
EL PLAN DE FIN DE AÑO
POR ZHONG LUNG
**Ganador del reto de diciembre de 2002 “Ballo in Maschera”, de El Altar de Zeros.
= Prohibida su publicación en cualquier otra página =
El amanecer despunta en el horizonte, causando suaves reflejos sobre la capa de nieve que cubría el paisaje. La princesa sonrió satisfecha, mirando como el ardiente astro revelaba una rica gama de blancos a su alrededor, sonreía porque ellos vendrían, el vendría, llevaba preparando esto desde varios meses atrás, dentro de dos noches se celebraría la entrada al nuevo año, pero tras ruegos y suplicas había conseguido que su padre la disculpara de las tareas diplomáticas, ella no iría a la fiesta como la princesa Ameria Will Telsa Sailune, ni siquiera luciría las galas apropiadas dada su posición y rango. No, tan solo sería Ameria, la amiga, compañera de aventuras... y esperaba que tal vez algo más...
Un granjero dirigía un carro con unas las ultimas provisiones para capital, a su espalda dos personas discutían, llevaban todo el camino así.
-Oye Rina, ¿falta mucho para llegar?-pregunto un tembloroso hombre-
-Cinco minutos menos que la ultima vez que preguntaste.-dijo la pelirroja con resignación- Podíamos haber llegado ya si hubiésemos ido volan...
-¡No! ¡no pienso volar nunca más, es espantoso!-dijo un aterrado Gaudy ante la alternativa de hacer el viaje volando.-
-Pues entonces no te quejes.-sentencio la pelirroja-
-Es q..q..que tengo mucho frío.-respondió abrazándose para darse calor-
-¡Un hombre de verdad no se queja por un poco de frío! Además, yo estoy como tu y no me quejo-le reprochó la mujer-
-Pero es que tu te compraste una capa de pieles para el viaje y a mi no me quisiste comprar. ¬¬.-le espetó Gaudy-
-Ehh... ehh... es que no teníamos más dinero para otra capa Gaudy. ^_^-dijo Rina con una sonrisa-
-Pero si el mercader te preguntó si querías otra capa para mi y tu le dijiste que no y que te diese las vueltas. ¬¬ -dijo el espadachín no muy convencido-
-Es que...ehh... me debías dinero por la comida, no te lo quería decir para que no te sintieses mal Gaudy. ^_^U- le explico la hechicera cogida por sorpresa-
-Ahh... vaya, que buena eres conmigo Rinita, ^_^. ¿Y te debo mucho más?.-pregunto con curiosidad-
-Pues... ¡si!, algo si que me debes, pero tu tranquilo Gaudy, que ya me lo pagaras con tiempo-respondió Rina dando gracias por un compañero no muy listo-
-Gracias Rina, realmente estas muy rara, no actúas como sueles hacer, ahora no estas siendo avariciosa, ¿qué será lo próximo? ¿te pondrás un vestido? ¿te saldrá algo de pecho?
Una gran explosión fue divisada en al carretera hacia Sailune, las autoridades pusieron en alerta a los civiles, informando de posibles asaltantes de caravanas muy peligrosos y agresivos.
Una figura esbozada en una capa blanca avanzaba por los limites del bosque situado cerca de la capital mientras se preguntaba si había sido una buena idea venir. Seguía siendo un monstruo, un engendro creado mágicamente, un paria Y todo por culpa suya... ¡No! de Rezo, ese desgraciado nunca la informó de lo que conllevaría el aumento de poder, nunca le dijo nada de convertirse en un monstruo, en una quimera.
Como una sombra, se dirigió hacia la ciudad, tal vez estaba cometiendo otro error, pero lo llevaría hasta el final.
La noche era cerrada, las nubes ocultaban todo rastro de luz de luna, una mano tocó la puerta de la habitación de la princesa.
-¿Mmmmhh? ¿Qué pasa?-pregunto una somnolienta voz-
-Princesa, sus amigos ya han llegado, me mando llamarla a cualquier hora cuando llegasen.-respondió una voz femenina-
Como accionada por un resorte la Ameria saltó de la cama, vistiéndose apresuradamente, intentando no caerse mientras luchaba con unos pantalones que se retorcían como si tuviesen vida propia, pero falló, cayendo de bruces al suelo. Ya más calmada y lanzando una mirada de odio a los pantalones Ameria se termino de vestirse y salir a toda prisa al encuentro de sus amigos.
