial verte de nuevo!- dijo Reena mientras le daba un cálido abrazo.
- Hola Filia.- dijo Gaudy dándole también un abrazo con la sinceridad que le caracterizaba.
- Qué bien veros a los dos de nuevo!. Os veo muy bien!.¿Qué nuevas aventuras habéis vivido?. No me iré sin que me contéis todo hasta el mínimo detalle.
Filia no cabia en si de gozo de ver a la pareja, se veian muy bien, la poderosa hechizera y su guardaespaldas. Tenía muchisima curiosidad por saber las aventuras vividas por esos dos.
- Va, no muchas, no te creas.- exclamó Reena queriendole restar importancia- Hemos estado detrás de unos amuletos de mago muy poderosos, enfrentándonos a algún que otro demonio y también de vacaciones en Zefilia.
- Si porque su herman....- comenzó a decir Gaudy hasta que un mamporro de Reena le hizo callar de golpe.
- Agg! Te he dicho que no me lo menciones!Que no me lo repitas! Es que no lo entiendes?- gritó Reena muy nerviosa sin dejar de hacer aspavientos con los brazos- Tienes el cerebro de un calamar!!
- Pero... yo no veo que hay de malo en eso.- dijo Gaudy inocentemente.
- Y dale!!- exclamó Reena toda roja por la vergüenza.
- Es que su hermana la ha llamado al orden para que Reena presente a Gaudy como su pareja oficial ante sus padres.- susurró Ameria al oido de Filia sin poder contener la risa.
- ¿Y lo ha hecho?- rió Filia observando como Reena aún estaba furiosa con Gaudy y como él mantenía una actitud de desconcierto preguntándose porque ella se había enfadado tanto.
- No ha tenido más remedio, no sabes como se las gasta Luna.- afirmó Ameria divertida.
Filia rió de nuevo, giró la cabeza y vió a Zelgadis mirando la escena con cara de resignación. No había encontrado la cura, era evidente, por lo que Filia decidió omitir cualquier comentario con respecto a ese tema, pero se le veía mucho más relajado que tiempo atrás.
- Hola Filia, me alegro verte de nuevo.- dijo Zel levantándose de la silla sin acercarse pero con tono sincero.
- También yo.- respondió Filia con una sonrisa.
- ¿Y Valgarv?. He tenido noticias de que ha nacido. ¿Cómo es?- preguntó Ameria.
- Está muy bien, es un dragoncito muy guapo, ha nacido con forma humana. Ahora mientras estoy aquí está con Jiras y su familia. Lo cuidarán bien- repuso Filia.
- La vida le está dando una segunda oportunidad, todo el mundo debería tener una.- afirmó convencida Ameria.
- Cada vez que pienso en Jiras no puedo evitar pensar en lo pesado que era!- afirmó divertida Reena- y por cierto... quiero darte esto para el pequeño Valgarv, es un amuleto protector que conseguimos Gaudy y yo, le protegerá en el futuro.
Filia observó el amuleto, realmente parecia muy poderoso, los ojos se le llenaron de lagrimas por la emoción.
- Muchas gracias Reena!-acertó a decir- No sabría como agradecertelo...
- No tienes que agradecer nada.- afirmó Reena-Bueno.....¿Ameria?¿Es que nos vas a tener aquí muertos de hambre?.
Ya habían terminado de comer y el grupo disfrutaba de la sobremesa. Reena y Gaudy habían contado todas sus aventuras, aunque las versiones de los dos eran un poco diferentes porque Reena tendía a exagerar un poco los acontecimientos. Filia pensó que era divertido ver a la pareja pelear, de verdad se querian, todo lo decian las miradas que se lanzaban, para eso Filia siempre había sido muy observadora.
También Zelgadis y Ameria parecian muy unidos, el acercamiento entre ellos parecía más que evidente, no solo por los gestos que se prodigaban sino porque Zelgadis portaba el amuleto de Ameria bien visible.
- Veo que en lo sentimental os va muy bien a todos- exclamó Filia contenta.
Reena y Zelgadis al oir esto miraron hacia el techo como si la cosa no fuera con ellos, mientras Ameria y Gaudy asintian con una sonrisa de oreja a oreja.
