À travers de le miroir
por Kary
*******
|
**Respuesta al reto de mayo de 2003 “Cherchez la Femme”, de El Altar de Zeros. = Prohibida su publicación en cualquier otra página = |
Sus pasos hacían eco en las profundidades de la oscura cueva, húmeda y tétrica. Pero ella no tenía miedo. Ella era Rina Inverse ¿Por qué habría de tenerlo? Ella había derrotado a los demonios más poderosos y diabólicos del mundo, podía utilizar encantos que pocas personas tenían el lujo de invocar y además, era la mas hermosa y talentosa hechicera del mundo de Ceified, un poco de oscuridad no la detendría.
Invoco una esfera de luz que se encendió sobre la palma de su mano, y alumbro su camino repleto de musgo e insectos grandes, ella hizo una mueca de asco pero no se detuvo y reviso el pequeño trozo de papel oscurecido y quemado.
Habían llegado a un pueblo dominado por unos bandoleros asesinos, luego de ‘liberar’ a los habitantes (eso incluye quemar todo y provocar un gran alboroto) Rina había encontrado el mapa que ahora tenía en sus manos, pero debido a las explosiones y el fuego gran parte de este había sido quemado, ella y sus amigos se habían dividido en dos grupos ya que escrita estaba una separación de los caminos sin indicar cual era el correcto, Rina había decidido vagar por el camino izquierdo sola deseando que fuese el correcto y así encontrar todas esas joyas y tesoros que habían según ella escondidos.
El túnel se torno cada vez más angosto incluso hasta el punto de costarle a Rina poder pasar por el, la oscuridad se fue apagando cuando por los costados y por el techo comenzaron a notarse puntos brillantes, cada vez más grandes.
“¡Oro!” chillo ella mientras sus ojos rubíes se iluminaban al observar las maravillosas incrustaciones de oro en la tierra, tal vez este era el tesoro, aunque esperaba algo ya en su punto final y no en bruto, pero no había problema, al regresar se encargaría de recogerlo todo.
Camino esquivando algunas rocas y pronto se encontró con el final del túnel, un resplandor brillante la recibió. Incrustado en la pared de piedra y tierra de la cueva había un espejo, limpio e intacto, como nuevo.
“Que extraño” murmuro acercándose a él y viéndose, era grande y de cuerpo completo “Que perdida de tiempo, tanto caminar para encontrar solo un ridículo espejo, será mejor regresar para ver si los demás encontraron algo, además tengo que hacer que recojan mi oro” dijo sonriendo feliz a los planes que su mente formulo. Ya se veía entre copas y platos de oro llenos de comida y joyas por doquier y un enorme palacio con cientos y cientos de sirvientes todos a sus pies.
Pero al contrario de sus intenciones Rina no se alejo del espejo, en cambio lo examino lentamente. Era extraño, un espejo incrustado en el fondo de una cueva en medio de la nada, además tenía un aura extraña, calida y tranquila, ella se observo en el.
Su cuerpo en verdad no era el mejor, pero había cambiado algo según ella con el tiempo, aunque en realidad seguía teniendo la misma estatura que tenía a los dieciséis, y sus rasgos no habían madurado mucho, aun se veía como una muchachita, con el cabello largo y rojo como el fuego.
“¡Soy hermosa!” grito viendo sus ojos brillantes reflejados en el espejo, contrario a todos sus pensamientos “¡Soy tan increíble que no me extraña tener tantos hombres detrás de mi! ¡Mis ojos son tan hermosos!”
Rina dio una vuelta en si misma riendo excéntricamente y haciendo volar su capa, pero cuando sus ojos se encontraron nuevamente con los del espejo, casi tropezó con sus pies. Los ojos que allí se reflejaban no eran los suyos, los suyos eran hermosos y brillantes, en cambio esos eran bonitos pero apagados y sin luz, tan pronto como aparecieron, desaparecieron y el reflejo de sus ojos regreso a la normalidad.
“¿Qué demonios?” murmuro confundida, acercándose al espejo tanto que su nariz casi rozaba con el mismo, apoyo sus manos sobre el vidrio y volvió a ver el reflejo de sus ojos buscando algo diferente, sus pies rozaron algo en el piso, bajo la mirada. Había unas inscripciones extrañas en piedra.
“¿Qué?” De repente y sin aviso la dureza del vidrio se desvaneció bajo las palmas de sus manos y fue como si se hundiera en un agua espesa, tropezando con las piedras y cayendo. Con un grito Rina Inverse desapareció traspasando el espejo.
~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~
“¡Arrête toi!*” Rina se revolvió bruscamente en el suelo en donde estaba tirada, cuando sintió un golpe y un grito rudo (*Muévete!)