Y allí estaban, Rina y Gaudy miraron sonrientes a la entusiasmada princesa, cuando esta llegó hasta ellos Rina y Ameria se quedaron quietas, mirándose a los ojos, para después darse un profundo abrazo.
-Rina...-dijo Ameria mientas luchaba por no llorar.-
-Ameria...-susurró Rina embargada por al emoción, hacia mucho que no se veían, una eternidad para ambas-
Cuando se separaron Ameria dio un cariñoso abrazo a Gaudy, y los tres empezaron a comentar su viaje y como habían llegado hasta allí.
A la mañana siguiente Ameria se encaminó hacia un discreto comedor, desde lejos podía oír a Rina y Gaudy comiendo como... bueno, como comen ellos. Pero cuando entro se llevo una grata sorpresa.
-¡Zelgadis! ¡Filia!-exclamó feliz- ¿Cuándo habéis llegado?
-¡Ameria, que contenta estoy de verte de nuevo!-dijo una mujer de cabello rubio mientras abrazaba a la princesa- Llegamos de madrugada, y como no queríamos despertarte les dijimos a tus sirvientas que no te dijesen nada.
-Me alegro mucho que al final decidieses venir Zelgadis, ¿pero como es que vinisteis juntos?-pregunto la princesa con curiosidad-
-Le vi de camino, y decidí ir con el hacia aquí.-explico la dragona-
-Si, Filia tiene muy buena vista, quizás demasiado buena-comento Zelgadis con suspicacia-
-¡Te repito por enésima vez que no te estaba espiando!-respondió Filia, se estaba empezando a enfadar-
-¡Bueno, bueno!-interrumpió Ameria- ¡Tranquilizaos todos! Además, estamos aquí para pasar el fin de año juntos. ^_^
-¿No era para comer gratis?-preguntó Gaudy ganándose un golpe en la cabeza por parte de Rina-
-¡Serás idiota!-exclamó Rina mirando a Gaudy con enfado-
-Pero Rinita, si tu misma fuiste quien me dijo...-respondió Gaudy antes de que Rina le metiese el pie en la boca mientras que sonreía de manera nerviosa-
Filia se llevo una mano a la cara mientras meneaba la cabeza y que Zelgadis se limitaba a poner cara de circunstancia.
-Bueno, veo que no ha cambiado nada.^_^U-dijo Ameria-
-Estos dos nunca cambiarán.-sentenció Zelgadis-
Y así los cinco pasaron la tarde comentando sus vivencias desde que sus caminos se separaron, Zelgadis pese a que estuvo día y noche buscando su cura no obtuvo ningún resultado, Rina y Gaudy vagaron por todo el mapa(menos donde se encontraba Luna) conocido matando bandidos y a cualquiera que el hacerlo y quitarle el dinero no estuviese muy mal visto, Ameria había estado atada a su papel de princesa, cada vez con más deberes y responsabilidades, y en cuanto a Filia vivía en un pequeño pueblecito perdido, a salvo de miradas indiscretas.
Después de subir a sus respectivas habitaciones a adecentarse un poco (seria una cena entre amigos pero hay que tener en cuenta donde están) bajaron por las suntuosas escaleras del palacio, encontrándose en el camino todos los invitados por Ameria, ya que su dominio de el palacio era nulo y tardaron en encontrar el comedor, pero cual fue su sorpresa cuando al llegar vieron a un inesperado personaje.
-¡Zeros!-exclamo la pelirroja-¿Pero que haces tu aquí?
-Yo lo invite,-explicó Ameria- la idea era una reunión de amigos y compañeros de aventuras para celebrar el año nuevo.
-Me niego a que me relacionen con este tipejo.-sentenció Zelgadis-
-Y yo a considerarlo compañero y mucho menos amigo-añadió Filia-
-Vaya, vaya, parece que chico piedra y chica lagarto no han cambiado-respondió Zeros con una sonrisa-
Si las miradas matasen Zeros habría fenecido por partida doble, Ameria se apresuró a calmar los ánimos antes de que aquello degenerase en lo de siempre.
