Dos son multitud

 

por Gee

 

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**Respuesta al reto de febrero de 2003Be My Valentine”, de El Altar de Zeros.

= Prohibida su publicación en cualquier otra página = 

 

Notas: ok, ok. Les cuento que el original lo perdí el 13 de Febrero…. :p así que me re-deprimí toda la mañana. Ahora a la tarde se me ocurrió RE escribirlo, pero un poco diferente :p Terminado el 20-2-2003

 

 

“Papi, mami... ¿Cómo fue que se casaron?” Finalmente, la pregunta había sido preguntada... La historia era algo extraña, y muy cómica, por cierto, pero también, y más que nada, romántica.

 

“Verás...” Dijo él, con los ojos cerrados, como de costumbre, y su gran sonrisa. “Eso... fue hace muchos años...”

 

Su madre, alta, de pelo largo y lacio, se sentó junto a ellos, a escuchar la historia de cómo se terminó enamorando de este hombre...

 

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Tres años después de la derrota de Estrella Oscura, la Princesa de Saillune había invitado a todos sus conocidos a participar de una fiesta. Pero, esta fiesta era especial. Era la fiesta de San Valentín.

 

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“¡Esto es muy emocionante!” Decía Rina, caminando junto a Gaudy. “¡Una fiesta de San Valentín! ¿Sabes lo que significa?” Le preguntó con sus ojos brillosos. Gaudy se sonrojó y miró hacia otro lado.

 

“Nah-ah, no sé”

 

“¡Que habrán muchos chocolates!” Rina se detuvo cuando vio que Gaudy se había caído. “Oye, ¿te pasa algo?”

 

“Nah-ah...”

 

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“No sé para qué me invitan... No tengo a nadie... Nadie querría estar conmigo...” Sollozaba la joven sacerdotisa, mientras iba camino a Saillune.

“En eso te equivocas...” Murmuró una voz detrás de ella.

“¿Quién está ahí?” Ella miró hacia un lado, donde habían árboles, y detrás de un árbol salió un hombre vestido de sacerdote. “¡¡¡TÚ!!!”

 

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Ameria estaba feliz. No sólo eso, sino que también estaba ansiosa. Miró su vientre y sonrió. “Sabes que lo hago por ti” Dijo, agarrando un sándwich y comiéndoselo.

 

“Je, creo que lo haces porque no tienes otra cosa que hacer” Dijo un hombre que revisaba las mesas llenas de comida.

 

“¿Celoso?” Preguntó ella. El joven de cabello castaño sonrió.

 

“Algo...”

 

“Ja, ja... Es típico de ti, Zel” Rió Ameria. Zelgadiss la miró aburrido.

 

“En serio, Ameria, deberías dejar de comer tanto. Creo que el bebé va a nacer saludable, pero no si comes tanto...”

 

“¡Oye!”

 

“Pero si es verdad...”

 

“Zel...”

 

“¡JAJAJAJAJA! ¡Ya están peleando! ¿Ven? No los puedo dejar solos...”

 

Ameria y Zel se cubrieron los oídos y esperaron a que Phill dejara de gritar.

 

“¿CÓMO ESTÁN?”

 

Ameria, con su típico mal carácter de mujer embarazada, le arrojó una silla a su tan amado padre. Y luego se volteó con una sonrisa dulce a su amado. “¿Decías, Zel?”

 

Zelgadiss sonrió nerviosamente. “¡Nada!”

 

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“Lamento mucho lo que hice... No fue mi intención matar a tantos...” Dijo él, besándola en los labios. “No te conocía... No te amaba como ahora...”

 

Ella dejó correr sus lágrimas y lo besó.

 

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Rina y Gaudy finalmente habían llegado al palacio de Saillune, y se encontraban con Ameria y Zelgadiss.

 

“Vaya, así que cuando Zel encontró su cura vino aquí...” Dijo Rina, asombrada por los acontecimientos.

 

“Así es, y luego de varios meses, quedé embarazada. Y por eso decidí hacer esta fiesta. Están todos invitados”

 

“¿Quiénes más vienen?” Preguntó Gaudy.

 

“Filia, Zeros, Sylphiel, Martina, Zangles, Luna, una amiga de Luna, Gracia, y los ancianos del pueblo de los héroes” Dijo la princesa, alegremente.