Ameria no desaprovechó la oportunidad y atacó:
- - ¿Y a ti Filia?¿Hay alguien especial en tu vida?.
Filia se puso roja como un tomate.
- Venga Filia...-Reena se unió a la conversación divertida- Confiesa!
- Bueno...-contestó Filia timidamente- Hay un muchacho en el pueblo..nos estamos conociendo...es muy amable conmigo...me regala flores...
- Pero...¿Y Zeros?- preguntó inocentemente Gaudy.
Los demás pusieron cara de circunstancias ante la desafortunada pregunta. Filia al sentir el nombre del demonio se le encogió el corazón.
- No sé nada de él.- diijo muy seria.
De improviso apareció en el salón una figura rodeada de niebla oscura, todos se pegaron un susto de muerte.
- Hola chicos!. Cuánto tiempo!. Pasaba por aquí y escuché que mencionábais mi nombre.¿Algo que deberia saber?- dijo Zeros burlón.
- Nada que a ti te incumba demonio, así que vete. – dijo Zelgadis con tono amenazador.
- ¿Pero que veo?. El mal humor lo mantienes, como tampoco han cambiado nada otras cosas, hombre de piedra.- repuso Zeros riendo.
- Me las pagarás.- dijo Zelgadis echando mano a su espada.
- Detente Zel- dijo Reena agarrando a su compañero-¿Qué es lo que te trae por aquí?. Confiesa si no....
- Je, je! Nada malo Reena, de verdad- dijo Zeros apurado.
- Yo lo he invitado- dijo Ameria energicamente.
- ¿Tú?- repusieron extrañados Reena, Zelgadis y Gaudy al mismo tiempo.
- Chicos...el pertenece a nuestro grupo, pensé que estaba bien.-dijo Ameria con tono inocente.
- Veis! Qué mal pensados sois! He sido invitado y no he querido desaprovechar la ocasión de ver a antiguos compañeros de fatigas.- repuso Zeros divertido.
- Cómo tu digas Zeros, no tendremos más remedio que aguantarte- dijo Reena vencida.
Filia no daba crédito a lo que veía, era Zeros, no había duda de que era él. Se le erizaron todos los poros de la piel, quiso pasar desapercibida girando la cabeza hacia la pared mientras hablaban, cosa que consiguió porque ninguno reparó en su silencio. Ni siquiera Zeros que no le habló ni la miró en todo ese tiempo.
Despues de un rato y sin motivo aparente Zeros desapareció, Filia entonces se sintió más aliviada después del tenso momento vivido. Ameria les propuso a todos ir a dar un paseo por la ciudad e invitarlos a la fiesta de Shilon que se celebraba esa noche. Todos aceptaron contentos. Se lo iban a pasar realmente bien.
La fiesta se celebraba todos los años en honor de la victoria de Shilon sobre Zoana 200 años atrás, consistía en un baile en la plaza del pueblo que lucia alumbrada por farolillos de múltiples colores, según decía la tradición cada farolillo simbolizaba el alma de un soldado muerto en la guerra mientras que la música simbolizaba la alegria por la victoria y un canto a la vida. Todo ello amenizado con la mejor comida y bebida de la región.
Después del paseo, descansaron un poco y enseguida se encaminaron a la fiesta bromeando. El ambiente era inmejorable. La zona para comer estaba llena de suculentos manjares que la gente devoraba sin cesar. La zona de baile se veía llena de parejas que bailaban al ritmo de la música y de montones de niños queriendo imitar a los mayores y jugando al tren.
El grupo se encaminó a una mesa para disfrutar de una buena cena. Reena y Gaudy parecian tener un estómago sin fin. Pronto el vino comenzó a hacer efecto en Zelgadis porque invitó a Ameria a bailar. Ella aceptó sin dilación. Filia suspiró. Era bonito verles tan enamorados.
Giró la vista de nuevo hacia Reena y Gaudy y pronto se aburrió de observarles, no paraban de comer. Son increibles!- pensó.
Menos mal que un muchacho se acercó para invitarla a bailar. Ella aceptó sin dudarlo. Quería bailar, se aburria mirando a esos dos.