-Tranquilos chicos, estamos aquí para divertirnos-dijo Ameria –
-Tienes razón, no pienso que este estúpido demonio me estropee el baile de mascaras.-afirmo Filia.
-¿Baile de mascaras?-pregunto ingenuamente Gaudy-
-Si, hasta medianoche cada uno lleva puesta una mascara, y a la medianoche todos nos quitamos las mascaras celebrando el año nuevo.-explicó Ameria ilusionada-
-Pues yo se me de uno que no va a necesitar mascara.-ironizó Zeros-
Ante esto Zelgadis emitió un pequeño gruñido y tensó sus músculos.
-Si, tu con tu careto de bobalicón-dijo Filia defendiendo a Zelgadis-
-Pues yo creo se refiere a Zelgadis porque tiene la cara de piedra y no parece humano ¿tu que opinas Rina?-opinó Gaudy-
Todos se quedaron mirando a Gaudy mientras una gota fría recorriéndoles la espalda (menos Zeros, al que la broma le estaba saliendo mejo de lo que había imaginado), y una vez Rina tumbó de un golpe a Gaudy por sus desacertada observación Ameria condujo al grupo hacia el comedor para cenar y acabar de contarles los detalles de la fiesta que tendría lugar mañana.
La noche entraba y con ella daba comienzo la fiesta, el peculiar grupo de amigos llegó unido a la fiesta, todos portaban unas mascaras que sujetaban con la mano mediante un palo a juego con el color de sus mascaras, las cuales eran todas de brillantes y alegres colores, meno la de Zeros que era morada tirando a negro, la cual nadie sabia de donde la había sacado, cuando le preguntaron además de recibir la tradicional respuesta alegó que no es propio de un demonio vestir colores alegres. Filia portaba una mascara dorada, Rina una roja, la de Gaudy era azul claro y la de Ameria blanca. Pero lo que a la princesa más le preocupaba era Zelgadis, que había exigido una mascara que le cubriese por completo la cara, y al mantenerse en sus trece Ameria no había tenido más remedio que darle una que además tuviese un cierto parecido con su color de piel, también suponía que tendría pensado irse antes de la media noche para que nadie pudiese ver que era en realidad , lo cual era nefasto para sus planes, llevaba mucho tiempo planeando todo, y no iba a permitir que los complejos de Zelgadis lo destrozaran todo.
-Bueno chicos, comamos algo ¿no os parece?.-sugirió Ameria.
Tras un asentimiento general se giro hacia Rina y Gaudy.
-Y vosotros dos, ¿recordáis la pequeña charla que hemos tenido antes?.-preguntó mirándolos fríamente-
-Si...-dijo Rina con voz de queda, recordando como al verla con un vestido Gaudy no se le ocurrió otra cosa que preguntar si ahora le iba a crecer el pecho, y la consecuente bola de fuego que asoló media ala de palacio-
-Yo no, ¿de que habíamos hablado antes?-dijo Gaudy mirando ingenuamente a Rina-
-¡Cerebro de medusa!-gritó Rina a Gaudy- ¡de que íbamos a comportarnos en la fiesta!.
-Lo cual incluye no gritar ni armar escenas.-puntualizó Ameria-
-Este... vale, ya nos comportaremos a partir de ahora.-se excusó Rina llevándose una mano a la cabeza y sonriendo de manera nerviosa-
Y una vez dicho esto el grupo se dirigió hacia las numerosas mesas de comida, dejando a solas a Ameria y Zeros.
-Zeros, ¿no piensas comer nada?.-preguntó Ameria- Anda, ve y come algo.
-Claro, eso es lo que voy a hacer.-dijo Zeros-
Y una vez dicho esto Zeros se unió a un pequeño grupo de invitados que charlaban apaciblemente. Unos minutos después un hombre mayor con un grueso bigote se alejó del grupo completamente encolerizado y se dirigió hacia un par de jóvenes que conservaban amistosamente.
-¡Vil!-bramó el enfurecido hombre- ¡Como osas profanar de esa manera a mi hija!.
