Reunión Accidentada

 

por Amber y Silver Lady

 

*******

**Respuesta al reto de febrero de 2003Be My Valentine”, de El Altar de Zeros.

= Prohibida su publicación en cualquier otra página = 

 

 

-         ¡Mira, Gaudy, mira! ¡Una carta de Filia! – exclamó Lina entrando en la casa como una exhalación al tiempo que agitaba en el aire un sobre lacrado.

-         ¿De verdad? – preguntó Gaudy ilusionado, dejando la escoba apoyada en la pared del pasillo que estaba barriendo - ¡Vamos a ver qué nos cuenta!

 

Faltaban pocos días para que se cumpliera un año desde que Lina y Gaudy contrajeran matrimonio. La pareja se había establecido en  Zefilia y vivían tranquilamente en una casita a las afueras de la ciudad. (Tan lejos de Luna como fuera posible ^^U) Lo cierto es que en general su relación iba viento en popa (salvo claro está a la hora de comer…^^Uuuu) y ambos estaban felices de tenerse el uno al otro para compartir hogar, vida y amor (Lo de la comida, repito, era un asunto aparte ^^Uuuuuuu)

Aquella carta de Filia era la primera que recibían de alguno de sus compañeros desde que se separaron, por eso ahora ambos estaban sentados en el sofá, impacientes y ansiosos por saber como le habían ido las cosas a la dragona, mientras Lina quitaba cuidadosamente la lacra que cerraba el sobre.

Cuando por fin lo consiguió, la hechicera se aclaró la garganta y leyó:

 

“Querida Lina,

 

Tu hermana me dio tu dirección. Celebro que al final hayas decidido asentarte en un lugar fijo. ¿Te adaptas bien? Espero que sí. ¿Y cómo está el buenazo de Gaudy? Lo digo porque supongo que estará contigo, como sois tan inseparables…

La razón de que os mande esta carta después de tanto tiempo es para invitaros a una reunión de viejos compañeros de aventuras, ya sabéis, para recordar los buenos tiempos y contarnos cosas... Amelia ya me ha confirmado que vendría y Zel llegó ayer mismo por la tarde. No sé si el namagomi vendrá o no, ni me importa. Allá él si quiere verse con mi maza entre los dientes…

A  todos nos haría mucha ilusión que vinieseis, y también a Val-chan. Sólo tiene tres años, pero está tan crecido como si tuviera diez. Dice que se acuerda de todos vosotros y que le encantaría veros de nuevo. Ha sido gracias a él justamente que he organizado este encuentro, espero que no faltéis, porque, la verdad, sería una lástima.

En fin, hasta que nos veamos en la reunión, si Ceipheid quiere.

Un abrazo muy fuerte para los dos,

 

Filia.

 

Pd: Se me olvidó decir que voy a hacer mi especialidad culinaria; ¡Pastel de Chocolate!”

 

Después de leerla, Lina dobló la carta en cuatro y miró a su esposo con una gran sonrisa.

 

-         ¿Y bien? – le preguntó - ¿Qué me dices?

-         Pues que creo que vale la pena ir. – respondió él – Después de todo hace ya tiempo que no les vemos…

-         ¡Eso digo yo! – exclamó la pelirroja con decisión - ¡Además no podemos perdernos ese delicioso pastel de chocolate!

-         ¡Sí! ¡Desperdiciarlo sería un crimen!

-         ¡Pues entonces está decidido: hagamos las maletas!

 

**********

 

Tres días después de aquello, Lina y Gaudy llegaron finalmente a casa de Filia. Al llamar a la puerta, les sorprendió que el pequeño Val fuera a recibirles.

 

-         ¡Hola, señor Gaudy! ¡Hola señorita Lina! – les saludó - ¿Qué tal el viaje?

-         Ah, pues muy bien, sin problemas, gracias por preguntar… - respondió Lina sorprendida por el recibimiento - ¿Está tu mamá en casa?

-         Sí, ahora la llamo. – el dragoncito desapareció por el pasillo, gritando: - ¡Mamaaaaaa! ¡Que ya están aquí!

 

Segundos después la dragona apareció limpiándose las manos con un delantal que llevaba sobre su vestido rosa con volantes. Filia no parecía haber cambiado en todos estos años.

 

-         ¡Lina! ¡Gaudy! – exclamó al tiempo que corría a abrazarles - ¡Qué bien! Me alegra que hayáis podido venir.

-         ¡Venga Filia, no seas tonta! – dijo Lina quitándole importancia - ¿Cómo no íbamos a venir a esta reunión tan especial? ¡No nos la perderíamos por nada del mundo! ¿Verdad Gaudy? – añadió mirando al espadachín de soslayo.

-         Euh… ¡Sí, claro, por supuesto!

-         Ah, ya sabía yo que lo del pastel os convencería. – comentó Filia feliz.

 

La pareja no pudo reprimir sendas gotas de sudor al ser descubiertos.

 

-         Oh. ¿O sea, que lo pusiste a propósito? – preguntó Lina.

-         Sí, pero no os preocupéis que sí habrá pastel. – les tranquilizó la dragona – Lo prometido es deuda. ¡Pero venga, no os quedéis ahí, pasad! – les animó – Zel y Amelia están esperando en el salón…

 

**********

 

-         ¡Hey! ¿Cómo va todo, chicos? - dijo Lina a modo de saludo al entrar en el salón.

 

Zel y Amelia se giraron para ver a su antigua compañera Lina Inverse, y a su inseparable guardaespaldas Gaudy Gabriev. Como Filia, no parecían haber cambiado, aunque la princesa había crecido un poco.

