BAJO LA LUNA LLENA

 

 por Vi-chy

 

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**Respuesta al reto de julio de 2004Sad Song”, de El Altar de Zeros.

= Prohibida su publicación en cualquier otra página = 

 


 

"En los suburbios de un reino grande todas las luces se apagan, para dormir tranquilos, llevados por el aroma de las estrellas se llegara al mundo de los sueños. Pero no todos desean ser guiados hacia ese mundo, así que para aquellos unas radiantes luces multicolores serán sus guías… su destino: The Flawer Moon.

 

Se ve una larga cola de gente esperando poder entrar, todos con reservas hechas, no era un lugar cualquiera hoy actuaba la estrella principal en un mega show imperdible, una de esas cosas que no se ven muy seguido por esos lugares y que uno tiene que aprovechar y de paso gastar mucho dinero. La fila avanza a paso de tortuga, el lugar dentro esta casi lleno, los organizadores deben de buscar sillas para ubicar a las demás personas en los huecos que hay entre mesa y mesa, y sentarlos en las escaleras. Todavía hay gente afuera que se van decepcionados por haber llegado tarde.

 

Las luces empezaron a bajar hasta llegar a la oscuridad, la música empezó a tocar, una voz femenina comenzó a cantar el lugar quedo en el más absoluto silencio. Una luz se encendió apuntando al telón de donde salio la dueña de dicha voz, sonrió, su rostro siempre sabe expresar la felicidad de una niña jugando con su muñeca nueva y eso le da un encanto personal. Tan dulce su cabello largo, negro azabache y esos ojos azules, más azules que el océano, su figura tan bien delineada, ese corsé la hace más curvilínea todavía.

 

Yo estoy aquí como siempre, todas las noches vengo solamente a verla, tomar unos tragos e irme cuando termina su función.

 

Entre las sombras jamás podría saber quien soy.”

 

La función termino al igual que él de escribir, tomo lo que quedaba en la copa y dejo unas monedas como propina, bajo las escaleras, tomo su tapado y saludo al guarda, que era el marido de la dueña del lugar.

 

Lina abrió la puerta sin pedir permiso, como siempre, y cerró tras ella. Miro con enfado a Amelia que se sacaba el peinado cansada.

 

-¿Qué te esta pasando? Últimamente no estas dando lo mismo de siempre… ¿Acaso no estas conforme con  lo que te pago?- cruzo los brazos esperando una respuesta.

 

-Me debes 3 meces de sueldo, no tienes derecho a decirme eso.

 

-Escucha- refunfuñando-, con lo que ganamos esta noche te puedo pagar 2 meses de los que te debo, si repetimos la semana que viene esto la deuda esta saldada. ¿De acuerdo?

 

-Lo pensare- dijo con pocas ganas mientras que levanta su bolso y se va por la puerta.

 

Amelia ya estaba algo cansada, es la que actualmente lleva la comida a casa, pero con todas las deudas y la falta de pago poder sostener a su familia se le hace difícil. Es la menor de la familia, su madre murió cuando apenas era una niña y su hermana trabaja en otro reino y lo que le llega no le alcanza, aparte su padre esta enfermo y debe de comprar los medicamentos, y realmente no confiaba en la palabra de su jefa.

 

Lina es la dueña de una casa de shows que en los últimos meces a estado a punto de quebrar por culpa de las altas tazas de pago y los vecinos que se quejan del lugar, la única salida que le quedaba era organizar este mega show con su estrella principal, pero lo recaudado alcanzaba para pagar las deudas, pagar a los decoradores, arreglar unas luces rotas y medio mes de la deuda con Amelia. Su esposo, Gourry, era policía y su sueldo alcanzaba para llegar a fin de mes… tienen 2 hijos, los mellizos Phiria y Xellos de 5 años, que se llevan realmente mal, y Lina detesta tener que lidera con ellos.

En fin esa es la situación actual y lo que vendría seria aun mas complicado, ya que en casa de Amelia las medicinas se han acabado al igual que el dinero.