 

“¡¿LUNA?!”

 

“No te preocupes, traerá a su amiga para distraerse, así que no te hará nada”

 

Rina se relajó. “Gracias Dios”

 

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“¡Zangles! ¡Más fuerte! ¡Más rápido!” Reía Bonachín, el pajarraco de Martina. El espadachín siguió caminando, cargando con todo el equipaje de su esposa.

 

Martina iba muy adelante, y no oía lo que su ave le hacía a su esposo.

 

“¡Maldito!” Gritaba Zangles, mientras seguía a Martina.

 

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“Esto será nuestro pequeño secreto” Dijo él, mientras desaparecía, y la dejaba en la habitación del hotel.

 

Ella sonrió mientras dormía. “Te amo...”

 

~.~

 

Finalmente, casi todos los invitados habían llegado a Saillune. Todos descubrieron que la amiga de Luna Inverse era Zelas Metallium.

 

“¡¡¡QUÉ ASCO!!! ¡DOS HEMBRAS ARRUINADAS!” Gritó Bonachín, aleteando como loco.

 

Zelas envió a su lobo para que cace al pajarraco. “¡Ve, Zeros!” El lobo persiguió a Bonachín por todos lados, hasta que lo alcanzó y se dedicó a jugar con el ave.

 

Todos lo miraron disgustados, pero enseguida retomaron la cena.

 

“Oigan, ¿y Filia dónde está?” Preguntó Luna, curiosa.

 

Zeros se atragantó con una pluma de Bonachín. La atención se volcó a él. ”Eh... ¿Eso es un secreto?” Y desapareció, dejando libre al ave, que salió volando despavorida.

 

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“¡Has vuelto!” Exclamó ella, mientras llegaba a Saillune. Él asintió. “¿No te gustaría que todos supieran lo mucho que nos amamos?”

 

“No... No sería conveniente. Recuerda que soy tu enemigo... Que maté a todos...”

 

“Shhh, yo te perdono” Lo besó, y ambos se olvidaron de sus problemas.

 

“¡¡¡AHH!!! ¡POR DIOS! ¿USTEDES DOS?”

 

Ambos amantes se dieron vuelta y lo miraron sorprendidos. “¡ZEROS!”

 

El demonio sonrió sádicamente. “¡Esto va a ser genial!”

 

“¡No, por favor, Zeros!” Gritó ella. “No se lo digas a nadie...”

 

Zeros la miró por unos instantes. “Está bien, no le diré a nadie lo de ustedes dos...”

 

“¡¡¡PERO YO SÍ!!!” Gritó Bonachín, volando de vuelta al palacio.

 

“Oh-oh...” Murmuró Zeros. “¡¡¡TRAS EL PAJARRACO!!!” Gritó, corriendo tras Bonachín.

 

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Ameria sonrió a sus invitados. “Señoras y señores, tengo un anuncio muy importante para todos...”

 Miró a Zelgadiss, quien se sonrojó un poco y se puso de pie, al lado de ella. “Saillune tendrá un nuevo heredero”

 

Todos se sorprendieron, pero se pusieron de pie y aplaudieron.

 

“Nuestro hijo se va a llamar...”

 

“¡¡¡BONACHÍN!!!” Todos miraron al ave que volaba hacia Ameria, y a Zeros persiguiéndolo. “¡VEN AQUÍ!”

 

Luna sonrió, junto a Zelas. “Tu hijo está loco”

 

“Dime algo nuevo...”

 

“Vísteme de cuero y dame latigazos”

 

La sonrisa de Zelas se tornó sádica. “Ahora sí estamos hablando el mismo idioma”

 

“Era broma, Zelas ¬_¬”

 

“Oh...”

 

“¡DOS PERSONAS QUE TODOS CONOCEN SON AMANTES!” Gritó Bonachín. Todos se pusieron de pie, esperando a que el pajarraco diga los nombres.

 

“¡LOS DOS AMANTES SON...!” Zeros comenzó a pensar en algo, no sabía bien por qué, pero sentía que debía ayudar a los amantes...

 

“¡FILIA Y YO!” Gritó Zeros. Se produjo un silencio.

 

“¡Esa ya la sabemos!” Gritaron todos.

 

“¿Eh? ¿Cómo lo saben?” Zeros no entendía nada.