 

-         ¡Lina, Gaudy, qué alegría!- exclamó ilusionada al verles después de tanto tiempo - ¡Sabía que los años no romperían nuestra amistad y que vendríais a la reunión por los viejos tiempos! - añadió en pose justiciera.

-         Je, je, que poco has cambiado, Amelia o((^_^))oU

-         Tu tampoco has cambiado Zelgadis - comentó Gaudy - Dime – preguntó - ¿es que al final no has encontrado una cura?

 

Todos los presentes sudaron la gota gorda (en el sentido literal, claro) al ver que Gaudy tenía la misma inteligencia que antes: ninguna  ^^Uuuu

 

-         ¿Tú que crees?- ironizó la quimera. Filia apareció por la puerta del salón, por si empezaban los problemas.

-         Venga, no nos peleemos…- apaciguó los ánimos la dragona - ¡Hemos venido a recordar los buenos momentos…!

-         ¿Entonces serás capaz de no darme con la maza hoy, Filia-chan? - Zeros apareció enfrente de Filia de repente. Ella se llevó una mano al pecho del susto, como si le estuviera dando un ataque al corazón.

-         ¡¡¡¡MALDITO NAMAGOMI, ¿PARA QUÉ HAS VENIDO?!!!!

-         Es una reunión de antiguos compañeros ¿no?

-         ¡¡¡NO SE INCLUYEN A LOS ASQUEROSOS MAZOKU COMO TÚ!!!

-         Ay, Filia, no has cambiado nada. Estás tan guapa como siempre…

-         ¿Eh? ¿Qué estás diciendo?- preguntó sonrojada Filia

-         Pero también sigues teniendo la misma mala leche… si es que los dragones…

 

Como siempre que la provocaba, Filia empezó gritar histérica y ha intentar sin resultado darle al namagomi una lección (¡ay, qué tiempos aquellos ^_^!).

 

-         ¡Anda, si es el Señor Zeros!- gritó Valteria al ver al mazoku.

-         ¡Eh, Val!- saludó teletransportándose enfrente suyo.

-         ¡Guau! - exclamó el dragón antiguo - ¿Me enseñará a viajar de un lugar a otro como lo hace usted?

-         Si tu madre me deja …║^_^║U

-         ¡¡¡Como te acerques a mi hijo, maldito namagomi, te voy a…!!!

-         Euh, Val… - Lina intentó llamar la atención del chico para que no viese a su madre en aquel estado de histeria - ¿Porqué no nos enseñas vuestra casa?

-         ¡Buena idea! También les enseñaré la tienda de jarrones… ¡adiós mamá!

-         ¡Espera Val-chan…! ¡Oh, esto es por tu culpa! Si no me hubieras provocado…Ố((¬¬))Ồ #

-         ¿No creéis – empezó el mazoku cambiando de tema - que Lina y Gaudy están muy amorosillos?

-         ¿Qué quieres decir? Lina y Gaudy siempre han estado juntos, desde el principio… - contestó la quimera sin darle importancia a lo que decía el demonio.

-         Bueno, quien sabe lo que habrá pasado entre ellos durante estos años… además, hoy es San Valentín ║^_~║

-         ¿Y qué? - preguntó Zelgadis - Como si por tener ese nombre fuera un día especial …<(( ¬))>

-         ¿¡Cómo que “y qué”!? ¿¡¡No lo comprendes, Zelgadis!!? - exclamó Amelia sorprendida - ¡¡Hoy es San Valentín!! ¡¡El día en el que el amor se respira en el aire!! ¡¡Es cuando todo el mundo le confiesa amor a su amado!! ¡¡Un día en el que todo el mundo es feliz con su pareja!! ¡¡¡Cuando los enamorados se juran amor eterno por siempre jamás, y nadie puede negar sus sentimientos al otro!!! ¿No es romántico? ◄((^_^))►♥ - concluyó con ojos brillantes.

 

A estas horas el demonio estaba vomitando, Filia miraba perpleja a la princesa y Zel seguía con su mirada escéptica.

 

-         Menuda chorrada… <(( ¬))>U.

-         ¡Zelgadis! - exclamó cogiéndole las manos con ojos llorosos - ¿¡Es que no crees en el amor verdadero!?

-         Amelia, para de una vez… - suplicó el mazoku al borde de la muerte.

-         En lo que no creo es que porque sea un día especial, Lina y Gaudy tengan que estar juntos… - dijo Zel.

-         ¡¡Sí, que sea el día de los enamorados no significa nada!! ¡¡Necesitamos pruebas visuales!!! ¡¡¡Y para obtenerlas les vigilaré durante todo el día, y tú te vendrás conmigo!!! - dijo la princesa señalando a Zel.

-         ¿¡Y porqué yo!?

-         ¡¡Te voy a demostrar que cuando un hombre y una mujer están destinados, nada puede separarles!!

-         Noooo… - siguió quejándose el demonio.

-         Ejem… - interrumpió Filia - Amelia ¿estás segura? No creo que sea una buena idea… hay que respetar la intimidad y …

-         ¡¡¡No se hable más, vámonos!!! - la princesa arrastró a la quimera consigo, y mazoku y dragona se quedaron a solas.

-         La que se va a montar… - suspiró Filia - ¡Y como siempre, el causante de todo este lío eres tú!

-         ¿Ah, sí? ¿Es que te hubiera gustado que lo hubiéramos descubierto por la noche, por ejemplo:…?- el demonio empezó a hacer teatro -  “¡Oh, sí, sí, SÍ! ¡Más fuerte, más rápido! ¡Oh, no pares…!”

