ADIÓS

 

 por Niacriza

 

*******

**Respuesta al reto de julio de 2004Sad Song”, de El Altar de Zeros.

= Prohibida su publicación en cualquier otra página = 

 


Después de un tiempo Rina se había separado de sus amigos para comenzar una “nueva vida”, bueno en realidad se aburría muchísimo sin ellos y para poder seguir ganando su preciado dinero no tuvo otra opción que empezar a trabajar como cantante, cosa que no hacia nada mal.

 

 “Red Rose” era el nombre de su lugar de trabajo, era un  extraño cabaret pues apenas entraba se sentía como en un túnel del tiempo hasta tenia que usar trajes de la época con la falda levemente arriba de la rodilla y una faja que la ahogaba pero que necesitaba para remarcar su cintura.

Rina pasaba sus días cantando todo tipo de canciones de todas las épocas cosa que le parecía extraño pero no era demasiado relevante para ella, ya nada lo era, pues su vida que alguna vez estuvo llena de aventuras se estaba tornando terriblemente monótona.

Pero todo eso cambio una noche de primavera cuando vio entrar a alguien muy conocido y que extrañaba mucho, era Gaudy, su querido Gaudy que se quedo mirándola como si nunca la hubiera visto antes, Rina apenas acabo la canción fue a hablar con él.

-          ¡Gaudy!, Que bueno verte, ¿como has estado?.

 

-          Hola Rina, te estaba buscando, te extrañaba y quería verte- su tono no era tan alegre como el de antes y se veía muy distinto, estaba tremendamente delgado y tenía unas prominentes ojeras.

 

-          Pero… que te pasa Gaudy, no te ves bien… si me extrañabas tanto ¿Por qué no habías venido antes? Jajaja.

 

-          Jajaja no es lo que tú piensas, además no creo que me vea tan mal ¿verdad?, en unos días vendrán los demás.

 

-          ¿Los demás?

 

-          Si, Zelgadis, Ameria,  Zeros y Filia.

 

-          Eso es genial….

 

La conversación que empezaba a tomar fines informativos sobre sus vidas en los últimos meses se vio interrumpida por el jefe de Rina, un tipo como de dos metros y muy antipático…

-          ¡RINAAAAAAAAAAAAAAAAAA!, En que estas pensando, como se te ocurre dejar  a los clientes esperando, vuelve a cantar…

 

-          pero Sid…

 

-          YAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA…

 

-          Y usted, señor  si quiere hablar con la cantante debe pagar y dejarla trabajar o lo echo de aquí a patadas, me parece el colmo – comentó dirigiéndose a Rina- como es posible que hagas esto, tus amigos no deben  estar aquí,  te distraen.

Rina de muy mala gana regresó a cantar, pero ver a Gaudy  le devolvió los ánimos aún así le preocupaba el aspecto desgastado de él, ¿se habría metido en problemas?

Los otros amigos de Rina tardaron unos pocos días en llegar, días en los cuales Gaudy siempre fue  a verla y ella prácticamente cantaba solo para él, lo que provocaba que el dueño se enfureciera y la gritara, pero a Rina le importaba un reverendo pepino, ella solo tenia ojos para su Gaudy.

Los demás llegaron directo a “Red Rose” en horas de la tarde cuando Rina aún no trabajaba, pero allí los estaba esperando, todos  se veían muy contentos ahora reunidos, pidieron algunas bebidas y charlaron alegremente mientras observaban como instalaban el nuevo equipo de karaoke a lo cual Ameria reacciono.

-          Oh, eso es genial y dígame señor ¿funciona?- le pregunto al que lo instalaba.

 

-          Pues si señorita, pero solo con unas cuantas canciones.

 

-          Aaaaaaaaaaaayyyy, yo quiero cantar ¿puedo?.

 

-          Pues…

 

-          ¡¡¡¡¡NOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!!- Gritó Zeros, que había dejado su tranquilidad habitual pera saltar cual gato al frente de Ameria.

 

-          ¿Qué? y ¿porque no?

 

-          Porque no y punto.