Su estruendosa voz lleno la gigantesca estancia y un cortante silencio inundo la sala mientras todos los asistentes se volvían hacia el canoso hombre y la confundida pareja.
-¿Qué? Pero... ¿de que esta hablando?.-preguntó en confundido joven-
-¡Serás cínico!, ¡este maldito bastardo ha mancillado el nombre de mi hija y exijo un satisfacción!.
Una oleada de murmullos y comentarios en bajo tono se alzó, unos sonreían levemente, pensando en que este escándalo podría beneficiarlos de algún modo, otros, amigos de los involucrados miraban la escena preocupados, y la mayoría de los allí presentes contemplaba a el trío con gran asombro.
-¡Jhon!-exclamó una joven con lagrimas en sus ojos- yo soy tu prometida, ¿cómo...?¿cómo has podido...?-dijo mientras se alejaba corriendo de la sala con grandes surcos de lagrimas que manaban de sus ojos, los cuales expresaban una mezcla de traición y dolor.
-¡Padre! ¿cómo puedes decir algo así?-preguntó la joven alarmada- ¡No ha pasado nada!.
-¿Acaso te ha coaccionado hija mía? No te preocupes que este rufián no podrá hacerte daño nunca más.-calmó el hombre a su hija-
Ameria no prestó más atención a la trifulca, llamó a los guardias, los cuales eran los únicos conscientes de su estancia el la fiesta y estos sacaron tanto al joven como a el padre antes de llegasen a las manos. Se encargaría de eso mañana, hoy tenia otros planes en mente. Una vez la conmoción hubo desaparecido y que la fiesta volviera poco a poco a al normalidad Ameria localizó a Zeros y se acercó a el.
-¿Se puede saber que estas haciendo?-preguntó con furia apenas contenida.-
-Lo que tu misma me recomendaste.-respondió Zeros con una sonrisa, y al ver la cara de desconcierto de la joven prosiguió- Los demonios nos alimentamos de emociones negativas, en un principio no pensaba alimentarme esta noche, pero como tu misma insististe...-siguió Zeros con una inocente sonrisa en su rostro-
Ante esta respuesta la princesa entrecerró los ojos y agarrando a el demonio por el cuello de la camisa y lo acercó, poniéndolo a la altura de sus ojos, los cuales le miraban con una escalofriante frialdad.
-Escúchame bien Zeros, porque solo te lo diré una vez. Tengo grandes esperanzas en esta fiesta, y ni siquiera tu me las vas a estropear. Así que más te vale que te comportes correctamente o te aseguro que te atormentare de la forma más dulce y adorable posible, ¿he sido lo suficientemente clara?.-preguntó con una sonrisa homicida-
-A-Ameria, me-me estas dando miedo y me haces daño.-dijo el mazoku con un escalofrío-
-Bien, eso esta muy bien, recuérdalo antes de hacer nada impropio en mi fiesta.-le dijo enfatizando en la penúltima palabra, y tras lanzarle una mirada fulminante puso una cándida sonrisa y se dirigió a un grupo de invitados.
Zeros, por su parte se alisó la camisa mientras se preguntaba que bicho le había picado a Ameria. Dispuesto a indagar en el asunto se dirigió hacia la mesa donde estaban Rina y Gaudy.
-Hola chicos.-saludó Zeros- ¿qué tal?
-¿Mhh? –dijo Rina mientas levantaba la cabeza de la mesa- Ah, ¡Zeros! Bien, bien, la fiesta esta muy bien.
-Y la comida mejor aun.-puntualizó Gaudy-
-Ya veo, pero, ¿no habéis notado nada raro en Ameria?-preguntó el demonio-
-Pues... nada especifico, pero esta muy ilusionada con la fiesta.-respondió Rina-
-Pues yo le noto algo raro, ¿no habéis notado un cambio en su comportamiento?-preguntó Zeros-
-Quizás tenga el día del mes-sugirió Gaudy, ganándose por parte de Rina un disimulado (aunque contundente) golpe en las costillas-
-Pues lo peor de todo es que tal vez no este tan desencaminado.^_~U dijo Zeros con una sonrisa picaresca- Los síntomas coinciden.