-         ¡¡¡DEJA DE DECIR ESO, IDIOTA!!!- esta vez el demonio estaba demasiado centrado en su interpretación, y Filia le dejó inconsciente. Aprovechando, le sacó de casa, dándole una buena patada.

 

**********

 

Val, como buen anfitrión, les mostró a Lina y Gaudy toda la casa y parte de la tienda de jarrones. Mientras la pareja, cogida de las manos, seguía al pequeño, Lina le comentó al oído a Gaudy:

 

-         Me parece increíble que este niño nos reciba tan felizmente, después de todo lo que le hicimos cuando lo de Estrella Oscura…

-         Es verdad. – afirmó el espadachín – Aunque supongo que sencillamente habrá decidido perdonarnos y olvidar lo pasado…

-         Puede…

-         Por cierto – comentó Gaudy mirando a su mujer con una gota de sudor en la frente – esto me recuerda que yo también me he olvidado de lo que pasó. ¿Qué le hicimos exactamente?

 

Lina suspiró resignada: lo de la mala memoria de Gaudy no tenía remedio.

 

-         Pues no sé… ¡Porqué no se lo preguntas a Amelia y Zelgadis, que nos están espiando tras esa puerta! – dijo alzando mucho la voz. Los aludidos salieron de su escondite, un poco avergonzados al haber sido descubiertos - ¿Se puede saber a qué viene eso de seguirnos todo el rato? – interrogó a continuación.

-         Pues… estoooo… - empezó a disimular Amelia - ¡Náaaa, que pasábamos por aquí y…!

-         ¡Sí, eso, eso, sólo pasábamos por aquí! Je, je, je… - corroboró la quimera.

-         Ya, claro… - dijo Lina mirándoles durante un buen rato con desconfianza. Finalmente, sin decir más, se dio la vuelta para seguir a Val, arrastrando a Gaudy consigo agarrado del brazo.

 

Cuando se hubieron alejado lo suficiente, Amelia y Zelgadis suspiraron aliviados; conociendo el mal genio que se gastaba Lina, habían tenido suerte de salir de aquella sin quemaduras de tercer grado.

 

-         Esta vez he fallado… - admitió la princesa - ¡Pero no me rendiré! – añadió adoptando una pose justiciera - ¡Seguiré espiándoles hasta que descubra la verdad! ¡¡Todo sea en nombre de la justicia!!

-         Pero mira que llegas a ser cotilla, Amelia… <(( ¬))>U

 

**********

 

-         ¡Una casa realmente preciosa, Filia!- concluyó Lina después de la visita, mientras sorbía un poco de té que la dragona había preparado.

-         ¿De verdad? ¿Qué me decís de la decoración? A veces me da la sensación de que es muy cargada…- interrogó Filia bebiendo de otra taza.

-         Por una vez estoy de acuerdo contigo, Filia. Con tanto jarrón parece que no tienes otra cosa…- comentó Zeros contemplando el salón.

-         No te he preguntado a ti, namagomi. Ố((¬¬))Ồ# - le espetó ella empezando a sacar peligrosamente su maza.

-         Oh, por favor, no empecéis a discutir ahora. ¿Es que no podéis dejar de daros de tortas por una vez? - se quejó la quimera.

-         ¡Sí, esto es una reunión de antiguos compañeros, no una competición de lucha! - le apoyó Amelia.

-         Gaudy - dijo de repente Lina - vísteme de cuero y dame latigazos.

-         ¿Ahora? ¿Y dónde está el traje? - preguntó Gaudy como si fuera la cosa más normal del mundo.

-         Hum… creo que está en la maleta, mira a ver…

 

Los demás miraron con estupor a la pareja ¿¡Lina y Gaudy se habían vuelto sadomasoquistas!? ¿¡E iban a hacerlo precisamente en ese momento!? O o!

Mientras Lina esperaba en el pasillo a que Gaudy le dijera si se habían llevado el traje de cuero, Filia le tocó el hombro para llamar su atención.

 

-         Pero Lina ¿precisamente ahora tenéis que…? Bueno…

-         ¿Qué quieres decir?

-         Que… no es el mejor momento…- susurró la dragona al oído de Lina.

-         Oh, no te preocupes. No llevará mucho tiempo hacerlo.

-         Pero… ¿en mi casa?

-         Quizás tengas razón. Si Val nos descubriera sería muy violento…

-         Claro, sólo es un niño… aunque eso es cosa tuya y de Gaudy y no deberíamos…

-         ¡Bah, Filia, si entre todos nosotros hay confianza! o((^_^))o

-         Tanto como para eso…

-         Si podéis verlo, por nosotros no hay problema, sólo es un entrenamiento…

-         ¡¡¡Lina, por dios, no propongas esas…!!! ¿Entrenamiento? Ố((O.O))Ồ

-         ¡Claro, tan sólo es un entrenamiento para mejorar la resistencia! ¿Qué hay de malo?

 

En ese momento llegó Gaudy con un vestido de cuero negro y un látigo.

 

-         ¡Vaya, creía que al final me había llevado el viejo y no el de nueve colas! ¡Mejor!- dijo Lina - ¿Nos dejas tu dormitorio, Filia?

-         Eh, yo…

-         Tranquila, es para cambiarnos. - dijo Gaudy - Los latigazos los haremos en otro sitio.

-         Bueno, vale. - murmuró perpleja Filia.

 

Mientras que Lina y Gaudy se preparaban para el entrenamiento, Filia les contó a los demás el resto.

