WADORAS

 

 por Vanessa Barberá

 

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**Respuesta al reto de enero de 2004Snake's Kiss”, de El Altar de Zeros.

= Prohibida su publicación en cualquier otra página = 

 

  

La  paz  y  armonia  reinaban  en  la  preciosa  ciudad  de Saillune. Allí, en uno de los jardines del castillo, paseaba Amelia  junto  a  su  padre Philionel. Al momento, apareció  uno  de  los hombres de este entregandole una carta dirijida a  Phil. La leyó para sí ante los curiosos y celestes ojos de su hija que miraba fijamente a su padre. Este  puso cara de desagrado frunció el ceño, y volvió a cerrar la carta.

- Amelia  la justicia me espera....  - comenzó a decir Philionel - será mejor que me vaya enseguida. Encargate tu de lo que haga falta mientras yo este fuera ¿de acuerdo?

- Vale papá. Pero... ¿ a donde vas?

-No puedo responderte ahora. Quizás.... cuando regrese. Es un asunto del más alto secreto. Toma, aqui te dejo esta esmeralda llamada Lyrabe, tiene poderes curativos y quizás la necesites. Bueno,  me voy . Portate bien y ... cuidate.

El rey le dió un beso en la frente, y salió corriendo junto al mensajero.

Amelia se quedó parada y pensativa pues su  padre  muy pocas veces dejaba  el  castillo. Miró atentamente la esmeralda, la apretó en su mano, y  después se la guardó.

Amelia  subió a sus aposentos y desde su ventana vio partir  a su padre del castillo. Lo siguió con la vista hasta que se fundió con el horizonte y desapareció. Amelia  se apoyó en el  alizar  de la  ventana y un breve  suspiro salió de sus labios.

De repente, el cielo de Saillune se  empezó  a  oscurecer  y  una  ola  de  niebla cayó  sobre  la  ciudad  dejando  una terrible  maldición  a  su  paso......

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Mientras, en un lugar de la tierra.......

- Te digo que si . Esa chica  era  una antropófago. -decía la pelirroja hechicera.

- ¿? y que es eso? - respondió Gaudy el espadachin con cerebro de medusa.

- Que que es eso??!  Es alguien que se come a la gente. ¿No ves lo que te ha hecho?

Zellgadiss, que por  casualidad y mala suerte se había cruzado con el camino del dúo  por andar buscando la misma cosa: una figurita de Whatever el famoso dios serpiente  que podría deshacer su "problemilla" ( la pareja solo la buscaba porque era de oro y muy valiosa) dijo:

-Reena....¿no tendrás envidia? eso más bien parece un chupetón más que una mordedura de antropófago.

- ¿ Envidia yo? ¿de que?¿ tu tampoco me crees Zell ?

- ..........

Zell  cayó pues el rubor que tenia Reena en las mejillas lo decía todo.

Algo se  oyó entre los matorrales y salió al exterior. Era la chica que antes había "atacado" a Gaudy.

-¡¡¡ Azajen !!! -exclamó Gaudy contento al verla.

-¡¡¡ Gaudy !!! - exclamó la chica.

Ambos se abrazaron y empezaron a pegar saltitos. A Zell se le puso cara de resignación.

Reena  enfureció  y....¡paff ! ¡ Mata dragonesss ! 

Los dejó a los dos chamuscados. Entonces, a Azajen se le empezaron a poner  las orejas un poco puntiagudas, le crecieron  las uñas, sus ojos enrojecieron,  y  dejó ver  sus afilados colmillos.

- ¿ A...Azajen?- dijo extrañado Gaudy.

La antropófago asintió con la cabeza y sonrió perversamente. Entonces, se dispuso a  devorar al indefenso Gaudy que tenia entre sus brazos cuando de pronto, otro Mata dragones le dio de pleno. Pero solo hizo que soltara a Gaudy.

-Gaudy corre!!! - exclamó Reena comenzando a correr.

-¿Eh?

- Corre  imbécil!! -volvió a decir Reena.