“Maldición…” murmuro ella cuando se sentó tocándose la cabeza y tratando de recordar que le había pasado para estar tirada en el suelo “¿Qué diablos paso?” pregunto al aire cuando vio el lugar donde estaba. La oscura, húmeda y tétrica cueva había sido reemplazada por una luz matinal y un olor a pan recién horneado, eso despertó a Rina por completo cuando un par de manos gruesas y callosas la levantaron agarrándola por las muñecas.
“¡Réveille* Satine!” Era un hombre grande y de apariencia sucia, con un bigote negro y muy poblado, tenia los ojos diminutos y poco cabello, y hablaba con un acento extraño (*¡Despierta!)
“¡No me toques idiota!” grito Rina soltándose de su agarre ¿Cómo osaba el a tratarla de esa forma? ¡A Rina Inverse! Ella sonrió malévolamente pensando el mejor castigo para ese sujeto, el la observo confundido “Como te atreves a tratarme así miserable, no se quien eres y tampoco me importa ¡Bola de Fuego!” Grito Rina furiosa y… nada paso. Sus ojos se abrieron extensamente. Nada de nada había pasado, no había funcionado su hechizo, no había fuego ni nadie gritaba, y el hombre frente a ella sonreía viéndola como si fuera loca ¡¿Dónde estaba su magia?!
“Satine estas demente” dijo el hombre sonriendo macabramente y sus palabras cobraron poco a poco sentido en la mente de Rina, aun tenía el extraño acento pero entendía ya lo que decía
“¿Quién eres idiota?” pregunto Rina frunciendo el ceño, pero el sujeto no le hizo caso y camino hasta entrar en una casa de piedra “¡Espera imbecil, no me dejes hablando sola!” grito dispuesta a seguirlo y pedirle una explicación así fuese a punta de golpes pero la realidad choco con ella.
Era una especie de callejón empedrado en donde estaba, había una casa de piedra y madera, de aspecto sucio y humilde con cajas de madera amontonadas en una esquina y llenas de basura. El sol brillaba fuertemente en el azul cielo y cerca de la puerta que llevaba hacia la casa había un espejo viejo pero brillante.
“¡El espejo!” dijo Rina abriendo sus ojos tan grandes como platos de té, mientras una vena se inflaba en su frente. Cuando trato de moverse se dio cuenta de que no llevaba la ropa cómoda que solía llevar siempre “¿Qué demonios es esto?” se pregunto tocando la tela suave de algodón que llevaba puesta, era un vestido largo y de apariencia humilde, estaba algo sucio y el color gris de la tela estaba bastante desteñido. Rina observo nuevamente el espejo que estaba parado en una base de madera y se acerco a el, lo que vio casi la hizo caerse al suelo.
Era ella, Rina Inverse, la más hermosa y talentosa hechicera que haya pisado alguna vez la tierra y a su vez, no era ella. No era su cuerpo el que se reflejaba en el espejo, a pesar de ser pequeño y menudo como el suyo, para su mayor frustración tenía un poco más de busto y de caderas, los rasgos de su rostro eran casi iguales, incluso los lunares de su frente estaban allí, pero su cabello era mas opaco que el rojo brillante que la caracterizaba. Ella conocía perfectamente su cuerpo para saber que este no era el suyo, y lo que mas le llamo la atención fueron sus ojos, estos ojos que veía en el espejo eran tristes y opacos como aquellos que había visto en espejo dentro de la cueva, los suyos era más bonitos.
“¿Dónde demonios estoy?” se pregunto confundida. Por primera vez Rina se encontró completamente desorientada, no podía utilizar su magia, estaba en un lugar extraño sola y no tenía idea de cómo regresar, lo único de lo que era conciente era que el espejo tenía algo que ver. Se acerco a él molesta y lo golpeo con su puño pero no le causo ni un rasguño. “Estoy segura de que este maldito espejo me trajo hasta aquí, tiene que haber alguna forma de que me regrese a casa, si solo pudiera utilizar mi magia ¡maldita sea! Y tengo tanta hambre” murmuro afligida, el olor a pan recién horneado regreso a sus sentidos, y como Rina era no pudo dejar de buscarlo.
Entro a la casa, habían varias ventanas, se veía humilde con unas viejas sillas de madera y una mesa de hierro a un costado, había unos taburetes con telas de diferentes colores y un maniquí antiguo con un vestido verde botella, muy hermoso con encajes y en forma de campana pero estaba manchado en varios puntos y tenía una rotura que iba desde el cuello hasta casi el final de la manga izquierda. Rina lo observo con una nostalgia inexplicable pero desvió sus ojos hasta un pedazo de pan que estaba sobre la mesa, lo tomo y empezó a comerlo ¡¿Qué?! ¡Tenía hambre! No había comido nada desde hace horas y ahora estaba pérdida en un lugar extraño ¿Qué más podía hacer?