 

-         Qué susto, ya me empezaba a pensar que realmente lo iban a hacer… - dijo la dragona al concluir su historia. Los otros suspiraron aliviados.

-         De Lina no me habría extrañado que le gustase el sadomaso, pero Gaudy… - bromeó Zeros, pero calló al ver la mirada fulminante de Filia, mucho más terrible que antes.

-         ¡Me da igual, yo les seguiré como me llamo Amelia Will Testla Saillune!

-         Amelia, te van a descubrir, no vale la pena arriesgarse... - insistió Zelgadis.

-         Será “nos van a descubrir” ¡tú y yo estamos juntos en esto! ¿no?

-         Por mi parte no es voluntariamente…

 

En ese momento, Lina, vestida ya, y Gaudy con el látigo en la mano, se despidieron de ellos.

 

-         ¡Nos vamos un momento, no os preocupéis! - dijo Lina alegremente.

 

Amelia cogió del brazo a la quimera para que no se fuera, y en cuanto la pareja estuvo un poco alejada, la princesa se encaminó a la puerta arrastrándole.

 

-         ¿¡No me puedes dejar tranquilo!? <((T T))>

 

**********

 

-         ¡¡¡¡Gaudy, no tan fuerte, cerebro de medusa!!!!

-         ¿¡No me habías dicho antes que te estaba dando muy flojo!?- preguntaba Gaudy mientras se protegía con los brazos de los latigazos de Lina.

-         ¡¡¡Sí, pero no había que pasarse tanto, animal!!!

 

Amelia y Zelgadis contemplaban avergonzados una de las múltiples peleas de la pareja en un descampado que había cerca de la casa de la mujer-dragón. El entrenamiento de Lina para aumentar la resistencia al dolor se había convertido en uno para maltratar a Gaudy. Llevaban veinte minutos espiándoles para nada, y la quimera empezaba a hartarse:

 

-         ¿¡ Cuándo nos vamos a ir de aquí!?

-         Pues cuando pase algo. - contestó más clamada que él la princesa

-         Oye ¿no te has dado cuenta aún de que esto es una estúpida broma de Zeros? ¿Cómo van a estar Lina y Gaudy juntos, y más como discuten?

-         ¿No has oído hablar de la frase “los que se pelean se desean”? - al ver la mirada confundida de Zelgadis se explicó: - En realidad Lina y Gaudy ocultan sus sentimientos. Bajo todos esos insultos y peleas se esconde el amor que sienten el uno por el otro…

-         Ya, ya… cuéntales eso a Filia y a Zeros, a ver que les parece… <((_¬))>

-         Eh, bueno, siempre hay excepciones… ◄((^_^))►U – luego reaccionó y dijo en tono solemne: - Me da igual lo que digas, insisto en que ellos están destinados. Simplemente tienen una relación… humm… especial.

-         Lo que tu digas, pero les vamos a perder de vista. - Zelgadis señaló a Lina y Gaudy, que volvían a casa de Filia.

-         ¡¡Se van y no ha pasado nada!!- exclamó disgustada Amelia.- ¿¡Qué clase de San Valentín es este!?

-         Pues un San Valentín como un día cualquiera, como todos.

-         ¡Ay, que poco romántico eres, Zel!

-         Yo soy realista, no romántico.

 

**********

 

-         ¡Ya estamos aquí!- saludó Lina.- Euh…¿Cómo ha ido todo en nuestra ausencia? o((^_^))oU - preguntó al contemplar el salón.

 Casi todos los jarrones estaban hechos añicos, de una mesilla y varios asientos tan sólo quedaban astillas y había varios agujeros en el suelo. Las sospechas de Lina se vieron confirmadas cuando Val se escondió detrás suyo.

 -         ¡Señorita Lina, Señor Gaudy, ayúdenme! ¡Mi madre se ha vuelto loca!

 

La aludida apareció por la puerta del salón con una sonrisa y ojos furiosos, que miraban hacia todos lados, como haría un cazador en busca de su presa:

 

-         Namagomi… - decía con voz aparentemente tranquila y clamada.- ¿Dónde estás? ¡No voy a hacerte daño… tan sólo te voy a matar, pero será rápido! ¿Es que te has cansado de molestarme, o es que el gran destructor de dragones le tiene miedo a una lagartija dorada?

 

Zeros no aparecía por ninguna parte; Filia seguía mirando con ojos de esquizofrénica toda la casa; Zel y Amelia acababan de llegar para contemplar el desastre; Gaudy no se enteraba de nada, aunque se imaginaba que pasaba algo malo; Val seguía temblando detrás de Lina, y a ésta le empezaba a salir una gigantesca vena en la frente.

 

-         Estoy harta… o((-`_´-))o# Yo vine aquí a una reunión de antiguos compañeros y a probar un delicioso pastel de chocolate…

-         Lina, cálmate… - intentó tranquilizarla su esposo.

-         ¡¡¡¡¡ESTOY CALMADA!!!!! ¡¡¡SON ÉSTOS QUE ME PONEN NERVIOSA!!! ¡¡¡ZEROS Y FILIA DISCUTIENDO, Y ZEL Y AMELIA FISGONEANDO EN EL ENTRENAMIENTO!!! - ( “<((_O))>U ◄((O_O))►U- ¡Glups!”)

-         Ejem… hablando del entrenamiento… ¿Me ayudas a guardar en la maleta el traje… junto con las otras cosa que he sacado?

-         Pero mira que eres idiota…- dijo Lina olvidándose por un momento de las meteduras de pata de sus amigos – Anda, vamos allá…

 

Juntos se fueron al piso de arriba, que afortunadamente no estaba afectado por el cabreo de la mujer-dragón.