 

“¡¡¡ESO ES UN SECRETO!!!”

 

“........” Y Zeros desapareció.

 

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Unas horas después... “¿Entonces, quiénes son los amantes?”

 

Todos escucharon atentamente...

 

“Nosotros” Dijeron ellos.

 

“¡¡¡USTEDES!!!”

 

Rina comenzó a reírse como loca. Todos siguieron su ejemplo.

 

“¿Qué tiene de gracioso que nos amemos?” Preguntó ella.

 

Él estaba tan ofendido como ella.

 

“No, nada... Sólo que es... extraño...” Dijo Zel. “Se tendrían que odiar...”

 

“¿Zelgadiss?” Preguntó él, sorprendido.

 

“Sí, soy yo... ¬_¬”

 

~.~

 

“Vamos a cantar una canción para los que están en la misma situación que nosotros...” Dijo él.

Ella sonrió.

 

Allá fuera, bajo la luna gris
alguien que me quiere
esta pensando en mi

Allá fuera nos unirá el amor
y estaremos siempre
juntos tu y yo

Aunque se que estamos lejos
me hace bien pensar
que la misma estrellita
nos escucha desear
y cuando el tiempo de la noche
cante el arrorró
bajo este mismo cielo
dormiremos tu y yo

Allá fuera nos unirá el amor
y estaremos siempre, juntos siempre
en los sueños, tu y yo.

 

Todos los miraron con los ojos brillosos. “Zelgadiss...” Murmuró Ameria, con los ojitos aguados.

 

Zel la miró algo nervioso. “¿Sí?”

 

“Se rompió la fuente...”

 

Todos la miraron por unos segundos...

 

“¡¡¡¡AHHHHHHHH!!!!” Todos se alteraron enseguida, Zelgadiss agarró a Ameria y todos corrieron tras él.

 

“¡Bendito día para tener un hijo!” Gritó él. Zelgadiss gruñó por lo bajo.

 

~.~

 

Finalmente, en el cuarto de Ameria había nacido la futura princesa de Saillune.

 

Zelgadiss estaba dormido junto a Ameria y su hija, Merodi.

 

Rina y los demás invitados dormían en sus habitaciones. Todos exhaustos por la fiesta y el parto... y la fiesta después del parto.

 

Aún así, había alguien que no permitiría dormir a nadie...

 

“¡¡¡CHOCOLATEEEEE!!!”

 

Todos asomaron sus cabezas por el pasillo.

 

“¡¡¡CHOCOLATEEEEE!!!”

 

“¿Quién está ahí?” Preguntó Rina.

 

“¡¡¡CHOCOLATEEEEE!!!”

 

“¡¡¡BOLA DE FUEGO!!!”

 

~.~

 

A la mañana siguiente...

 

“Quién iba a saber que era el padre de Ameria ofreciendo chocolate...” Murmuró Rina, cubierta en chocolate.

 

Gaudy se sumó al murmullo. “Y quién iba a saber que traía toneladas de chocolate consigo...” Gaudy sonrió, luego. “¡Aquí tienes mi regalo!”

 

Rina no atinó a hacer nada, porque Gaudy la besó enseguida.

 

~.~

 

Todos los invitados se encontraban nadando en el mar de chocolate que se había formado gracias a la Bola de Fuego de Rina y las toneladas de chocolate de Phillionel.

 

“¡¡¡BOLA DE FUEGO!!!”

 

“¡NO, RINA! ¡POR FAVOR!”

 

~.~

 

“Y así fue como nos casamos, y luego naciste tu” Dijo él.

 

Pero el niño ya estaba dormido.

 

FIN....

 

Bonachín: ¡Oigan! Al final no pude decir quiénes eran los amantes...

Todos: Bueno... ahora puedes decirlo...

Bonachín: ¡¡¡Rezo y Sylphiel!!!

G-FAN: ¡Ja, ja! Eso fue ridículo... Pero, ¡a que es más digerible que Zelas-Rezo!

Todos: Nada tuyo es digerible...

Rina: Ni el mar de chocolate...

G-FAN: :p

 

¡FIN!

 

Filia: ¿Nadie está mirando?

Zeros: No....

Pausa....

Zeros y Filia: ¡Mi amor!

 

Ahora sí, fin ;-)    

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