“¡Satine!” Rina volvió hacia la mujer que estaba en la puerta y al verla se ahogo estruendosamente con el pan, la mujer se acerco a ella y le dio golpecitos en la espalda “¡Pour Dieu* Satine deja de comer tanto!” dijo la mujer molesta y cuando Rina se recupero dio un salto hacia atrás viéndola con ojos desorbitados (*Por dios!)
“¡Luna! ¿Qué haces aquí?” pregunto Rina con una mano sobre el pecho como si hubiera recibido un susto de muerte, frente a ella estaba su hermana mayor Luna Inverse viéndola molesta
“Esta es mi casa Satine” dijo Luna pasando a su lado. Era la tercera vez que alguien la llamaba con ese extraño nombre, se dijo Rina, primero ese sujeto extraño y ahora Luna, que tenía puesto un vestido parecido al de ella pero azul y un poco más elegante por los encajes que llevaba.
“¿Por qué demonios me llamas así Luna?” pregunto Rina y recibió una mirada tan fría de su hermana que llego a la conclusión de que, a pesar de su acento, su ropa y la forma extraña de llamarla si era su hermana.
“Satine es tu nombre, y no tengo tiempo para tus tonterías así que au revoir* ¡Au revoir, Au revoir!” dijo Luna empujando a Rina hasta la salida de la casa haciéndola tropezar con un pequeño escalón (*Adiós)
“¡Oye! ¡Espera!” grito Rina dándose la vuelta pero recibió como respuesta un portazo a un centímetro de su nariz, ella suspiro “Luna tonta ¿Qué demonios le pasa? ¡Esto debe ser una broma!” grito girando sobre sus talones y comenzando a caminar con dificultad ¡como odiaba los vestidos! Eran incómodos y la hacían ver tonta y gorda.
Todo a su alrededor era extraño, las personas caminaban de un lado para otro hablando o comprando, habían cientos de comerciantes instalados en la calle con mercancías de todo tipo, era como un mercado, y la mayoría de las personas vestían como ella. Las casas eran pequeñas y humildes, el piso estaba empedrado y sucio, podía escucharse el cabalgar de algunos caballos, unos niños reír y unas mujeres discutir pero no se veía a nadie utilizando magia, ni hablando sobre ella. De cierta forma le recordaba a los pueblos del exterior de la Barrera, a excepción de las ropas y la forma de hablar que a pesar de saber que no era igual a la suya podía entenderla casi a la perfección.
“Ahhhhh ¿donde vine a meterme?” suspiro en alto cruzando los brazos sobre su nuca
“A Paris, en Francia claro esta” respondió una voz a sus espaldas y Rina la reconoció más rápido que temprano, ¡claro que la conocía! Burlona, irritante, sabelotodo, molesta y aun así Risa sonrió abiertamente al voltearse “Mademoiselle* Satine que alegría verla caminar tan temprano” dijo él (*Señorita)
Y la sonrisa de Rina se apago al verlo.
“Zeros…” murmuro abriendo grande los ojos. Era Zeros Metalliun, sacerdote del Ama de las Bestias de pies a cabeza, solo que… Rina cerró los ojos, mechones de su cabello tapando parte de su rostro, de repente sus hombros comenzaron a agitarse ingobernablemente y la suave risa se transformo en una histérica y loca, tanto que algunas personas se detuvieron a verla.
Luego de que la risa de la pelirroja menguara solo un poco, volvió a observar al muchacho de cabello violeta que la veía al parecer asombrado y es que el Gran Zeros Metalliun el poderoso mazoku, tenía puesto un traje demasiado gracioso, era una chaqueta ajustada a la cintura y amplia en la cadera de color negro, calzas anchas y sombrero de fieltro adornado con plumas, un sobretodo corto, guantes y botas de cuero, incluso con algunos encajes.