Rina no acertó otra cosa que a ponerse colorada y alejarse de los dos, la conversación se desviaba a temas que no le interesaba tratar ni remotamente. Pero mientras Rina se alejaba Zeros abrió por un breve momento los ojos al máximo, y con una maliciosa sonrisa desapareció.
Zelgadis se encontraba conversando con un grupo de invitados, por primera vez desde hace mucho tiempo se sentía libre, protegido, de las burlas, el miedo y la desconfianza, pero esa magia terminaría a media noche. En el fondo de su corazón quería parar aquellos preciosos minutos, en los cuales podía hacerse pasar por un humano normal, no como un monstruo, no como un fuera de la ley, no como un mercenario, no como el sobrino de Rezo, solamente como Zelgadis. Podía mostrarse más abiertamente que nunca, nunca volvería a ver a esas personas, o al menos nunca lo reconocerían, se sentía capaz de hacer cualquier cosa sin tener que temer por las consecuencias, era como estar en un sueño y ser consciente de estar en el, sabia que iba a terminar, como todos los sueños, pero pensaba exprimirlo al máximo.
Pero entonces llego ella, cortando parte de su libertad.
-¡Hola Zelgadis!-saludó Ameria- ¿te estas divirtiendo?.
-Claro.-contestó Zelgadis con sequedad-
-Pronto empezarán los entretenimientos.-comentó una mujer-
-Me pregunto que nos habrá preparado su alteza la princesa Ameria. Es una lastima que no haya venido, ¿a que creéis que se debe su ausencia?.-preguntó un hombre-
Ameria se ajusto la mascara de forma instintiva y carraspeó levemente.
-Seguramente tendría algún compromiso importante para no asistir a este evento.-dijo Ameria de forma nerviosa-
-Mirad, creo que ya empieza el espectáculo.-anunció una mujer-
Los comensales se situaron formando un rectángulo, dejando libre uno de los lados para el transito de los artistas. La princesa sonrió, le había llevado mucho tiempo planificarlo todo, el evento iba a dejar a todos boquiabiertos, nada podía salir mal, todo estaba calculado, iba a ser perfecto.
Los entretenimientos comenzaron, las diversión incluyó una representación teatral, músicos, acróbatas y lecturas de poesía, pero cuando era el turno de los bailarines entro un grupo no esperado. Por la puerta entró un grupo de mujeres escasamente vestidas, y una música de burdel inundó la sala, mientras las recién llegadas bailaban al son de la misma levantando sus piernas al unísono. Los invitados murmuraban sobre la desvergonzada representación que tenia lugar en medio de la sala, por su parte Ameria estaba al borde de un colapso nervioso.
-¿Pe... pero que....? ¡can-can! ¡en mi fiesta! ¡van a rodar cabezas!-exclamó la princesa mientras sentía que su corazón no aguantaba más-
Acto seguido corrió hacia los guardias, ordenando le inmediato desalojo de los artistas y su correspondiente encarcelamiento, ya se ocuparía de ellos más tarde, lo importantes era llevar el plan adelante y calmar a los invitados. La guardia actuó con fulminante rapidez, cumpliendo con lo ordenado desalojó a los bailarines de la pista central, algunos de ellos a rastras entre zarandeos y protestas por parte de los artistas.
Los espectadores se alzaron en una furiosa oleada de furiosos murmullos, si era una broma pesada no le veían gracia alguna.
Los ánimos se fueron enfriando paulatinamente, y se dio paso al variado bailes por parejas, y una pareja asombró a todos con un tango magníficamente bailado, cuidado hasta el mínimo detalle, incluso el hombre llevaba una rosa en la boca mientras bailaban, si se preguntaban entre ellos nadie conocería a los bailarines, pese a que lucían galas como personas de importancia no eran si no bailarines contratados por Ameria para fomentar el baile y el entretenimiento, treta de la cual se sentía muy orgullosa.