 

-No te preocupes mi niña, toma la vajilla de porcelana que esta en el aparador y véndela, con eso tal vez puedas comprar algo para comer.

 

-¿Qué estas diciendo padre? Ese fue un regalo que recibiste cuando te casaste con mamá, es lo único que queda de ella en esta casa- tomo la mano de su padre de la mano.

 

-Eso no tiene importancia, tenemos el mejor recuerdo de ella en nuestros corazones, ve toma la vajilla y véndela.

 

Amelia asistió con tristeza, salio de la habitación pero no tomo la vajilla sino que salio de casa sin ella. Camino despacio pero con un rumbo fijo, no saludo a nadie, su mirada estaba perdida. Llego a un negocio que se llamaba “Pelucas de todo tipo” y tenia un cartelito en la ventana que decía “Se compra cabello”, entro.

 

Lina la vio entrar, con ojos de preocupación, suspiro y trato de ver que hacían sus hijos. Xellos se veía muy divertido haciendo equilibrio con unos jarrones de porcelana de un negocio, el dueño del negocio tomo al muchachito por las ropas dispuesto a darle una paliza.

 

-¡Suéltalo o te mato!

 

-¿Usted es la madre?- miro curioso el señor mientras Xellos tenia su típica cara.

 

-Si, y deje que lo sueltes.

 

-Tiene que cuidarlo más… por poco y rompe ese jarrón.

 

-Bueno, bueno, ahora suelte a mi hijo si no quiere que yo le rompa la cara.

 

-Jaja… que chistoso, ¿usted con ese diminuto cuerpo de niña tetiplana piensas romperme la cara? Eso quisiera verlo, jajaja…- el hombre miro a Lina que estaba hecha fuego y unas gotitas de sudor recorrieron su frente.

 

-Señor, señor- dijo Xellos con cara de gatito- no debió haber dicho eso.

 

-Ups!

 

El paisaje fue decorado por la aparición de un hombre volando por los cielos.

 

La tarde caía dando paso a la noche y Amelia, ahora con el pelo corto, entro a la habitación de su padre para encontrarlo sin sentido en el suelo. Dejo caer la bolsa con los medicamentos al suelo para dar un tremendo grito de pánico.

 

-Que raro- dijo Gourry preocupado- Amelia todavía no ha llegado y ya es tarde.

 

-Ojala no le halla pasado nada, al final con lo recaudado si le podré pagar esos 2 meses que le prometí.

 

-No debiste dejarla sin sueldo durante tanto tiempo.

 

-Y ¿qué quieres que haga? ¿Qué deje el negocio fundirse?

 

-No dije eso, solo que me parece mejor no haberse gastado toda la plata en pagarles a los recaudadores y al menos haberle dejado algo para ella.

 

-¿Por qué la defiendes tanto?- dijo empezándose a enojar.

 

-No te pongas celosa, solo lo digo porque sabemos bien en la situación en la que esta.

 

-Si no le hubiera pagado a los recaudadores toda esa plata ahora el negocio estaría quebrado y Amelia estaría en peor situación todavía ya que no tendría trabajo.

 

-Hoy estas de lo peor- dijo ya bastante enojado- si quieres quedarte yo me voy a casa

 

-Hey!, espera- grito Lina al ver que se alejaba- . Hoy no debí haberme levantado.

 

Lina cerró The Flower Moon ante la decepción de los presentes, pero sin estrella principal no el show seria un fiasco.

 

Al día siguiente Amelia fue a la plaza principal, a sentarse en aquel banco donde siempre se sienta desde niña a mirarlo, desde ese banco se puede ver una ventana de un bar, donde siembre se sienta ese chico a tomar un café y a escribir, ella siempre le cuanta todos, aunque él no escuche. Es un muchacho de piel clara, con cabellos celestas bien claritos y unos hermosos ojos azules, se sienta toda las tardes en la misma mesa y toma un café mientras escribe quien sabe que cosa.

