HISTORIA DE UN SUEÑO
Por Clariss Metallium
Drama X-P
Libre, eso es lo que pienso al ver el río escurrir delante de mis ojos, libre de poder irse a donde quiere ¿O tal vez no? El agua también obedece sus leyes, porque así a sido decidido ¿decidido por quien? ¿y algo que hace lo que alguien ha decidido que haga es libre? ¿que es la libertad? ¿es simplemente hacer lo que se quiere o hay algo más?
Se vaya a donde se vaya hay reglas precisa que seguir, que obedecer.
Obedecer.
Suena tan fría esta palabra, tan privada de sentimientos, pero aún así es lo que hacemos, sin ni siquiera pararnos a pensar en ello. Obedecemos porque es nuestro deber. No nos detenemos un momento a pensar que tal vez en la vida haya algo más que seguir ordenes, algo que esta ahí y sin embargo no lo ves. Como un sueño. Si un sueño oculto. Tan escondido que ni siquiera sabemos que esta hay y pasa de largo por nuestra fría existencia.
Hasta que un día lo ves y todo tu mundo se derrumba, todo en lo que creías creer desaparece sin dejar rastro. Todo desvanece, como si nunca hubiese estado allí. Todo aquello que jamás pensaste que pudiera ocurrir, ocurre y tu vida cambia, todo tu ser cambia, se transforma. Y antes de que te des cuenta has caído en la trampa, una trampa mortal de la que nadie, una ven que a entrado, puede salir. Las cadenas que son los brazos que te rodean, el veneno que son los labios que te besan y el fuego que son los cuerpos que se enredan. Una maravillosa trampa a la que llaman “amor”.
Lo sé, al oírlo parece ridículo, dirías jamás caerías en una trampa así, yo también lo pensaba, si hace tiempo alguien me lo hubiera dicho, lo habría matado por el atrevimiento, pero hoy lo único que puedo decir es que sin aquellas sensaciones no vale la pena vivir. No las cambiaria con nada y se que ella tampoco. Yo soy lo que soy, e echo lo que e echo y no me arrepiento es más estoy orgulloso de mi mismo, de mi raza, de mis logros, ahora como entonces, sean considerados buenos o malos, pero el precio fue alto y amargo: el odio. Hasta que un dulce ángel pasó por mi vida y con su tierna sonrisa y su alma de fuego cambió mi vida y la prospectiva con la que veía las cosas.
Sin embargo lo hermoso no dura eternamente. La luz se vuelve oscuridad, la alegría dolor y el amor se vuelve odio. Odio por si mismos y por lo que te rodea. Y un día te encuentras delante el dilema de tu vida. ¿Morir por manos de la persona amas o morir por haberla matado? Maldita sea mi elección, moldito sea mi deber, mi lealtad, maldito sea yo. La paz ha vuelto al mundo, el tiempo a borrado la batalla librada, la destrucción, las vidas perdidas, las ruinas, pero no ha borrado el dolor, mi dolor. Aquella sensación que yo amaba sentir que los demás emanaban, pero que jamás había probado, esa sensación tan fría y amarga, que te hiere y que te mata lentamente.
Si volviera atrás… repetiría o que hice y ella también porque es lo que tenia que ocurrir y lo sabíamos. Yo repetiría el momento en el que mi espada atravesó su sedosa piel, y ella repetiría su suave sonrisa. Sus labios, que por última vez se posaban sobre los míos, antes de desvanecer y caer en un sueño profundo… ¿eterno? No se porqué los seres humanos creen que la muerte es eterna. No hay nada de eterno, ni la luz de los dioses, ni la oscuridad de los demonios, NADA. Cuando morimos a cada raza le espera un destino diferente y aunque no sea eterno, tal vez el pensarlo nos hace sentir mejor. Al pensar que quienes amamos, cuando mueren, viven felices para siempre. Es vivir en una mentira, una estupenda mentira que nos consuela, pero es siempre una mentira y no es necesario vivir miles de años para darse cuenta, de que es una verdad inminente.
Los seres humanos se esconden tras sus dioses por temor a ver la verdad, al reconocer que ellos no son mejores que nosotros y los dioses tampoco. Los seres humanos nos definen “monstruos”, solo porque somos demonios. Y es verdad somos crueles, pero es porque nos hicieron así, como hicieron buenos a los dioses, nos hicieron malos a nosotros. El bien y el mal, creados para mantener el equilibrio, el gran equilibrio del mundo y por eso pasaran la eternidad a combatir.
¿Que os parece? No somos más que juguetes, que alguien mueve a su antojo. Si preguntáis a un demonio a un dios o a cualquiera el porque combatimos, no os sabría responder. Pues bien, yo no puedo deciros el porque, lo desconozco, pero os puede aclarar una cosa sobre nosotros.
No os voy a intentar convencer de que en realidad somos las victimas, porque no es verdad, somos crueles, sanguinarios, despiadados, insensibles, pero luchamos por vivir. Como todos en este mundo nuestro solo objetivo es vivir. De todas las razas que he conocido sólo una desprecia la vida y esa raza es la de los humanos, que destruyen sus vidas, poniéndose problemas y obstáculos que no existen en vez de vivir sus vidas con alegría, de amar, ellos que pueden hacerlo. Por eso yo la maté, porque lo que vivíamos a los ojos que este estúpido mundo estaba mal, y ella lo sabia, sabia que alistándose en la batalla, tarde o temprano lucharía contra mi, lo sabia y aún así lo hizo, porque era su deber, mi deber, era nuestro deber combatir por la lealtad hacia nuestra raza. Aunque eso significara decirnos adiós, un adiós que si será eterno.
Esta es mi historia, la historia de un sueño…
By
Un demonio.