Rina sintió como alguien tocaba suavemente su hombro, se giró y descubrió a un Gaudy tendiendo le la mano, invitándola a bailar, en un principio se sorprendió, pero luego aceptó con una sonrisa divertida. Viendo el éxito obtenido por Gaudy Ameria se hizo acopio de valor y se dirigió hacia su objetivo, que miraba a los bailarines distraídamente, se acercó a el sigilosamente, pasado desapercibida entre los allí reunidos. El estaba a tan solo unos pasos, reuniendo todo su valor cruzó los pocos metros que les separaban, su mente estaba fría, su voluntad era de puro hierro, el se giro y se miraron a los ojos, entonces el hierro se fundió.
-H... hola Zel, ejem, ¿que te parece la fiesta?.-preguntó Ameria-
-Muy entretenida, pero no acabo de entender el numerito de antes ¿qué pasó al final?.-preguntó la quimera levantando una ceja-
-Aun no estoy muy segura, pero ya me enterare-dijo Ameria frunciendo el ceño-
-Ya veo.-respondió Zelgadis sin demasiado interés-
-Si bueno... yo... yo había pensado... que si tu... pues querrías bailar conmigo.-dijo Ameria sin poder ocultar una pequeña sonrisa-
-Este... y-yo no se bailar bien.-respondió un turbado Zelgadis-
-Bueno, pero un día es un día ¿no?-insistió Ameria-
-Bueno, tienes razón, un día es un día.-concedió Zelgadis-¿Bailamos?
Ameria tomó la mano que el le ofrecía y se dirigieron a la pista de baile.
Ambos siguieron el compás de la música, siendo Ameria quien guiaba a Zelgadis, para cualquier observador común bailaban sin rumbo alguno, pero la princesa sabia muy bien hacia donde llevaba a la quimera. El pulso de la princesa se aceleró, estaba llegando a su objetivo, pronto el ansiado plan se llevaría a cabo. La pareja siguió bailando, hasta que Ameria se detuvo e indico a Zelgadis un punto justo encima de ellos, la quimera alzó la vista y se encontró con un ramillo de verde.
-Es muérdago.-explicó la princesa-La tradición dice que hay que darse un beso bajo el.
Zelgadis abrió completamente los ojos, sorprendido por las palabras de la princesa.
-Vamos Zel, es tradición.-insistió Ameria con ojos melosos- Uno pequeño.
Tal vez fuese por el alcohol que fluía por sus venas, tal vez por que aquello era lo que siempre había deseado, tal vez por que su mascara le insuflaba confianza en si mismo o tal vez porque era un día especial. Pudo ser por cualquier cosa, no podemos saberlo con certeza, pero lo que si sabemos es que Zelgadis dio un dulce beso en los labios de Ameria. Y entonces una divertida voz sonó a sus espaldas.
-¡Vaya, vaya!, Pero si Ameria esta cumpliendo con la tradición de besar bajo un ramo de ortigas a alguien que te de pena. ¡Menuda sorpresa! No sabia que eras tan aficionada a las tradiciones.-exclamó Zeros-
La pareja abrió mucho los ojos, para luego desviarlos hacia arriba, donde efectivamente vieron efectivamente un ramillo de ortigas. Zelgadis se separó de golpe de Ameria, con traición y rabia blasonadas en sus ojos.
-¡Así que era eso!-gritó Zelgadis- Me podía esperar esto de cualquiera menos de ti, pero ya veo lo equivocado que estaba.
Y acto seguido se dio la vuelta y se dispuso a irse, pero Ameria intentó impedírselo, agarrandolo del brazo, pero al intentar zafarse de ella cogió accidentalmente su mascara, que se deslizó entre la multitud que veía la escena, dejando al descubierto el quimérico rostro de Zelgadis, la multitud se asombró notoriamente, algunos retrocedieron ante tal revelación, pero pronto comenzaron las burlas, algunos preguntaban si era una de las atracciones, otros que si se había escapado de un circo. Zelgadis miró a Ameria, mientras susurraba algo inaudible y abriéndose paso a golpes y empellones llegó a la salida y desapareció.
Ameria cayo de rodillas y rompió a llorar, desolada, alcanzaba a entender como una velada mágica podía haberse tornado en una pesadilla, estaba confusa, confusa y destrozada, se dirigió lentamente hacia una de las mesas, no le quedaba otra opción, tan solo así se libraría de su dolor, nunca antes había contemplado esa posibilidad como un opción, pero ahora no veía otra salida. Y como un zombi se dirigió hacia la mesa que estaba bajo la ventana.