 

-         ¿Gaudy, qué haces? Las maletas no están en esa habitación, sino en la otra…

-         Shhhh…- le chistó Gaudy, y cogiéndola de la mano la llevó al interior del dormitorio.

 

**********

 

-         Gaudy ¿Para que me has llevado a esta habitación? – interrogó Lina mientras el rubio espadachín cerraba con cuidado la puerta.

-         Quería estar un rato a solas contigo. – se explicó – Bueno, verás, Lina, no sé si te habrás dado cuenta, pero hoy hace un año que nos casamos…

-         ¡Gaudy! – exclamó la pelirroja sorprendida y a la vez feliz - ¡Te has acordado!

-         ¡Pues claro que me he acordado! – le espetó él como si se hubiera ofendido - ¿Creías que me iba a olvidar de nuestro aniversario, y más si tenemos en cuenta que nos casamos en San Valentín?

-         Po zí… o((^_^))oU Conociendo tu mala memoria, eso es lo que esperaba…

-         Ejem… ((_-)U - carraspeó Gaudy – En cualquier caso, quería hacerte un regalo. ¡Toma! – y diciendo esto le entregó una cajita roja – Espero que te guste…

 

Lina tomó la cajita entre sus manos y la abrió ilusionada. Dentro había un anillo de oro con un rubí precioso, enmarcado entre dos diamantes de menor tamaño. Junto con su anillo de bodas, aquella era la joya más bonita que había visto…

… Sólo había un problema, y es que al parecer Gaudy había calculado mal y había comprado un anillo con un aro de un diámetro inferior al grosor de su dedo.

 

-         ¿Ocurre algo? – preguntó Gaudy al ver la cara que puso Lina.

-         Es que… - empezó ella tratando de no herir sus sentimientos – es un poco… pequeño.

-         ¡Bah, no te preocupes! – respondió él sin darle importancia – Entrará seguro, sólo hay que hacer un poco de fuerza. Anda, deja que te lo ponga yo…

 

En ese mismo instante, Zel pasaba justo enfrente de la puerta de la habitación en la que la pareja se había encerrado. Sólo iba por allí, camino del servicio, pero se paró en seco cuando oyó de repente la voz de Lina que gritaba desde dentro.

“¡Ayyy!”

“¡Ups! Perdona Lina ¿te he hecho mucho daño?”, oyó que decía a continuación la voz de Gaudy. Lleno de curiosidad, la quimera pegó la oreja a la puerta, asegurándose primero de que nadie le veía.

“¡Pues claro que me has hecho daño, idiota!”, volvió a gritar Lina. “¡Si es que eres un bruto!”

“Venga mujer no te enfades… Espera, a ver si girando un poco así…”

“¡¡Aaaayyy!! ¡Gaudy, déjalo y sácamelo de una vez!”

“No, no, que ya entra, ya está entrando…”

“¡Gaudy, que no me cabe, no seas tozudo!”

“Sólo un poco más… espera que empuje un poco…”

“¡Aaaayyyy! ¡Aaaah! ¡¡Gaudyyyy!! ¡¡¡Aaaaah!!!…”

 

Zel no escuchó más. En ese momento decidió marcharse discretamente, alejándose por el pasillo más colorado que un tomate maduro. Y justo cuando bajaba las escaleras, se encontró cara a cara con Amelia.

 

-         ¿Qué hacías que tardabas tanto? – preguntó.

-         Euh… Yo… yo… ¡Nada, no hacía nada, no he visto nada, no he escuchado nada, pero nada de nada…! – se excusó la quimera, pasando precipitadamente al lado de la princesa, aún más colorado si cabe.

 

Amelia sin embargo, sospechó que a Zel le pasaba algo, y dedujo que tenía que ver con la puerta cerrada de una de las habitaciones del piso, a través de la cual se oían las voces de Lina y Gaudy:

 

-         Hala, ya está. ¿Ves? Al final ha entrado…

-         ¡Sí, ha entrado, y me has dejado el dedo en carne viva! – gritó Lina hecha una fiera propinándole a su esposo un buen par de tortas - ¡¡Animal, más que animal!! ¡¡La próxima vez devuelves el anillo y me compras uno más grande!!

-         ¡Ay! ¡Linita, perdona, que no era con mala intención! ¡Ouch! ¡Que sólo te quería ayudar! ¡¡Lina, para de pegarme por favooooor…!!

 

Lina se detuvo un instante, con cara de haber presentido algo. Se acercó con pasos acelerados a la puerta y la abrió de golpe, pillando “in fraganti” a Amelia con la oreja apoyada. La princesa sudó de miedo y de vergüenza cuando vio la cara de pocos amigos que había puesto la hechicera.

 

-         ¡¿Y tú qué haces aquí?! – le increpó.

-         Eeeeh… yo… esteee… ¡Nada, yo no os estaba espiando…! ¡Uy! ¡No, espera, quería decir…!

-         ¡¡Ya está bien!! – le gritó Lina hecha una fiera - ¡Si te vuelvo a pillar fisgoneando, poco me importa que sea una reunión de amigos, porque después del Mata Dragones que te lance, no quedarán de ti ni los huesos!

 

Y diciendo esto último pegó un portazo, dejando a la pobre Amelia más asustada que antes y con un gran gotón en la frente.

 

**********

 

Y finalmente llegó la tarde y con ella el momento que Lina tanto había esperado: ¡La hora de comer pastel de chocolate!

-         ¡¡Venga, Filia, date prisa, que tenemos hambre!!

-         Pero Lina, si eres tú la que tiene hambre… - le espetó Zel.