“Que ridículo te vez Zeros” dijo Rina riendo nuevamente y agitando la cabeza “Que divertido verte, de verdad creí que pasaba algo serio”
“¿hu?” pregunto Zeros frunciendo el ceño “Mademoiselle Satine ¿se siente bien? Creo que an…”
La voz de Zeros se apago cuando otra más fuerte surgió desde la multitud
“¡Zéphron! ¡Retard mental!* ¿Dónde estas?” Oh si, Rina se llevo una mano a la cabeza frustrada, le estaban tomando el pelo de lo lindo, por que sin duda la muchacha que venía de muy mal humor y diciendo palabras extrañas era la misma Filia Ûl Copt, con su mismo cabello largo y rubio, los mismos ojos azules y el mismo carácter de mil y un demonios oculto tras una suave sonrisa. (*Retrasado mental)
Tenía un vestido parecido al que Rina había visto dentro de la casa, pero se veía más elegante, de un color blanco con bordados rosas, tenía también un escote bastante sugestivo, la pelirroja trato de localizar la cola dorada de dragón que solía sobresalir de los vestidos de la rubia, pero no encontró nada.
“Francine, eres demasiado lenta” murmuro Zeros… un segundo ¿Acaso había llamado a Filia “Francine”? y si no estaba equivocada Filia lo había llamado “Zéphron” ¿Qué diablos pasaba?
“Deacuerdo, estuvo buena la broma ahora basta” dijo Rina parando la discusión de Zeros y Filia o Francine y Zéphron, como sea.
“¿mm? ¡Satine!” gritó la rubia al notarla y corrió a darle un abrazo tan fuerte que la pelirroja casi se ahogo “¡Que bueno que ya estés mejor!”
“Si, claro” dijo Rina sospechosamente, si le estaban jugando una broma, bueno, sería parte de ella.
“Creí que no te volvería a ver mon petit*” dijo la rubia sonriendo mientras agitaba un abanico muy costoso en sus manos (*Mi pequeña)
“Veo que aun la guardas” dijo Filia agarrando suavemente una cadena de oro que Rina no se había dado cuenta antes que tenía puesta “Estabas tan extraña, ya no querías ni comer”
“¿Qué?” pregunto Rina asombrada, definitivamente no estaban hablando de ella “Ahora tengo mucha hambre”
“¿Oui?*” pregunto sinceramente contenta Filia (si*) “¡Entonces vamos a comer!”
“Y tu vas a pagar ¿no Francine?” pregunto sonriendo Zeros y moviendo la cabeza ha un lado
“No, tu lo harás” respondió fácilmente Filia y le dio una significativa mirada al muchacho cuando este negó con la cabeza que Rina no comprendió “Zéphron como estamos muy contentos por que Satine ya se siente mejor le preparemos un gran banquete”
“¡Si! ¡Comida!!” grito Rina felizmente, pero calló al ver las extrañadas miradas de Zeros y Filia, aunque luego sonrieron “Por cierto ya que la broma acabó podemos volver todo a la realidad, odio este vestido y quiero mi magia, por cierto ¿que hechizo me pusieron para quitármela?” dijo Rina, el comportamiento tan amable que tenían la dragona y el mazoku el uno con el otro estaba comenzando a asustarla
“¿Broma? ¿Magia? ¿De que broma habla?” pregunto Filia en un susurro y Zeros negó con la cabeza confundido
“Tal ves la falta de comida le hizo mal” murmuro Zeros “O tal vez fue la falta de…” se acerco a la rubia y le susurro algo al oído.
Rina estaba más que anonadada por el comportamiento de ambos, y perdió prácticamente el habla cuando Filia se sonrojo y lo golpeo festivamente en el brazo ¡Se sonrojo por algo que dijo Zeros! ¡Se sonrojo y no lo golpeo con su mazo! ¡La dragona y el demonio estaban hablando civilizadamente!
“¡Eso es totalmente inmoral!” grito Filia escandalizada a lo que el muchacho le había susurrado “Eres un idiota Zéphron” dijo luego sonriendo
“Te vez linda cuando sonríes Francine” dijo Zeros amablemente con una sonrisa y Filia se la correspondió tan tímidamente e inocentemente que Zeros no pudo evitar guiñarle un ojo pícaramente.
*¡Past!*
Rina Inverse cayó desmayada al suelo de la impresión. Esa fue mucha información para un solo día.
^~^~^~^~^~^~
“Pauvre* Satine, todo a sido muy duro para ella” la suave voz penetro la niebla espesa de su inconciencia lentamente en palabras largas y pesadas. Rina se aferro a la conciencia para poder entender lo que las personas a su alrededor decían ¡Se había golpeado la cabeza o ¿Qué?! ¿Qué hacía allí? Verdad, había tenido un sueño demasiado extraño, había aparecido en un lugar extraño, primero un sujeto idiota, luego Luna hablando extraño para terminar con Zeros y Filia coqueteando, que pesadilla…
“Dejemos que descanse, luego podrás hablar con ella” una segunda voz se sintió, luego unos pasos se escucharon hasta el sonido de una puerta cerrándose y al final el silencio.