 

-Hola- Amelia se sienta en el banco- ¿como has estado?, yo mal… mi padre ha empeorado y ahora lo han internado, los médicos verán que le sucede. Sabes realmente me asuste al verlo tirado en el suelo, no sabia que hacer. No fui a trabajar, me quede con mi padre todo lo que pude-lo miro fijo-. Algún día me gustaría saber como te llamas y que tanto escribes- el muchacho se levanta- ¿ya te vas?, bueno… cuídate.

 

Él sale del bar y mira a su alrededor, sus miradas se encuentran y al reconocerla sus mejillas se enrojecen, Amelia esbozo una sonrisa y corrió hacia él.

 

-Hola, ¿cómo te llamas?- se dio cuenta de su mala educación-. Disculpa no me presente, mi nombre es Amelia y soy cantante, jeje… por tu ropa puedo deducir que eres hechicero.

 

-Eh, yo… yo… soy estudiante… de… de hechicero… bueno, yo… yo… mi nombre…. es… Zel… Zelgadiss.

 

-Zelgadiss, que lindo nombre- Zel se da cuenta de que estuvo llorando por los rastros de lágrimas en sus mejillas.

 

-¿Estuviste llorando?

 

-Ah- sobresaltada-, que tonta- se limpia la cara- no me di cuenta.

 

Después de eso el tiempo paso lento, Amelia le contó todo a Zel, desde todas las ves que se sentaba allí a hablarle, su trabajo y la enfermedad de su padre. Él por su parte no dijo nada, solo la escucho atentamente, mientras que se acostumbraba a su presencia y el sonrojo se iba desvaneciendo. Cuando se dieron cuenta la noche salio sin su permiso, sorprendiéndolos con una hermosa luna llena y un cielo estrellado. Como ya la noche era avanzada el frió se hizo sentir. Zel le dio su capa para que no sintiera tanto frío.

 

-Otra vez llega tarde-Lina estaba de los pelos-, no quiero cerrar de nuevo, el dinero se pierde y la clientela también.

 

Se ve venir a Amelia con Zelgadiss a lo lejos.

 

-Disculpa la tardanza, estoy lispa para trabajar- Amelia vio la cara de Lina al ver a Zel-. No te preocupes es un amigo.

 

-Si, lo se… él- Zel movio la cabeza en signo de negación- ah…

 

 -¿Él qué?

 

-Él… es un estudiante que vive cerca de casa, jeje.

 

Amelia no entendió mucho, pero se le hacia tarde y la función tenia que empezar. Por primera vez Zel estaba en primera fila ya que Amelia lo quería ver mientras actuaba.

 

“Es la primera vez que sentí que mi corazón iba a explotar, tenerla tan cerca, sentir su aroma, escuchar su voz. Pero no debe de saber que yo la quiero, que siempre vengo acá a verla solo a ella. Esta vez are una excepción y me quedare toda la noche hasta que se valla y poder acompañarla a su casa.”

 

El show término, Amelia se estaba terminado de cambiar cuando Lina abre la puerta.

 

-La semana que viene te pagare los 3 meses que te debo incluyendo este, déjame juntar el dinero ¿si?

 

-Esta bien- suspiro pesadamente.

 

-¿Por qué no viniste ayer?

 

-No es de su incumbencia.

 

-No me hables de esa manera, soy tu jefe y tengo derecho a saber.

 

-Esta bien, esta bien… mi padre empeoro y ahora esta internado, se siente mejor, pero lo tienen en observación permanente. ¿Contenta de que ya sepas por que no vine ayer?

 

-Disculpa.

 

-No importa.

 

-Antes de que te vayas… ese muchacho… Zelgadiss… el viene todas las noches solo a verte.

 

-¿Qué?

 

-Ayer vino y se preocupo de que no hallas estado. Si no te lo dije antes fue porque el me dijo “no” con la cabeza.

 

Amelia no dijo nada, la miro fijo y se fue.

