UNA ESPINA CLAVADA
por ALEDA M.
Capítulo 7: Fine
Después de lo ocurrido Filia veía rondar a Zeros más a menudo la casa, se mostraba muy amable con ella y con Valgarv. Cuando estaban juntos bromeaban a menudo, cuando no terminaban peleando por cosas banales. Filia estaba viviendo la mejor época de su vida con Zeros y Val a su lado.
Aquella tarde Zeros había insistido en ayudarle a pintar jarrones. Filia se lo agradeció, realmente tenía mucho trabajo después de la que habían montado.
Pero pronto empezaron a discutir porque Zeros insistia en pintar los jarrones negros y a Filia no le parecía muy buena idea, es decir, lo echó inmediatamente de la tienda.
- Pero Filia!, encima de que te intento ayudar.- dijo el demonio intentando poner cara afectada.
- No y no!!. Vete a ver que hace Val, creo que está llorando.- ordenó Filia al demonio.
- Pero..- protestó Zeros.
- Ve a ver que le pasa! No es tan difícil!!- dijo Filia distraida mientras pintaba florecitas en un jarrón blanco.
Zeros vencido se acercó a la cocina dónde el capazo de Val estaba, asomó la nariz por encima de este y vió con desagrado como el dragón lloraba como si le fuera la vida en ello.
Cómo llora el condenado!- pensó- Si de pequeño es así, no me imagino cómo será de mayor.
Zeros lo observó durante unos instantes sin saber que hacer.
Supongo que tendré que hacerlo callar- pensó.
- Cállate dragón antiguo- dijo.
Pero Valgarv aumentó el tono de su llanto.
- Cómo llora!!- dijo Zeros con cara de desagrado- A ver cómo hacía Filia... ah! Si! Lo cogía y le cantaba. Vamos a ver...
Zeros entonces cogió a Valgarv por una pierna quedando este boca abajo y empezó a menearlo de un lado a otro como si fuera una campana.
- Ea, ea, ea...-dijo Zeros. Pero el dragón empezó a berrear más si cabe.
- Me duelen los oídos!!. No puedo más!. Lo voy a dejar donde estaba y voy a llamar a Filia.- pensó Zeros desquiciado colocando a Val contra si para colocarlo de nuevo en el capazo.
De repente el llanto cesó, parecía que a Val le gustaba la postura, se había calmado.
- Muy bien Zeros, veo que le gustas- dijo Filia desde la puerta con una sonrisa en la boca.
- Tu crees?- dijo el demonio un poco avergonzado.
Cuando Val se durmió de nuevo, Filia lo colocó de nuevo en el capazo y se dispuso a preparar té para Zeros y para ella. El día había llegado a su fin, había sido una jornada larga pero muy productiva. Quedaban pocos jarrones por reponer y además había vendido unos cuantos.
Filia sirvió el té en la mesa e invitó a Zeros a sentarse. Este aceptó y cogiendo la taza comenzó a saborear el te mientras Filia hacia lo mismo y repasaba la contabilidad del negocio.
- Muy bueno el té- dijo Zeros.
- Gracias.
- ¿Sabes? He estado pensando en algo...
- ¿En qué?- preguntó Filia distraida.
- Me gustaría venir a vivir aquí, contigo y con Val...- murmuró Zeros - Esto... si tu quieres... por supuesto.
Filia casi se cae de la silla de la impresión. No podía creer lo que acababa de oír. Miró a Zeros sorprendida. Después de unos instantes reaccionó. No cabía en si de gozo.
- Pues claro que me gustaría.- exclamó contenta tirando sin querer los papeles de encima de la mesa.
Zeros rió ante la reacción de Filia.
- Pero...- añadió Filia escrutando a Zeros y cambiando a una expresión seria.
- Pero, ¿qué?- preguntó extrañado el demonio.
- Por supuesto, si quieres venir a vivir aquí, tendrás que cumplir unas normas.- Filia miró de reojo al demonio divertida, pero al ver que el demonio ponía cara de circunstancias y no decía nada continuó.- Primera norma: Cuando te vayas tendrás que decirme cuanto vas a tardar, aunque no me digas a dónde vas. Y no se te ocurra tardar más de un día, sino...