La fuerte luz del sol golpeo directamente en los ojos de Rina cuando los abrió, evitándole poder ver nada, parpadeando para enfocar el lugar, una vez, dos, todo se aclaro y la pelirroja no puedo evitar soltar un grito.
Estaba en una habitación tan grande como una posada completa, las ventanas eran grandes con cortinas rojas al parecer de terciopelo, la cama era sumamente grande y muy suave seguramente de plumas, con sabanas de seda y dosel, habían también jarrones costosos y alfombras finas, todo el lujo con el que Rina siempre había soñando y mucho más, de cierta forma le recordaba al castillo de Ameria en la ciudad de Seillune, aunque estaba segura de que no lo era.
¡Entonces no había sido un sueño! Aun tenía puesto el vestido viejo y desteñido color gris y no su ropa común y corriente, ni sus talismanes. Sin darse cuenta su mano voló hasta su cuello encontrándose con una cadena fina de oro que definitivamente no era suya, tenía un dije de oro en forma de gota con un rubí brillante que le recordaba a sus propios ojos.
“Bien” se dijo Rina suspirando y saliendo con dificultad de la cama. Ahora estaba claro que este no era su mundo, no era su verdadero cuerpo y definitivamente no era una broma, tal vez Filia podría haberse prestado para eso pero nunca, N-U-N-C-A por mucho que quisiera ocasionarle un paro cardíaco hubiese estado dispuesta a coquetear con el demonio que tanto odiaba. Ahora, si no estaba en su mundo ¿Dónde estaba? Ese muchacho igual a Zeros había dicho algo sobre Francia, Paris. Esos nombres no los había escuchado nunca ni leído en ningún lugar, tal vez estaba en algún mundo paralelo o en otro tiempo, y eso era razonable, si en su mundo Filia y Zeros se odiaban tanto entonces era lógico que en este se… amaran, el solo relacionar esa palabra con la dragona y el demonio le daba dolor de estomago a la pelirroja y ella allí estaba reemplazando a su alter ego. Y estaba tan segura de que había llegado allí por culpa del espejo incrustado en la cueva como de que Gaudy tenía una memoria similar a la de una medusa.
¡Gaudy!
Si en este universo se encontraban los alter egos de todas las personas de su mundo, entonces este Gaudy debía estar cerca y si ella lo conocía como una de las personas más despistadas y con falta de memoria en el mundo el de aquí debía ser completamente todo contrario, la idea de un Gaudy inteligente y vivaz provoco una risa incontrolable en Rina que duro varios minutos.
Era extraño estar en algún problema o una aventura sin su compañero de viaje, de alguna u otra forma Gaudy le hacía falta para aliviar las tensiones con sus comentarios despistados y fuera de lugar, tonto Gaudy, pensó la hechicera sonriendo como boba sin darse cuenta.
Salió de la habitación y comenzó a caminar por unos largos pasillos, con alfombras rojas y cuadros elegantes, estar rodeada de tanto lujo mientras ella vestía esos harapos viejos la hizo sentir por un momento fuera de lugar y desconcertada, pero lo olvido rápidamente.
Lo más importante era que si el espejo la había traído a este mundo tenía también que regresarla así que lo mejor era volver al lugar donde principalmente había aparecido, pero primero tenía que salir de allí.
Había varias mujeres, vestidas como ella, incluso un poco más elegantes, al parecer eran sirvientas y Rina pensó que la sacarían de allí ya que su aspecto no era el mejor como para caminar libremente por un palacio, pero no, todo lo contrario, hacían inclinaciones y apartaban la mirada a su paso como símbolo de respeto… pero también…
“Ya regresó”
“Creí que había entendido la realidad”
“Debe ser muy estúpida para seguir insistiendo”
“Como todas las de su clase”
“Pues ese es el menor de dos males, o de muchos más”
Los murmullos viciosos siguieron su paso y un tic nervioso toco la ceja de Rina ‘No soy yo, no hablan de mi, no soy yo, no hablan de mi’ se repitió como un mantra, literalmente no estaban hablando de ella así que no tenía por que importarle lo que dijeran, además no tenía idea de que hablaban, pero… Rina no podía dejar de sentir ganas de tirarles varias bolas de fuego para luego reír bajo sus pies. Diablos, quería su magia devuelta.
“¿Qué será lo que él le vio?”