 

Al salir del lugar Zelgadiss la esperaba para acompañarla a la casa, ella se quedo un momento pasada, por un momento pensó que podría ser uno de esos pervertidos, pero negó esa idea.

 

Caminaron en silencio, solo el sonido de su respiración y de sus pisadas, daban un ritmo especial a la noche. Al llegar a la casa Zelgadiss se despidió cordialmente, pero Amelia lo detuvo tomándolo del brazo.

 

-Espera.

 

-¿Sucede algo?

 

-Yo…- Amelia lo pensó bien, mientras que su rostro empezaba a sonrojarse.

 

Zelgadiss se dio cuenta, se acerco a ella y le dio un dulce beso, en la mejilla muy cerca de sus labios. Cuando alejo su rostro Amelia lo beso apasionadamente. Dejando pasmado a Zel que tardo en contestar el beso y abrazarla. Al separarse ambos estaban rojos.

 

-Nos vemos otro día.- dijo Zel.

 

Amelia lo vio partir lentamente, su corazón latía muy rápido. Mañana de seguro lo volverá a ver.

Mientras tanto Zelgadiss pensaba en lo que Amelia le había contado, la enfermedad de su padre, trato de ver como podía ayudar, al llegar a su casa empezó a ver libros especializados hasta poder encontrar una solución. Al día siguiente Amelia iba apurada hasta el hospital a ver a su padre, al entrar se encontró con su padre en perfecto estado tratando de ayudar a un sufrido Zellgadiss, no entendía nada y eso la desespero aun más, se acerco a Zel que yacía agonizante en el suelo y le pidió una explicación a su padre.

 

Zel vino temprano para implementar un hechizo experimental y peligroso, que consistía en corar a la persona pero tomando su lugar. Pero no contaba que la supuesta enfermedad del padre de Amelia no era realmente una enfermedad sino que era un hechizo de magia negra que a cambiar de un cuerpo a otro causaría grandes complicaciones.

 

El cuerpo de Zel empezó a ponerse azul, mientras el dolor iba aumentando, Amelia gritaba por ayuda sin saber que mas poder hacer.

 

-Zel, Zel, por favor resiste, no cierres los ojos, por favor Zelgadiss no me dejes.

 

Su cuerpo se ponía áspero y de allí comenzaron a surgir pequeñas rocas, su cabello se trasformaron en filosas agujas y sus orejas comenzaron a alargarse. En ese momento dejo de agonizar.

 

Amelia quedo paralizada al ver tal cambio, Zel no entendía su rostro de asombro y busco un espejo rápidamente o algo en que reflejarse, al verse no podía creer que era él en realidad, se cubrió el rostro con una manta y salio corriendo.

 

-Hija, ¿quién era ese chico?

 

-Mi amor…-dijo sin pensar.

 

Miro desconcertado a su hija, miro la puerta por donde había salido Zel y dio un largo suspiro para después darle un abrazo a Amelia.

 

Por la noche Amelia fue al trabajo donde Lina le tenía la paga prometida sobre la pesa de su camerino. Lina estaba sentada en un sillón se sentía algo mareada, y no tenia ganas de pelear con Amelia, así que fue corta con la charla.

 

-Ahí tienes las la paga de los 4 meses, espero que ya con esto no nos peleemos mas.

 

-No creo que nos peleemos mas… hoy será mi última función.

 

-¿Cómo? ¿Renuncias?

 

-Lo siento-miro al suelo.

 

-Dame al menos una explicación.

 

-Voy a ir con él.

 

-¿Con él?

 

-Con Zelgadiss, se ira y quiero ir con él.

 

-Ya veo- frustrada por la perdida de su estrella- The Flower Moon no será el mismo sin ti- ya pensando en todas las perdidas de dinero que tendría.

 

-Lo siento.

 

-Bueno, es tu decisión. Ahora ve a cambiarte que tienes que despedirte con estilo.

Amelia asistió con la cabeza.

 

En su acto final Amelia decidió usar solo la luz de un reflector apuntando hacia ella, que tenía puesto un vestido rojo, rosas en el cabello y una sostenía ella. Solo un piano que empezó a tocar una melancólica tonada.