Mientras tanto Zeros escondía el trozo de muérdago afanado, nadie se había percatado del cambiazo, su plan estaba funcionando a las mil maravillas, nadie amenazaba a Zeros Metallium sin sufrir las consecuencias, nadie.
Zelgadis se encontraba en uno de los balcones de palacio, amargado, furioso con el mundo y consigo mismo. Otra vez había sido humillado, otra vez a manos de sus seres queridos, había confiado realmente en Ameria, pero como todos le había traicionado, humillado. No lo permitiría más, no dejaría que nadie más se riese de el de esa manera.
Estaba sumido en tan sombríos pensamientos cuando oyó un suave susurro en las cercanías, se refugió aun más en su túnica y se acercó sigilosamente hacia el lugar del que provenía. Y al doblar la esquina se encontró a una joven pareja besándose bajo el amparo del muérdago, esto le hizo revivir lo ocurrido, pero también lo lleno de dudas. ¿Y si había malinterpretado todo? ¿Y si se trataba de un error? Recordó el destrozado rostro de Ameria durante lo ocurrido, y los remordimientos no tardaron en acosarle, quizás debería aclararlo todo.
-Por favor, libérenme de mi miseria.-musiTó mientras se dirigía de nuevo al el festejo-
En la fiesta tres invitados hablaban sobre lo ocurrido.
-Todo la culpa es de Zelgadis por no atender a razones, si tan solo hubiese escuchado la explicación de Ameria todo se hubiese solucionado.-dijo Filia-
-Si, pero yo no descartaría el hecho de que todo esto puede haber sido provocado por Zeros.-advirtió Rina-
-¡Ese maldito demonio!.-maldijo la dragona-
-Para una vez que Ameria había conseguido reunir valor para declararse a Zel...-susurró Rina-
-¿Y alguien la ha visto?.-preguntó Gaudy-
-No, y me preocupa lo que puede hacer en el estado en el que estaba.-dijo Rina con mirada triste-
Pocos se percataron de que una figura esbozada en una túnica blanca había vuelto a la fiesta, para encontrarse con el comienzo de un bochornoso espectáculo.
Tambaleándose una chica vestida de blanco se subió a una mesa y empezó a cantar:
-¡¡¡¡¡Toa, toa, toa te necesito toa!!!! ¡¡¡¡¡¡Como antes!!!!!!
Los allí reunidos comenzaron a reírse, pero cuatro individuos no siguieron la conducta de los demás, se habían dedo cuenta de que la allí subida era Ameria. Mientras Rina, Gaudy, Filia y Zelgadis si intentaban abrir paso entre los invitados, cuando estaban apunto de llegas hasta ella un tomate hervido surcó el aire, estampándose contra el pecho de la improvisada cantante, tras un breve instante de confusión a los comensales les gustó la idea y empezaron a lanzarle comida. Cuando por fin los amigos de la princesa llegaron hasta ella Rina y Gaudy se subieron a la mesa donde ella cantaba, haciendo de escudo contra los improvisados proyectiles. Indignada, Filia se encaró a los invitados.
-¡Debería daros vergüenza!-les gritó Filia- Esta no es manera de comportarse.
-¡Es cierto!-corroboró Gaudy-¡La comida no se tira!
-¡Exacto!-exclamó Rina, hasta que proceso las palabras de su amigo- Gaudy.
-¿Si Rina?.-preguntó el-
-Que no lo decimos por eso. ¬¬-sentenció Rina-
-¿A no?.-preguntó Gaudy confuso-
-Mira, mejor estate calladito.-le dijo con resignación Filia-
-¡Además!, ¡Se trata de la princesa Ameria de Sailune, su anfitriona-exclamó Rina quitándole la mascara a Ameria, lo cual tuvo un efecto prodigioso, los rostros de todos los comensales se tornaron lívidos, y poco a poco abandonaron el la estancia sin pronunciar palabra-
-Anda Gaudy, ayúdame a llevar a Ameria a su cuarto-dijo Filia-
-¡Oye!-exclamó Rina- recuerda que yo también tengo manos.