“No tiene nada de bonita, tout le contraire*” (Todo lo contrario)
“à vrai dire* es demasiado huesuda, muy pequeña, sin gracia y sobretodo sin pecho ¿Quién querría algo así?” (*A decir verdad)
*¡Past Pats!*
Un jarrón azul del tamaño de un perro mediano se estrelló contra la pared inmaculada que estaba a pocos centímetros de las dos mujeres que vieron horrorizada a la pelirroja, que tenía una cara de estar a punto de asesinar a todo el que se le cruzara enfrente, una gran vena de irritación adornaba su frente y al hablar mostró sus colmillos sonriendo cruelmente.
“¡Pedazos de estúpidas! ¡¿De quien creen que están hablando así?! ¡Voy ha hacer que se arrepientan por lo que les queda de existencia en este mundo!- grito tan histérica que a la vista de las dos muchachas se veía tres veces más grande y temible
“Mademoiselle Satine” murmuro la más adulta con miedo viendo como se acercaba la pelirroja sin hacerle caso… esto estaba raro ¿no?
“¿Maîtresse de maison*?” dijo más respetuosamente la más joven esta vez (*Señora de la casa)
“Tienen tres segundos para correr y esconderse” dijo Rina caminando lentamente “¡Pero donde quieran que vayan voy a encontrarlas y olvídense de sus vidas!”
Las dos muchachas comenzaron a correr por los pasillos pidiendo ayuda, seguidas por una muy furiosa Rina ¿Cómo se atrevían a faltarle el respeto de esa forma? ¡A ella! Las iba a dejar totalmente calvas, seguro, iba a arrancarles cada uno de sus estúpidos cabellos dorados y luego las colgaría de cabeza cerca del fuego mientras ella tomaba chocolate caliente y reía, la imagen en su mente se desvaneció cuando tropezó con una de las alfombras mal puestas y espero el golpe de lleno en su cara. Espero, espero, y espero… pero nunca llego.
“¡Hé!¡Cuidado!” dijo una voz suave a sus espaldas y Rina se dio cuenta que alguien la sostenía por el cuello de la espalda de su vestido para que no cayera de boca al suelo. Soltándose bruscamente Rina se volteó y vio a la persona que había evitado su caída.
“¡Gaudy!” grito Rina sonriendo ampliamente y olvidándose por completo de sus planes de tortura hacía las dos mujeres.
Su cabello de siempre largo y rubio estaba amarrado en una cola, tenía un traje chistoso parecido al de este Zeros, pero era de un azul claro, extrañamente parecido a la ropa normal y la armadura que el Gaudy Gabriev que ella conocía solía llevar.
“¡Satine!” grito él sonriendo y de repente Rina se encontró dentro de su suave abrazo, sin saber que hacer, la estaba abrazando, bueno… estaba abrazando a la tal Satine pero en estos momentos ella era Satine así que… “¿Dónde te habías metido?”
“mm… por ahí” dijo ella contra su pecho sin encontrar una buena respuesta y peor aun sin saber si la falta de contestación era por que no tenía nada en la mente o por que el aroma de este Gaudy era el mismo que el del suyo… ¿Suyo? Buenoooo… lo dejaría pasar, de todas formas este no era el Gaudy que conocía, se supone que este era más perspicaz y menos denso.
“Vamos a comer algo… por cierto… ¿Dónde te habías metido?”
O tal vez no.
^~^~^~^~^~^
“¡¡Mire* Zecharie allí están!! ¡¡Satine, Gautier aquí!!” Rina vio la figura de la muchacha que ella conocía como Ameria Will Tesla Seillune, saludándola alegremente desde una puerta grande de roble que estaba cerrada, al igual que Filia tenía puesto un vestido elegante y acampanado, con encajes y bordados finos de un color amarillo chillón tanto que incluso la pelirroja pensó que los hilos eran de oro. A su lado había un muchacho de cabello celeste claro y de expresión huraña y Rina supo de inmediato que se trataba de Zelgadis Graywords, en su forma humana.
“¡Abélia mira quien esta aquí!” dijo Gaudy contento cuando él y Rina llegaron hasta los dos muchachos.
“Si ya la vi” dijo Ameria sonriendo “Veo que ya despertaste Satine, me alegro”
“Nos asustamos mucho cuando Francine y Zéphron te trajeron desmayada” dijo Zelgadis moviendo la cabeza.
“Si claro, creo que fue por el hambre” mintió Rina. Quería regresar a su mundo ya, pero por otra parte quería estar allí.
“¡Entonces vamos a comer!” dijo alegremente Gaudy dispuesto ha abrir la puerta, pero Ameria se interpuso sonriendo nerviosamente.