-         Da igual, al fin y al cabo la tarta nos la comemos entre todos ¿No?

-         A mí me parece que al final te la vas a comer tú sola… - murmuró Gaudy.

-         Gaudy, cállate que cobras… o((¬¬))o#

-         Sí, madam… ((_-)U

-         Paciencia, Lina – la calmó Filia saliendo de la cocina – Todavía le falta cinco minutos de horno…

-         ¡¡Es que si no como ya, acabaré destrozando algoooo!!

Súbitamente se oyó un estruendo proveniente de otra habitación, como de varios jarrones haciéndose añicos.

-         Eh, que conste que yo no he hecho nada… - se apresuró a decir Lina.

No tuvo que demostrarlo, puesto que enseguida se oyó la voz burlona de Zeros que decía:

-         ¡Fiiiiliiia! ¡Estoy destrozando toda tu colección de jarroooneees! ¿A qué no eres capaz de venir a impedírmelo, eh?

-         Oye, Lina – empezó Filia, toda apurada – Ya sé que no debería pedírtelo, pero… ¿Te importaría mucho vigilarme el pastel mientras resuelvo este asunto?

-         ¡Por mí no hay problema! Mientras me dejes catar un poquito…

-         Por eso digo que no debería pedírtelo… Ố((^_^))ỒUuu

 Lo último que vio la pelirroja antes de meterse en la cocina fue a Filia enarbolando su maza mientras despotricaba una sarta de insultos contra el namagomi, quien seguía destrozando la valiosa cerámica.

 **********

 Clink!

La alarma del temporizador sacó a Lina de sus ensoñaciones.

 -         ¡Ah, por fin!

 Rápidamente, la pelirroja abrió el horno y sacó con cuidado la famosa tarta de chocolate de Filia. Era un pastel de tres pisos, hecha especialmente para la ocasión (sobretodo teniendo en cuenta como comían Lina y Gaudy ¬¬U) La hechicera se había pasado los últimos cinco minutos esperando a que estuviera lista, y entre eso y la pinta que tenía el pastel, con un montón de sirope de chocolate cubriendo y unas rosas de azúcar como colofón final,  le entró tanta hambre que decidió comerse un trozo.

Ya se había servido una porción en un platito y se la estaba comiendo tan ricamente, cuando de pronto…

 -         ¡Lina! ¿Qué no te ha dicho Filia que no comieras?

 Al oír súbitamente la voz de su marido reprendiéndole, a Lina casi se le atraganta el trozo de pastel. Después de toser un buen rato, se giró escondiendo disimuladamente el plato tras su espalda.

 -         ¿Yooo? ¿Comiendo yo? ¡Pero qué dices, hombre, si yo no estaba comiendo nada! Ja, ja, ja, ja… - rió nerviosamente.

-         Ya, claro… - murmuró Gaudy con una sonrisa escéptica - ¿Y entonces como explicas esa mancha de chocolate?

-         ¿¿Una mancha?? – preguntó Lina mirándose por todos lados - ¿Dónde, dónde?

-         Justo ahí, en la nariz. – señaló él – Espera, ahora te la quito…

 Y ni corto ni perezoso, el espadachín pasó su dedo por la nariz de la hechicera, quedando impregnado de sirope de chocolate. Después se lo llevó a los labios, deleitándose con su dulce sabor y haciendo que Lina al verlo enrojeciera.

 -         Mmmm… Muy bueno. – concluyó.

-         ¡Qué morro! – exclamó ella haciendo como que se enfadaba - ¡Y a mí no me dejas probar! Ahora mismo voy a solucionarlo…

 Con la mirada pícara en el rostro, la pelirroja fue a por el bote donde estaba el sirope de chocolate con el que había cubierto la tarta. Impregnó todo su dedo en el sirope y a continuación lo pasó por los labios de Gaudy, quien la miraba confundido. Cuando los labios ya habían quedado bien cubiertos de sirope, Lina se puso de puntillas para probar con sus propios labios el dulce manjar. También fue pasando golosamente la lengua, al tiempo que Gaudy, totalmente ensimismado, empezaba a devolver el beso. Siguieron así dándose pequeños besitos, probando el chocolate, hasta que éste se fue por completo de los labios del espadachín. Lina entonces empezó a dar besos cada vez más largos y Gaudy siguió devolviéndolos hasta que, ya sumida en la pasión, la pelirroja rodeó con sus brazos el cuello de su marido y profundizó el beso.

Como Lina había echado todo su peso hacia delante, Gaudy empezó a perder el equilibrio y se agarró a lo primero que tenía a mano, que no era otra cosa que el mantel de la mesa de la cocina donde estaba el pastel. Obviamente el mantel no aguantó el peso de ambos y en consecuencia cayeron al suelo, junto con el desafortunado pastel de chocolate.

Pero ni el hecho de haber arruinado el pastel ni el que ahora los dos estuvieran en el frío suelo de la cocina parecía importarle a la pareja. Sólo prestaban atención el uno en el otro y se deleitaban con besos en todas partes: en la cara, los hombros, el cuello… Y al mismo tiempo, las manos de ambos empezaban a deslizarse por entre las ropas, notando la tibieza del cuerpo. Y abrazados, acariciándose y dándose besos, fueron rodando por todo el suelo de la habitación, quedando completamente rebozados del chocolate procedente de los restos del pastel.