Entonces  Gaudy ,  al ver que la antropófago iba a volver a cogerlo, salió corriendo junto a Zell y Reena con la antropófago  pisandoles los talones. Corrieron tan deprisa, que en un descuido se cayeron por un precipicio cayendo en una olla de agua.

- ¿? -se extrañaron los tres.

 - ¿Se puede saber que hace una olla aqui en medio? - gritó Reena.

-Reena...  -dijo Gaudy.

-Tendrias que estar agradecida esta olla nos a salvado la vida. -le respondió Zell a Reena.

-Reena.... -seguía diciendo el ignorado Gaudy. - Reena.. esto.....

-¿¡ Se puede saber que quieres!? -le gritó al pobre.

- Creo que hemos caído en medio de un banquete. - dijo Zell

Estos miraron a su alrededor .  Estaba lleno indígenas  celebrando un  ritual  de adoración  al dios serpiente Whatever. Era obvio, ya que  habían caído en el caldero del sacrificio , y todos estaban adornados con florecitas y  llevaban  una falda hecha con piel de serpiente. Mientras, una conocida figura gritaba  y pataleaba atada a una roca junto a ellos.

 - ¡ Philionel ! -gritó Reena al ver al rey.

- ¡ Corred ! ayudadmeeee!!!  estos malvados indígenas me quieren ofrecer en sacrificio!

Gaudy  desenfundó su espada de luz  para  desatar al rey, y todos los indígenas se asustaron  creyendo que era una enviado de su dios. Empezaron a hacer  reverencias , y en una pequeña caja de madera le trajeron la famosa figurita del dios serpiente Whatever.  A Reena  se le iluminaron los ojos y como un rayo, saltó del caldero hacia donde estaba la figurita.

Miles de indígenas saltaron a por ella  con lanzas pero con un simple Fire Ball ,se deshizo de todos. Cogió emocionada  la  cajita , y salió corriendo, cogiendo a Gaudy por una oreja. Phil,  al ver que varios de los indígenas volvían con caras asesinas, salió corriendo. Y Zell , lanzó un profundo suspiro y  también corrió tras ellos.

 

Trás haber corrido unos cuantos kilómetros y haber dejado la aldea de indígenas  muy atrás, Reena  se dispuso a abrir la cajita de madera donde se encontraba la figurita de Whatever.

Todos  estaban muy interesados de  verla de cerca.  Sobre todo Zell, que era el más interesado, ya que esa figurita podría arreglarle  la vida en un abrir y cerrar de ojos.

Reena abrió por completo la caja y  una pasta marrón había en ella.

- ¿Pero que...? ¿ do-donde está la figurita? - preguntó Reena mirando la caja por todas partes.

- Reena...¿no me digas que se le a ido la magia al estas lejos de aquel lugar? -preguntó Zelgadiss.

- Es muy posible..... - respondió Reena pensativa - aunque yo nunca supe nada de....

-Quizás  era de chocolate! - dijo Gaudy pegando un lametón a la pasta.

- GAUDY! ¡ Pero como te se puede pasar ahora el chocolate por la...

- Si! es chocolate. - le interrumpió relamiéndose.

-  ¿¿¿¡¡ Queeee !!???

Reena  lamió también y dijo resignada :    -Es cierto....

- O sea que.....  la famosa figura en realidad era una figura de chocolate.... - dijo Zell.

- Gaudy.... en ocasiones me sorprendes.... -le dijo la pelirroja al espadachín.  - Por cierto, ¿ que hacías en medio de una aldea de indígenas Phil ? -le dijo Reena  al rey.

- Que? ¡ah! solo estaba en busca vuestra  y me cogieron aquellos indígenas. Tenéis que ayudarme. He recibido un aviso de un terrible hechicero que quiere apoderarse del país, ¿podríais hacerme ese pequeño favor y ayudarme a deshacerme de él?

- Bueno, eso podríamos discutirlo.... - le respondió la pelirroja con cara picara .-  ¿ cuánto estas dispuesto a darnos?

- Lo que sea , pero por favor ayudadme, mi hija está allí y....