“¡No hagas eso!” grito y Gaudy la vio confundido, ella miro hacía los lados y susurro “Francine y Zéphron están dentro”
“¿Y cual es el problema?” pregunto Gaudy inocentemente
“Pues, que… mmm” Ameria comenzó a tartamudear y ha hacer diferentes señas hacia todas partes, lanzando besos y haciendo otras cosas pero Gaudy no parecía captar “¡Saint Dieu* Gautier capta!” grito (*Santo Dios)
Los ojos de Rina se abrieron desmesuradamente al entender las señas de la muchacha pelinegra, pero eso era imposible… antes de que eso pasara Luna se volvería la persona más dulce y bondadosa del mundo, Gaudy recordaría todos los nombres de las personas que conoció alguna vez y ella dejaría de viajar por el mundo para convertirse en una artesana y comer una sola vez al día la comida de un canario.
“¡Eso no puede ser verdad!” dijo Rina dispuesta a abrir la puerta de un solo golpe cuando…
Hubo un golpe de una silla de repente, seguido por risitas sordas... de dos voces bastante familiares.
“Nosotros no podemos hacer esto aquí” oyeron el murmullo callado de Filia desde dentro de la habitación, seguido de varias risitas.
“Vamos Francine, será divertido” vino la respuesta callada de Zeros
Oh no, estaba pasando, Rina sintió frió recorrer por todo su cuerpo. El mundo se estaba acabando.
“Esto debe ser ilegal, esta mal y tendremos problemas” la voz de Filia susurro desesperadamente
“Solo es ilegal si nos ven” contesto Zeros
La quijada de Zelgadis o Zecharie, como sea, se calló pesadamente. “Ellos… en verdad… ellos”
“¿Ellos que?” Pregunto Gaudy pero nadie le contesto
“Vamos Francine… dame todo lo que tengas” mas risitas sordas “¡Puedes hacer más que eso!”
“¡No me apresures, esto es nuevo para mi!” la voz de Filia se ahogo levemente “Mira… Zéphron… creo que ya no estoy segura de esto”
“Relájate… vive nuevas experiencias Francine, te aseguro que lo disfrutaras mucho”
“¿Cómo estas tan seguro?”
“Eso es un secreto” respondió la voz del muchacho “Ahora hazlo”
“Ce bien*” vino la respuesta tímida de Filia. Sonidos sordos y de risas ahogadas confirmaron todo. (*Esta bien)
La cara humana de Zelgadis tenía el mismo color azulado que el de la quimera y una expresión entre susto y asco increíble, Ameria tenía la cara oculta tras las manos y murmuraba cosas incomprensibles. Gaudy parecía no entender nada mientras que Rina Inverse que estaba a punto de llorar del susto calló pesadamente al suelo de la impresión.
“¿Escuchaste algo” preguntó Filia al oír algo desde dentro de la habitación.
“No. ¿Estas lista? El chocolate se pone pegajoso y no lo voy a tener en mis manos todo el tiempo” respondió Zeros
“Silence* No puedo agarrar todo el espagueti con una sola mano” dijo Filia tratando de cerrar la bandeja que tenía en una mano mientras la otra estaba llena de espagueti largo que resbalo por su vestido (*Silencio) “¡Non*! Ahora estoy sucia” (*No)
“De todos modos te ibas a ensuciar” respondió Zeros encogiéndose de hombros
Desde el otro lado de la puerta la cara de Rina se ilumino “¡Lo sabía! ¡Lo sabía! ¡No estaban teniendo sexo! El mundo aun no puede terminar”
El sonido de golpes y una silla se escucho precipitadamente y de repente la enorme puerta se abrió fácilmente como si pesara lo mismo que una suave pluma, el rostro totalmente rojo y enfadado de la rubia se apareció.
“¿Que vous avez dit?*” pregunto con los ojos abiertos enormes de la impresión (*¿Qué dijiste?)
^~^~^~^~^~^
“¿Satine estas bien?” pregunto por séptima vez Ameria viendo fijamente a la pelirroja que estaba sentada cómodamente en la enorme cama de plumas
“Si estoy bien Ameria… digo Abélia” respondió Rina con un bufido, luego de haber reído por más de veinte minutos por la casualidad de la habitación y la pasta, Rina había comido un banquete enorme como pocas veces y luego había estado decidida a regresar hasta el espejo pero Filia y Ameria la arrastraron lejos hasta una de las habitaciones más elegantes que alguna vez había visto.
“Es que lo digo por lo que paso el otro día” murmuro Ameria ausentemente y Rina alzo los ojos confundida mientras tomaba del jugo que una de las sirvientas había llevado “Ya sabes la lectura del testamento, el que no te puedas casar con Gautier”
“¡¿Qué…!?” todo el jugo salpico de la boca de Rina hasta el rostro de Filia que parpadeo varias veces al asco.