 (Arf, arf… El ambiente se caldea… Uy, uy, uy, no sé si vamos a mantener la prohibición de Lemon por mucho tiempo…)

 Y después de tanto rodar y rodar, finalmente Lina quedó sobre Gaudy. Y mientras empezaba a tirar de la camisa del espadachín para quitársela (Arf, arf, arf… Esto se caldea cada vez más…), la hechicera no notó cómo unos curiosos entraban precipitadamente en la cocina…

 **********

 -         Pero… pero… ¡¡Lina!! ¡¡Gaudy!!– oyó de pronto la voz histérica de Filia - ¿cómo podéis…? ¡Mancillando mi cocina de esa manera! ¡Debería daros vergüenza!

 Cuando hechicera y espadachín se dieron cuenta de que los ojos de sus amigos les observaban, y sobretodo de la postura tan comprometida que habían adoptado, rápidamente se levantaron del suelo y se alisaron las ropas como si no hubiera pasado nada. (Ayyy… lástima… otra vez será…)

-         Lina… - empezó Amelia en tono solemne – Sé que Gaudy y tú os queréis mucho y todo eso… ¡Pero en nombre de la justicia, no puedo permitir que hagáis una cosa así! – añadió señalándoles con el dedo - ¡No podéis estar viviendo en el pecado! ¡Ni hacer “esas cosas” sin estar casados…!

-         Pero si ya estamos casados… - soltó de pronto Lina.

Es imposible para mis torpes palabras describir la cara de estupor y confusión que pusieron en ese momento Filia, Zelgadis y Amelia. Ésta última se quedó congelada en la misma postura de antes, con el dedo acusador todavía apuntando a la pareja, y con lo que iba a decir en la boca.

-         ¿No… no os lo habíamos dicho ya? – preguntó Lina extrañada.

-         Pos no… O.o?

-         ¡Vaya, qué despiste más tonto! o((^_^))oU

-         Creíamos que ya lo sabíais… ((_^)U

-         Pos no, pos no… ¬¬U

-         Pues veréis, es que hace un año que estamos casados. ¡Justamente hoy era nuestro aniversario de Boda! ¡Mirad! – Lina extendió la mano derecha, mostrándoles el anillo.- Esto es lo que me ha regalado Gaudy. Lo único que es un poco pequeño y éste me ha dejado el dedo hecho polvo intentando que entrara o((¬¬))o

-         ¡Pero al final lo conseguimos! - dijo con alegría el espadachín.

En ese momento, Zelgadis empezó a atar cabos:

-         Entonces… lo que no entraba… era el anillo… y no…- comenzó a murmurar mientras se sonrojaba de nuevo.

-         Un momento… ¿qué dices que era lo que no entraba? - preguntó Lina con cara de sospecha.

-         Eh… nada, nada <((///¬))>U

-         ¡¿Hoy cumplís vuestro primer aniversario?! ¡¡Entonces hay que celebrarlo!! - reaccionó de nuevo la princesa muy ilusionada.

-         ¡¡¡Sí!!! ¡¡¡Y la mejor manera será comiendo!!! - exclamó Gaudy, pensando como siempre en su estómago.

-         Oye, Filia, siento lo del pastel, de veras…- se disculpó Lina avergonzada por lo que habían provocado.

-         No, te preocupes, debería habérmelo imaginado… - la perdonó la dragona - después de todo, parte de la culpa es mía, por haberte dejado vigilando el pastel… aunque en realidad el causante de todo es el namagomi, que no aparece por ningún sitio y me ha roto toda la cerámica de la casa. Ố((¬`_´¬))Ồ#

-         ¡Eh! ¿Y si celebramos vuestro aniversario con un baile?- propuso Amelia a la pareja.

-         ¿Un baile?- Lina miró indecisa a Gaudy - ¿Qué te parece?

-         Por mí de acuerdo… ¿pero qué vamos a bailar?

-         ¡Venga, que es vuestro aniversario, elegid vosotros!

-         Hum… ¿Y si bailamos Line-Dance? - dijo entonces el espadachín.

-         ¿Line-Dance? <((_O))>?

-         ¡Oh, ya veréis que divertido! Justamente, el día en el que Gaudy me pidió que me casara con él bailamos eso… - recordó Lina.

-         ¡Pues a qué esperamos! Aunque ahora que lo pienso yo no tengo música country… - meditó Filia

-         ¡Yo metí un disco en la maleta, ahora mismo lo traigo! - Gaudy se volvió hacia el pasillo.

-         ¡Y acuérdate de traer la ropa! - le recordó su mujer.

-         ¿Ropa? ¿De qué estás hablando? - preguntó Amelia

-         No pensareis bailar Line-Dance con eso ¿verdad?

-         Pues… yo no sabía que hacían falta ropas especiales…

Gaudy apareció por la puerta con el disco en una mano y en la otra varias camisas y pantalones vaqueros.

-         ¡Hay ropa para todos, Lina!

-         ¿A qué estamos esperando? ¡Venga, a vestirse!

**********

 -         ¿Qué, muchachos, ya estáis todos listos? – preguntó Lina.

-         ¡¡Síiiii!! – respondieron todos al unísono entusiasmados, menos Zelgadis que simplemente levantó los brazos con cara de resignación.

-         ¡Pues hala, a bailar Line-Dance! – exclamó la pelirroja - ¡Filia, pon la música!

 Una música de violines se empezó a oír por el salón de casa de Filia, mientras las dos parejas que había en el centro empezaban con los primeros pasos de baile.