- Lo que sea ¿eh?  a ver...comida gratis, ( toda la que queramos, claro ) y 50 monedas de oro.

- 40 . - intentó regatear el rey.

- mm...mm... 46 y ni una menos ¿aceptas?

Entonces se oyó decir a Zell friamente : -¿ Os decidís o que?

- Hecho. - dijo el rey.

Entonces, al haber llegado a  un  acuerdo, Reena le preguntó a Zelgadiss: - Zell...¿tu también vienes?

A lo que Zell dijo seriamente : - Claro. No se os puede dejar solos y además, me trae de paso.

 

Dicho esto, se pusieron en marcha hacia Saillune y por suerte, (que es raro) no tuvieron un viaje muy accidentado.

 Al llegar,  vieron la ciudad oscura y con una densa niebla en ella. En la puerta aguardaban inmóviles 2 grandes felinos de gran tamaño.

- Oh no! ya es tarde, ya ha llegado ! - dijo asustado Phil.

- Tranquilo no pasa nada yo me deshago de esto enseguida. -dijo alabándose a sí misma Reena.

-Cuando se dispusieron a pasar  dentro de la ciudad, aquellos gatos verdes se lanzaron a por ellos. Reena les lanzó un a Fire Ball, un Mata Dragones y hasta un Freeze Arrow pero había una especie de escudo muy poderoso que les protegia.

Entonces, a Reena se le pasó por la cabeza la genial idea de disfrazar a alguien de perro porque  a los gatos, no les gustan nada los perros. Y el primero en caer en las manos de Reena fue Zell.

-Venga Zell, ponte este disfraz. Los distraes, y pasamos. Además, a ti si te pillan no te harían daño. Total, eres duro como una roca . - le dijo Reena dándole golpecitos en en hombro con los nudillos.

Esas palabras no le hicieron ninguna gracia  a Zell.

- No. No pienso ponerme un disfraz de perro por nada del mundo.

- ¿ No ? porqueee??? ¿acaso no te da pena la pobre Amelia allí sola en manos de un terrible hechicero ? ¿es que no tienes..

Y  Zell le interrumpió con un :  - Está bien. Está bien, cállate ya.

Le cogió el traje a Reena de las manos, se jiró y se lo puso. Al subirse a cremallera  se dió la vuelta hacia la " troupe", y dijo seriamente:  - No digas ni una palabra.

Gaudy estalló a carcajadas al ver el "bonito" disfraz de perrito  que llevaba Zelgadiss puesto. Reena se aguantaba la risa pero al final dijo seguido de unas carcajadas : - ¡¡¡ Ay, no !! ¡ He creado un monstruo ! juas,juas,juas,juas....!

Y finalmente, hasta los gatos se reían del ridículo traje que llevaba Zell  y de la ridícula pinta que llevaba éste.

Avergonzado y molesto se lo quitó enseguida.

-No  ha funcionado. Que raro. - dijo Reena secándose las lágrimas de la risa.

A lo que entonces, el  espadachín se puso de cuclillas y empezó a decir de cara a los felinos:

- Misu, misu... miau, miau...ven aquí , Kitty, Kitty....

-¿Pero que haces Gaudy ?  - le preguntó la chica.

- Les llamo. Igual si que vienen....miau,miau, ven  Rarien, Rarien.

- ¿ y quienes son Kitty y Rarien? - preguntó Phil.

Entonces se comenzó a escuchar un ronroneo y los felinos empezaron a ir hacia Gaudy.

- ¿Lo ves?

Los felinos empezaron a restregarse contra Gaudy y a lamerle. Todos se quedaron con la boca abierta.

-Gracias Gaudy - le digo Reena.

Así, lograron entrar en la ciudad. Al entrar en ella se dieron cuenta de que todos sus habitantes se comportaban como gatos.

- Ayyy! es horrible!-dijo el rey llendose las manos a la cabeza.