 

-          Entonces canta tú.

 

-          ¿¿Yo?? Jajaja. No.

 

-          Porfaaaaaaaaaaaaaa…

 

 Mientras Ameria trataba de convencer a Zeros para que cantara, Rina noto que Gaudy se retiraba disimuladamente y decidió seguirlo.

 

-          Oye Gaudy ¿qué te pasa?, a mi no me engañas, no estas bien, que hiciste, ¡dime!

 

-          Tienes razón, no estoy bien… es una larga historia.

 

-          Pues te escucho, créeme tengo tiempo.

 

-          Bueno, después de que nos separamos, decidí conocer a otro tipo de hechiceros para aprender mas y hacerme mas fuerte, en mi búsqueda encontré a un grupo de brujos turcos adoradores de los jinn que me enseñaron ciertos métodos y hechizos muy extraños y peligrosos pues los jinn son espíritus traviesos que se pueden utilizar para bien o para mal y los brujos que conocí solo los querían para mal y eso no me gusto aunque me di cuenta que si ap rendía sus trucos podría utilizarlos para bien así que me quede con ellos un tiempo, aun así  yo te extrañaba mucho y decidí buscarte pero ellos me dijeron que no podía moverme de allí o pagaría las consecuencias, yo como siempre no entendía nada y no le di importancia así que me fui, pero ellos  me siguieron y me hechizaron, el hechizo consiste en una especie de aceleración del tiempo en mi cuerpo…

 

-          O sea que te vas a volver viejito mas rápido de lo normal…

 

-          Y por supuesto moriré mucho mas rápido, viejo y enfermo, de hecho ahora casi no se nota por lo que esos brujos turcos me enseñaron pero ya tengo casi el doble de edad que tú…

 

-          ¡Pero porque no me lo dijiste antes!- Rina estaba al borde de las lagrimas- yo puedo encontrar el método para ayudarte Gaudy ¡como es que eres tan tonto!

 

-          Rina no te alteres, no te lo dije porque no quería verte triste…

 

-          Y Ameria, Zeros, Zelgadis…¡Cualquiera! Que hay de ellos ¿¡que clase de amigos son?!- Rina estaba casi histérica.

 

-          No lo saben, bueno creo que Zeros ya se entero pero al igual que tú no podrá hacer nada pues sin importar que tan poderosos sean, este hechizo solo puede ser revertido por un druida llamado Dalan y voy a buscarlo, no sé cuanto tarde, ¡ja! ni siquiera sé si alcanzaré a llegar o si pueda regresar, por eso vine hasta aquí y llamé a nuestros amigos, para verlos a todos antes de partir y para verte a ti.- diciendo esto le dio a Rina un suave beso en los labios y volvió a entrar al cabaret.

Rina lo siguió sin decir nada y sintiendo el corazón como un trapo.

Adentro Ameria seguía discutiendo con Zeros y también con el hombre que instalaba el karaoke, pues decía que las canciones no eran modernas y estaban muy tristes, Gaudy que había escuchado divertido lo que decía  Ameria observo cuidadosamente la lista de canciones y vio una que le llamo la atención…

-          Oigan yo quiero cantar – dijo tranquilamente Gaudy-

 

-          ¿Y porque?- pregunto algo confundida Ameria- ¿acaso ahí hay algo bueno como para cantar?

 

-          Si lo hay, para mi estado de ánimo y el ambiente melancólico que solo “Red Rose” tiene, creo que esta canción es perfecta y la voy a cantar especialmente para Rina.

 

-          Aaaaaaaayyyy que lindo ¿no crees Rina?- dijo Filia que parecia estar volando en una nube.

Pero Rina no dijo nada solo se limito a observar como Gaudy  introducía una moneda en la maquina y escogía la dichosa canción.