Allí estaban, Gaudy con blue jeans y una camisa vaquera de color rosa, Lina también con jeans y un top amarillo que enseñaba el ombligo con flecos a la altura del pecho, Amelia con falda y chaleco de cuero blanco conjuntado con una camisa de tirantes roja, y Zelgadis con pantalones y chaleco de cuero marrón acompañados de una camisa azul cielo y con un pañuelo verde atado al cuello. Los dos primeros, marcando el ritmo del baile y los segundos tratando de seguirles como podían (porque era la primera vez que bailaban Line-Dance) mientras Gaudy empezaba a cantar:

 Si tu no estás me siento triste

Quiero decirte que te quiero

Y sólo te pido que me dejes

Acercarme a ti

 Filia contemplaba el panorama mientras el pequeño Val dormía recostado en su regazo. Obviamente, como ella no tenía pareja no podía unirse al baile, así que se limitaba a ver cómo bailaban las otras dos parejas, sonriente aunque nostálgica.

 -         Vaya, vaya, Filia-chan… - dijo de pronto una voz familiar a sus espaldas - ¿Qué hace sola una dragoncita como tú en una fiesta como esta?

-         ¡¡ZEROS!! – exclamó ella hecha una fiera y levantándose repentinamente del sofá, tirando al pequeño Val al suelo (quien se levantó, afortunadamente, más aturdido que dolorido) - ¡NAMAGOMI IDIOTA, ESTA VEZ ME LAS PA…! ¿Qué rayos haces vestido así? – preguntó de pronto.

 Y es que Zeros había aparecido vestido con jeans y sombrero negros, a conjunto con una camisa vaquera de color morado.

 -         Se supone que esto es Line-Dance ¿no? – respondió él simplemente – Y hay que ir bien conjuntado… ¡Venga, Filia, unámonos a la fiesta!

-         ¿¿Eeeeeh?? – exclamó Filia totalmente pillada por sorpresa – Pero, pero… ¡Si no tengo traje!

-         Por eso no hay problema. – dijo él chasqueando sus dedos, y como por arte de magia Filia se vio a sí misma con un vestido rosa a cuadros, con falda hasta las rodillas pero con mucho vuelo y botas blancas de cuero - ¿Mejor así? ¡Venga, a bailar! – y diciendo esto Zeros arrastró a la dragona al centro del salón sin que ésta tuviera tiempo de reaccionar.

 Ven y espera un momento

Deja ver tu hermoso cuerpo

Y esos ojos que miran solo

Solo para mí

 Así que, de golpe y porrazo, Filia había pasado de estar tranquilamente sentada en el sofá como mera espectadora a estar metida de lleno en el baile… ¡Y con el namagomi de pareja! Aquello era sin duda lo más vergonzoso que había hecho en su vida y el hecho de que Zeros le pusiera una mano en la cintura para guiarla no mejoraba las cosas…

La dragona echó un vistazo a las demás parejas. Lina y Gaudy se veían tan felices, los dos dirigiendo el baile y Gaudy cantando esa canción y mirando al tiempo a los ojos de Lina, como si se la estuviera dedicando… Por otro lado, Amelia y Zel, que por fin estaban empezando a cogerle el tranquillo, se miraban también sonrientes, ambos completamente colorados por lo cerca que estaban el uno del otro…

En fin… qué le vamos a hacer, pensó ella. La dragona decidió simplemente dejarse llevar. No era cuestión de echarle a perder la velada a los demás con sus quejas… Además, por un día no pasaba nada por bailar con el demonio…

 Oh, no me digas que no voy a tener tu amor

Oh, no me digas que no tendré tu amor...

 Dijo sí,

Hice guao!

Preguntó

Si un día yo la podría olvidar

Eso no,

Eres la mujer de mis sueños

Dijo sí

 Val miraba sonriente y aplaudiendo a las tres parejas, que se habían conjuntado en el Line-Dance a la perfección. Y así siguieron, unos bailando y el otro aplaudiendo hasta que cayó la noche.

Aquella, sin duda, había sido una reunión para recordar.

 FIN

 ˜˚˜˚˜˚˜˚˜˚˜˚˜˚˜˚˜˚˜˚˜˚˜˚˜˚˜˚˜˚˜˚˜˚˜˚˜˚˜˚˜˚˜˚˜˚˜˚˜˚˜˚˜˚˜˚˜˚˜˚˜˚˜˚˜˚˜˚˜˚˜˚˜˚˜˚˜˚˜˚˜˚˜˚˜˚˜˚˜˚

Nota de Amber: ¡Y hete aquí el que es nuestro tercer fic que hemos escrito para El Reto de Mes! (y el más picante que hemos hecho hasta la fecha XDDDD) Sí, bueno, el final muy azucarado, pero ya se sabe: la limonada hay que tomarla con un poco de azúcar porque sino te sabe demasiado ácida (Comparación un poco tonta, pero que ilustra nuestro fanfic a la perfección ^_~) Mil gracias a Karoru una vez más por idear este reto y a mi querida hermanita Silver Lady por su constante apoyo y espíritu crítico, así como a todos nuestros incondicionales fans, que por ahí andarán… ^_^

 Nota de Silver Lady: ¡¡Karoru, pillina, en qué estarías pensando cuando diseñaste este reto XDDDDDDD!! Ha sido muy divertido escribirlo, aunque claro ¿qué fanfic Lina/Gaudy no lo es? (anda que lo del entrenamiento… ¬¬U) Amber y yo estuvimos discutiendo varios días sobre que canción poner al final, y nos acordamos de ésta, que encaja a la perfección con las circunstancias en las que Gaudy la canta (¿Gaudy acordándose de la letra de una canción? O.O?) En fin… gracias a todos!!!

 Vota por esta historia enviando un mail a: karoru@tokyo.com con el subject votación, dando el nombre de la historia seleccionada por ti y tus comentarios