-Pero Gaudy tiene más fuerza que tu, anda ve abriéndonos las puertas.-respondió Filia-
Tan enfrascados estaban en cuidar a la princesa que no se dieron cuenta de que una figura vestida de blanco se acercaba a ellos por la espalda.
-¿Que tal se encuentra?.-preguntó en recién llegado mirando a una Ameria tirada en el suelo que decía incoherencias, entra las cuales dijo algo sobre un plan para declararse a alguien, que los allí reunidos no llegaron a oír-
-Ah, Zelgadis eres tu.-dijo Rina-Pues me parece que mañana tendrá una increíble resaca, pero nada más.
-¿No os ha parecido una fiesta genial?.-preguntó una voz a sus espaldas-
-¡Zeros!. ¿Has tenido tu algo que ver con todo esto?.-inquirió Rina-
-Lo siento Rina, pero eso es un secreto.^_^-respondió Zeros-
-¿No te afectó la canción de Ameria?.-preguntó Filia un tanto confusa-
-¿Bromeas? Daba tanta pena que más que dañarme me alimentó, además, el ambiente en general era de mi agrado.-explicó en demonio- ¡Me muero de ganas por que llegue la próxima fiesta. ^_^
-¿A si? ¡Pues a ver si te mueres con esto basura!.-gritó Filia propinándole un golpe a el mazoku que lo estampó contra el otro extremo de la sala- ¿Por qué me miráis así? Prometí no atacarle durante la fiesta, pero ya ha terminado, podríamos decir que ya se ha abierto la veda del namagomi.^_^-dijo con una pequeña sonrisa-
-
Ameria volvió a la conciencia, la cabeza le daba vueltas y su lengua parecía un estropajo, haciendo acopio de fuerza abrió los ojos y se incorporó lentamente, para encontrarse con las sonrientes caras de Rina y Filia.
-Ugh... ¿que me ha pasado?-preguntó la princesa-
-¿No te acuerdas de nada de lo que pasó anoche?.-inquirió Rina-
-Buf... la verdad es que no, no recuerdo nada. ¿Qué pasó?.-volvió a preguntar-
-Pues...-empezó Rina-
-¡Bebiste demasiado!. -cortó Filia a Rina- Eso fue todo.
-¿Y los chicos donde están?.-preguntó terminándose de incorporar-
-Zelgadis y Zeros ya se han ido.-contestó Rina, mientras la dragona hacia algún comentario sobre este ultimo-
-La cabeza me de vueltas.-dijo Ameria-
-Cálmate.-la tranquilizó Filia- pronto estarás bien.
Ameria tan solo se dejo caer en la cama, dejando que el sueño la abrazase.
Nadie comentó lo sucedido, tanto Rina como Filia no consideraron una buena idea decirle el espantoso ridículo que había hecho y como había ridiculizado accidentalmente a Zelgadis, este al comprender que todo había sido un error y no queriendo tener que responder por cierto beso es su actual estado tampoco dijo nada, el resto de los invitados no querían que la princesa supiese como se habían reído de ella y como la habían ridiculizado. Y en cuanto a Zeros, bueno, eso es un secreto.
----------------------------------------------------------------------------------------------------------
Notas de Zhong Lung:
Bueno, este ha sido mi primer fic corto, espero que os haya gustado, reconozco que en algunos trozos ha sido demasiado azucarado, pero bueno, para no romper la tradición terminado el ultimo día en el ultimo momento. La verdad es que no me decidía por ninguna canción, me metí en el canal de música del IRC, me recomendaron algunas, pero de repente se me ocurrió la de Toa, Toa de Jesulín de Ubrique (se escriba como se escriba) y fue una trampa mortal, porque nos estuvimos riendo como media hora y casi no acabo el fic. Al final no he puesto nada trágico, pero en un principio tenia pensado el suicidio de Sylpheel, pero al final ni la he puesto, pero bueno, ya me desquitare en el fic largo que estoy haciendo. En fin, espero que os haya gustado el fic, para cualquier duda, sugerencia, protesta, queja, sugerencia o lo que se os ocurra me podéis encontrar en zhong_lung@hotmail.com
Un Saludo.
Zhong Lung