-          Rina espero que no te enojes por la letra de esta canción- dijo Gaudy justo en el momento en el que una música suave y profunda empezaba a sonar…

“Un mundo cruel, me ha condenado,
sin compasión me ha sentenciado, 
en cambio no siento temor, morir de amor.
Mientras se juzga mi vida, 
no veo más que una salida 
encontrar en mi corazón, morir de amor.
Morir de amor es morir solo en la oscuridad, 
cara a cara con la soledad, 
sin poder implorar clemencia ni piedad.
Tú eres la luz que en mi anochece, tu amor es flor, mi amor se ofrece, 
mi vida no tiene valor, morir de amor.
Si nuestro amor es  invencible y ante los hombres imposible, 
no tengo otra solución, morir de amor.
Con frente alta y firme paso, 
he de vencer este fracaso 
y simulando mi dolor, Morir de amor
Morir de amor como si fuese mi enfermedad 
con la vida tener que pagar 
si será el corazón porque se ha de pecar.
Adiós al mundo y sus problemas, 
adiós a aquel  que me condena 
que queden todos con su error, morir de amor, 
morir de amor, morir de amor.”

Rina miraba a Gaudy con la boca abierta, nunca lo había visto así y la canción la hacía sentir terriblemente culpable por lo que le sucedía a Gaudy, estaba muy triste y concentrada en sus pensamientos, pero fue bruscamente interrumpida por su jefe que no se dirigía  a ella sino a Gaudy, quien lo miro extrañado antes de ser agarrado del cuello por Sid que empezó a gritarle cosas, esos gritos sirvieron para que Rina volviera a la tierra.

-          Oye tú, te dije que podías ver a Rina si pagabas, pero ponerte a cantar porquerías, ¡eso si que no!, ahuyentas a los clientes imbécil, ya veras te voy a dar tu merecido- y cuando estaba a punto de  golpearlo se vio detenido por Rina-

 

-          ¡Suéltalo o te mato! Cerdo maldito, no te atrevas a ponerle un dedo encima o el que recibirá su merecido será otro, eso te lo aseguro.

 

-          ¡Como quieras niña!- Dijo Sid soltando por fin a Gaudy- Pero eso si una ultima cosa, ¡ESTAS DESPEDIDA!.

 

-          Ja ¡Como si me gustara trabajar aquí TARADO!

 

-          Ya Rina cálmate, mejor vámonos de aquí- comento Ameria algo asustada.

Una ves afuera y después de que todos estuvieron un buen rato tratando de relajar a Rina, Gaudy les contó su problema y que tendría que irse rápido así que lo haría esa misma noche, todos se mostraron muy tristes y preocupados, pero sabían que lo único que podían hacer era dejarlo ir y desearle suerte.

En la noche antes de partir Rina fue a verlo.

-          Gaudy, es muy peligroso que te vayas, tus poderes ya no son los de antes y podrías morir a mitad de camino, ¿Por qué no te quedas y me dejas ir a mí a buscar al druida?, podría aprender sus técnicas y venir a ayudarte, eso es mas seguro.

 

-          Rina, agradezco tus buenas intenciones, pero esto es un problema en el que yo me metí solo y solo tengo que salir, no puedo permitir que ni tú ni ninguno de mis amigos vaya conmigo pues esos brujos están acechando y podría ser muy peligroso, será mejor que me vaya antes de que me amañe mas. Rina, no quiero que te preocupes pero tampoco quiero que seas optimista pues no creo que regrese, creo que este es nuestro último adiós.

 

-          No digas tonterías, te esperare toda la vida si es preciso pues yo sé que vas a volver o al menos lo vas a intentar ¿verdad?

 

-          Tienes razón, lo último que se pierde es la esperanza, haré lo posible por regresar, ya veras que estaremos juntos otra vez.

Y diciendo esa gran mentira se fue alejando siendo observado cuidadosamente por Rina que sabia tanto como él que nunca mas volverían a estar juntos en vida.

FIN

Nota: No sé si la canción este bien escrita, me encanta pero no tenía la letra así que yo  tuve que sacarla, lo siento.

 
 

Para votar por esta historia, envía un mail a karoru@tokyo.com con copia a karoru_chan@hotmail.com (por razones de seguridad ^^) dando el nombre de la historia seleccionada por ti, su autor, y los comentarios si los tienes.