Durante la pieza Filia giró y giró, por lo que al final todo le daba vueltas. Pero no paraba de reir. Se sentía feliz, viva. Al final dió las gracias al chico por haberla invitado y se dispuso a descansar apoyada en una columna en una esquina de la zona de baile. Estaba agotada pero muy feliz.
Zeros apareció en la plaza, nadie se percató de ello, realmente no se sentía muy cómodo en medio de tanta alegria, pero mantuvo el tipo.
Durante el último año sentía que su fuerza había crecido, en parte había sido por las batallas que había mantenido, su sed de sangre era cada vez mayor, necesitaba cada vez más energias negativas, eliminar a sus enemigos de la forma más dolorosa posible. Zeros se sentía poderoso, despreciando a todo aquel que no pudiera estar a su altura.
No sabía porque se había presentado en ese lugar, tampoco porque había aceptado la invitación de Ameria.
De repente, la divisó. Estaba en la esquina opuesta a donde estaba él apoyada en una columna. Parecia agotada, tenía una extraña sonrisa en la cara. La túnica con el sudor se le pegaba al cuerpo y dejaba entrever sus curvas más de lo habitual.
Zeros se estremeció. No podía dejar de mirarla. Estaba hinoptizado. De golpe despertó al ver que un muchacho la invitaba a bailar. Ella parecia aceptar con agrado. Filia se movía al ritmo que le marcaba el muchacho mientras la ceñía por la cintura. Reía. Zeros sintió como aumentaba su furia. Su respiración se acceleraba cada vez más. Su mente se estaba nublando....
Por suerte la pieza terminó y Filia regresó a su columna. A continuación vino otro muchacho para invitarla, pero Filia rehusó.
Zeros cayó otra vez hipnotizado observándola.
De pronto sintió como la mirada de Filia se clavaba en la suya, lo había descubierto mirándola. No le importaba, mantuvo la mirada de Filia unos instantes y se dió la vuelta para luego desaparecer.
Volvió a aparecerse en el mismo lugar de antes una hora después, Filia seguia apoyada en la columna pero con gesto preocupado.
Zeros en un impulso incontrolable se dirigió andando hacia ella sin dejar de observarla, era como un imán que lo atraía. Se paró enfrente de ella y abriendo los ojos de forma siniestra dijo:
- Hola Filia, veo que no bailas más.¿Te ha asustado mi presencia?.- dijo Zeros muy serio.
Filia se sobresaltó al verle, el corazón le empezó a latir rapidamente. No sabía bien que decir. Sólo acertó a murmurar:
- Es que no tengo ganas- contestó esquivando la intensa mirada del demonio.
- Ya veo. Sólo quería preguntarte como te va.- dijo Zeros desafiante colocándose más cerca de ella y acercando su rostro a menos de un palmo del de Filia.
- Bien...-Filia se estremeció ante Zeros.
- A mi también me ha ido bien- dijo Zeros lanzandole una mirada desafiante y en un gesto rápido puso sus manos sobre la cadera de Filia apretándola contra él.
Filia se puso a forcejear para liberarse, la agarraba muy fuerte, pero al final él cedió y la soltó.
- ¿Pero se puede saber que haces?. - preguntó Filia enfurecida y roja de ira.
- ¿Qué pasa Filia?.¿Los demás pueden tocarte y yo no?.- dijo Zeros furioso.
Si, ahora sabía lo que sentía, ella le pertenecía, mataría a todo aquel que se acercara a ella. Pero lo que más le enfurecía era la indiferencia de ella hacía él. Aún persistia eso que le hacia doblarse de dolor.
- ¿Qué dices?.Te has vuelto loco!- exclamó Filia aterrorizada alejándose cada vez más del demonio.
Al ver la escena algún muchacho se acercó a Zeros en tono amenazante preguntándole a Filia si la estaba molestando, pronto apareció Zelgadis seguido por Ameria apartándolos y amenazando al demonio con su espada.
- Vete demonio, deja a Filia en paz.- dijo Zelgadis.
- ¿Qué pasa aquí?- exclamó Ameria que no lograba entender lo que ocurría.
Zeros sonrió y mirando por última vez a Filia se desvaneció.
Filia cayó de rodillas y estalló en llanto, Ameria no era capaz de tranquilizarla.
Aquella noche nadie pudo calmar su angustia.