Recorrieron la ciudad  hasta llegar a las puertas de palacio. En la entrada había otros dos felinos como los de antes, pero justo antes de que se tiraran a por Reena y compañía, un  extraño sonido los llamó y salieron corriendo hacia dentro del palacio subiendo las escaleras. Todos les siguieron hasta llegar a una gran sala. Justo al fondo había alguien sentado en un gran sofá.

- Oh... Philionel... veo que ya has venido.... - dijo ese alguien desde el sofá.

- Wadoras !!! - dijo Phil sorprendido.

- Si....¿ no te gusta lo que le he hecho a tu pueblo? A que son monos? Me encantan mis gatitos. - dijo acariciando a uno de los 3 gatos que había a su alrededor. De repente, apareció por detrás suyo, Amelia. Se paró a la izquierda del hechicero, y empezó a lamerse la mano como los gatos cuando se lavan.

Zell se enfureció, y empezó a lanzarle hechizos pero tenia una especie de escudo protector a su alrededor, y nada pudo hacer. También lo intentó Reena con todos los que sabia  menos con uno ( ya sabemos cual) porque le parecía demasiado excesivo y además podría destruir la ciudad y hacerse daño a ella misma.

A lo que el hechicero divertido, dijo: -Veeeenga va. Si adivináis esta adivinanza,  me marcho y si no, os mato. este juego no ha sido tan divertido como creía..... ¿aceptáis verdad?

Ellos aceptaron. Y Wadoras comenzó a decir :         

-   No puedes verlo ni tocarlo

   solo lo sientes cuando se mueve.

   Se lleva las hojas,

   y sin él te mueres.

   ¿ que és?

Todos se quedaron en blanco, y al pasar un buen rato, cuando ya se iba a acabar el tiempo, los dos felinos que antes estaban en las puertas del pueblo con Gaudy, llegaron corriendo hacia Wadoras.

-  Kitty! Rarien! ¿ya estáis aqui mis pequeñas mascotas? Bueno  que? os rendís o que pasa?

A lo que Gaudy apareció por la puerta diciendo: - El aire.

Todos se giraron hacia él.  

- Pero Gaudy! solo teniamos una oportunidad!! - le regañó Reena cogiéndole del cuello. Phil lloraba a cantaros.

- Correcto! - dijo Wadoras alzando su dedo índice.

- ¡¿ Que- que-que ?! comoooo??? -dijo reena.

-Si! hais tenido suerte, la respuesta es, el aire. Je,je,je....ya me dijo Ze... digo... él, que érais muy divertidos. Bueno, me voy hasta otra.

Y con un simple chasquido con los dedos, desapareció todo. La maldición , la niebla, los gatos, incluso él. Aunque Amelia yacía inconsciente en el suelo. Corrieron hacia ella y la esmeralda Lyrabe se deslizó de su bolsillo al suelo.

-Amelia, aguanta! -decía Reena

Su padre Philionel vio la piedra sobre el suelo y la recogió. Y al ponerla sobre la frente de su hija, esta despertó.

OH! ya estas bien!!!!!- gritó este abrazándose a ella.

- Si, si, si... papá, estoy bien....¡ chicos ! ¡estáis aqui! Reena! Gaudy! y....¿Zell? -dijo Amelia aun desde el suelo.

-Esto....yo solo estaba de paso...- dijo Zell con un leve color en las mejillas.

- Bueno....¡ gracias a todos!

-Ejem....-dijo Reena - hacer este esfuerzo me ha dejado el estomago vacío.

Philionel  mandó a que hicieran un banquete y Reena y Gaudy arrasaron con todo lo que había. Finalmente al haber saldado la deuda,  haberse despedido de todos, y ya ir de camino a otra ciudad, Reena le preguntó a Gaudy:  - ¿ como supiste la adivinanza ?

-¿ que adivinanza? - preguntó extrañado.

- Pues de la que dependían nuestras vidas, la que hizo ese hechicero. Ya verás cuando encuentre a cierto Mazoku....

- YO no escuché ninguna adivinanza solo que al correr desde la entrada del pueblo y subir las escaleras y todo, me cansé y entonces dije: -Me falta el AIRE.  -

Reena cayó de cabeza al suelo.  

 
 

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