 

Ves que aún te puedo tocar con un dedo de amor

Puedo hacerte temblar cuando escuches mi vos

No está todo perdido si quema mi fuego tu piel

Cuando digo tu nombre.

 

Se que no todo acabó el amor sigue aquí

Esto no terminó tu me miras así como ayer

Tiene tanto poder lo que siento

Ves que lo nuestro es eterno.

 

Yo te puedo amar

Déjate llevar

 

Ves que mi amor es tu amor

Que tu ausencia es dolor

Que es amargo el sabor si no estas, si te vas

Y no regresaras nunca más.

 

Que aún te puedo llenar

Con mi piel en tu piel de pasión

Que aún se puede salvar la ilusión

Para volver a respirar en tu corazón.

 

Ves que me acuerdo cada detalle de ti

Que es mi único sueño el hacerte feliz

Que no importa lo que haya pasado

No importa el dolor si hoy estas a mi lado.

Yo te puedo amar

Déjate llevar

 

Ves que mi amor es tu amor

Que tu ausencia es dolor

Que es amargo el sabor si no estas, si te vas

Y no regresaras nunca más.

 

Que aún te puedo llenar

Con mi piel en tu piel de pasión

Que aún se puede salvar la ilusión

Para volver a respirar en tu corazón.

 

El piano siguió tocando mientras una frenética Amelia corría todavía con el vestido y las rosas. Buscando a Zelgadiss hasta llegar a las afuera del reino, cerca de un bosque. Grito su nombre repetidamente hasta que lo escucho y se dio vuelta, ella paro y respiro aire. Él bestia como siempre nada mas que esta vez lo acompañaba un a mascara y una capucha.

 

-¿Qué estas haciendo acá?

 

-Iré contigo, no me importa que no quieras.

 

-Estas loca, no puedes acompañarme, viste en lo que me trasforme.

 

-Pero te amo y no dejare que te vayas.

 

-Entonces quédate, iré a buscar una cura y después volveré. No necesitas acompañarme.

 

-No lo haré, iré contigo, yo no soy de esas que dice: “te esperare toda la vida si es preciso”

 

-¿Y tu padre?

 

-ÉL me ha dejado, como se siente mejor puede trabajar y estar tranquilo, además tú le salvaste la vida.

 

-Esta bien- resignado, pero muy feliz- ven conmigo.

 

En casa de Lina y Gourry los pequeños se peleaban como siempre, ella se acerco y le dijo algo en el oído a su marido.

 

-Estas embarazada… bien...- lo pensó- ¿¡ESTAS EMBARAZADA!?

 

Una pantalla se pone negra y aparece en legras grandes “EL FIN”. Un director aplaude mientras los actores le siguen.

 

-Yo tendría que haber tenia el papel principal- se quejaba Lina.

 

-Pero yo nací para hacer actriz- se justificaba Amelia mientras sus ojitos chispeaban-, ¿verdad Zel?

 

Zel estaba completamente rojo por recordar ciertas partes de la película.

 

-Una pregunta- dijo la asistente de director- Si esta ubicada en la época medieval, con magia y eso… ¿Cómo tienen electricidad?- recordando lo primero de todo-. Y ¿Gourry tendría que ser mercenario o guarda del palacio? ¿Existían los policías? ¿Y los hospitales?

 

Todos se quedan pensando detenidamente…

 

-TENEMOS QUE VOLVER A HACER LA PELICULA DE NUEVO, NOOOOOOOOOOOOOO!!!!!!!!!!!!!!!!!- gritan al unísono.

 

FIN

 

Nota de la autora: disculpen por el final, encontré la pag hace unos pocos días, y no tuve tiempo para escribir algo bueno. Bueno, espero que les guste igualmente.

La canción es de Sin bandera y se llama Ves.

Mi mail para criticas (constructivas no destructivas ._.): zelame4ever@hotmail.com

 

 

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