Zeros estaba paralizado.
- Segunda norma.- continuó Filia- Deberás entrar por las puertas. Nada de aparecerse como si tal cosa. Y tercera y última norma: Dormirás conmigo.
A Zeros casi le da algo.
- Pero si yo no duer..-atinó a decir pero fue interrumpido bruscamente.
- Me da igual, entonces me acompañarás mientras yo duermo.- dijo Filia roja de verguenza pero toda decidida.
Zeros rió. Después cambiando de expresión dijo serio:
- Lo pensaré. Y ahora, debo irme...-y despareció.
Filia se quedó pensativa. ¿Le habría exigido demasiado?¿Lo habría asustado con sus exigencias?. Ahora que todo iba bien...No tenía que olvidar que era un demonio.
Filia había acostado a Valgarv y se disponía acostarse, mientras se peinaba delante del espejo pensaba en Zeros, no soportaría si él se volvia a alejar de ella. Ahora no.
De repente alguien llamó a la puerta, Filia al principio estaba asustada, porque no había nadie en casa salvo Val y ella.
Luego oyó una voz al otro lado:
- Filia, soy yo, Zeros. ¿Puedo pasar?
A Filia le dió un ataque de risa, no podía creerlo. Zeros llamando a la puerta!
- Pasa!- contestó Filia intentando contenerse pero sin resultado.
La puerta se abrió y Zeros entró con expresión divertida.
- Hola!¿Se puede saber de que te ries? ¿No es lo que querias?
- Si, je..- limpiandose las lagrimas de los ojos y calmándose- ¿Qué quieres Zeros?
- Pues... verás...Venía a cumplir una de tus normas- dijo el demonio burlón, tras una pausa añadió- Dormir contigo.
Filia se puso roja como un tomate. La había pillado de improviso. Su timidez salió a relucir:
- Pero...hoy?-susurró.
- Si Filia, esta noche.- dijo el demonio serio clavando la mirada sobre ella. Estaba realmente hermosa, vestía un camisón azul celeste en el que se podían adivinar sus formas, su melena dorada...- Ven acercate.- dijo Zeros tendiendole una mano.
Filia al principio dudó, había deseado tanto ese momento, pero no sabía como actuar ante él en una situación así.
Después de unos instantes Filia cogió la mano del demonio. Este la atrajo hacia si decidido y la estrechó entre sus brazos. La dragona se estremeció al sentirse tan segura abrazada a él.
Zeros empezó a acariciarle el cabello, apartandolo de su cuello y acercando la boca para besarlo suavemente.
- Zeros...yo...- dijo Filia extasiada y abrazándolo más fuerte.
El demonio se quejó de placer y siguió besando el cuello de Filia para luego besarla en la boca, un beso profundo y apasionado que parecía no tener fin.
- Filia...tu me perteneces- susurró Zeros en el oido de Filia.
Filia sonrió, esa era la manera de decirle que la queria.
- Tú también me perteneces- contestó Filia mirando al demonio a los ojos.
Y en un gesto rápido Zeros cogió a Filia en sus brazos para dejarla luego sobre la cama y echarse sobre ella.
Toda la pasión que habían sentido el uno por el otro durante tanto tiempo afloró esa noche.
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NOTA DE LA AUTORA:
Por fin un amor tan difícil y diferente se hizo realidad. Porque una historia tan bonita como la de Zeros y Filia merece tener un final. Según lo que he oído, Z y F, fueron realmente felices juntos, con sus altibajos, es cierto. Pero eso es otra historia, o no?
Espero que os haya gustado, yo he disfrutado muchisimo escribiendo esto. Por fin me he quitado la espinita clavada.
Se la dedico a todos los fans de Slayers:D
Espero vuestros reviews...(ser buenos, que es mi primer fanfic!!).Besos.
ALEDA M.
xandraleda@yahoo.es