Título: HASTA MAÑANA (Que original :P)

Autor: Anais Cephiro

Pairing: Zelgadis/Amelia

Nº de Palabras: 385

Tema(s):  #1 Hasta Mañana

Rating: R (Aunque no estoy muy segura, no se me muy bien las clasificaciones :P)

 

Drabble realizado especialmente para el Reto de Febrero 2006 de El Altar de Zeros. Publicación única en esta página y la página personal del autor.

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- Hasta mañana.- Suspiro la dama al verlo partir, como siempre con los primeros rayos de la aurora.

 

Por las noches, era suya, solo suya. Durante el día, las apariencias y los compromisos la hacían pertenecer a otro, que desde el día que consumo el matrimonio, no la había vuelto a tocar. De día era lo que se esperaba de ella, una compañera fiel, dulce y recatada, dispuesta a siempre atender a su marido, de noche, era una amante insaciable, que retenía a su hombre hasta que el sol llegaba para llevárselo.

 

Sabía que lo que hacia, estaba mal, terriblemente mal y que se condenaría por ello. Si se llegaba a saber en palacio, seria acusada de alta traición a la corona, cuyo castigo sin previo juicio, seria la muerte, para ella y su amante.

 

Todo esto lo sabía bien la morena, y lo recordaba claramente cuando lo veía partir, protegido por las últimas sombras de la noche. Cada día se decía que tenía que terminar con él, que debía pedirle que no volviera y ser la honorable reina que todos esperaban que fuera, como había sido alguna vez, la honorable princesa de Seyluun.

 

Que lejos estaban aquellos tiempos en que ella se sabía una de las almas más puras del planeta, que lejos quedaron sus sueños infantiles después de aquella bestial primera noche, pasada con el príncipe con el que estaba comprometida.

 

 Si no fuera por el retorno de su adorada quimera, se hubiera suicidado en el primer año de matrimonio. Sin él, no hubiera podido seguir viviendo, sin él, no sabría como vivir. Por eso lo había convertido en su amante, un acto egoísta y vil que lo ponía en peligro, a él y a ella misma. Se había recriminado y culpado por muchos años. Pero ha estas alturas ya todo le daba lo mismo, a excepción de él y las noches de pasión desenfrenada que compartían. Lo único que amaba Amelia ahora, eran las noches que traían consigo a su amante.

 

- Hasta mañana Zel.- Le sonrió por última vez desde la ventana con el voluptuoso cuerpo apenas cubierto por las sabanas.

 

Lo vería otra vez por la noche, pero para ella, el nuevo día no llegaba, hasta que él se hacia presente, la tomaba en sus brazos y compartían el lecho.