“Oui, oui lo sé Satine, no quieres hablar de eso pero es que es tan injusto” dijo Ameria acariciando las cortinas aterciopeladas en dorado.
Un momento, tiempo, uno, dos, tres ¡¿Ella se iba a casar con Gaudy?! Eso era increíblemente ridículo ¡mas ridículo que la idea de Zeros y Filia teniendo… eso! ‘Recuerda, recuerda, no eres tú, no es el Gaudy que conoces… aunque sea exactamente igual en todos los aspectos posibles’
“mm, si, pero ya lo estoy superando” barboto Rina queriendo saber más sobre este asunto, además no era difícil sacarle cosas a al princesa
“Me alegro Satine, por que Gautier parte la próxima semana a América” dijo Filia mirando a la pelirroja cautamente, pero Rina no tenía ni la menor idea de donde quedaba América aunque estaba segura que no era a media cuadra.
“¡Pero ya ideará algo para que eso no suceda! Sabes… Gautier no es tan tonto como parece” dijo Ameria sonriendo como consoladoramente
“Es tan increíble, el que seas, bueno… campesina no tiene nada que ver para que no puedas casarte con un príncipe” dijo Filia acaloradamente y a Rina le dio un ataque de tos tan fuerte que Filia estuvo dándole golpecitos en la espalda por un rato, que cosas por las que tenía que pasar, se dijo. Filia siguió hablando “Además ustedes se quieren y todos en el palacio te respetan como si fueras una reina”
Ahora entendía el por que las sirvientas se habían inclinado y tratado con respeto cuando pasaba, pero también entendía por el drama que la verdadera Satine estaba pasando. Deacuerdo era vedad que no dejaba de parecerle una trama ridículamente cursi y sin sentido, pero en el fondo sentía lastima por ella y por todo lo que tenía que pasar, respetada a la vista y juzgada a sus espaldas, todos los comentarios que hacían de ella eran en el fondo dolorosos. Era una historia de amor, llena de obstáculos tontos ¡¿Qué importaba si el mundo se oponía a lo que ellos querían?! En realidad nada, era tonto que se dejaran llevar por reglas estúpidas impuestas por otras personas.
Y Rina pensó que haría ella en el lugar de Satine, se quedaría encerrada en un hoyo bajo la tierra al saber que no había oportunidad de ver a Gaudy más nunca. No, definitivamente no y menos si era por disposición de alguien más. En el fondo compadecía a Satine, todo se escapaba de sus manos con la facilidad del agua, quería algo y no podía tenerlo ya fuera por una u otra razón, y ella tenía todo y no lo aceptaba. Idiota. Egoísta.
“Nos vemos luego” dijo Rina de golpe bajando de la cama y corriendo hacía puerta sin dar tiempo a que ninguna de las dos muchachas pudiera decir nada. Y corrió con una sonrisa por los pasillos largos y elegantes, con sus cuadros, jarrones y alfombras distinguidas, sin hacer caso a lo que los demás decían por primera vez.
Corrió alegre por el pueblo, sin molestarse en disculparse con quienes tropezaba a su paso, sonriendo a cambio, viendo como la tarde se llevaba la luz del sol y oscurecía las piedras en el suelo. La casa de la que había salido estaba en el mismo lugar y con el mismo aspecto que antes, humilde y algo sucia. Luna le grito algo cuando entro azotando la puerta de felicidad, al fin lo había comprendido.
Y el espejo estaba allí, en la parte trasera de la casa, reluciendo como nuevo y como si le sonriera.
Había sido demasiado tonta, su vida era tan fácil comparada a la de otras personas, no es que luchar contra demonios fuera algo normal, pero por eso mismo, por que su vida corría riesgos todos los días ella no podía darse el lujo de perder segundos en indecisiones y confusiones.
Las manos de Rina rozaron suavemente la dureza del espejo.
No sabía lo que Satine haría, era su decisión si quería dejar escapar su felicidad tan fácil, por lo que los demás pensaran, y aunque ella quería hacer algo para ayudarla simplemente no podía, cada uno elige su destino y su forma de vivir.
Y Rina Inverse había escogido el suyo.
Nuevamente la sensación de dureza del espejo se desvaneció bajo sus manos, sonriendo Rina se sumergió en el agua que ahora le parecía menos espesa, era más liviana y limpia. Ella regresaba.
~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~
“¡Rina! ¡Rina! ¡Vamos despierta!” las voces hacían eco en su mente molestamente, quería que se alejaran y la dejaran seguir durmiendo, pero el frío del piso también se estaba volviendo algo incomodo así que la hechicera abrió los ojos lentamente, enfocando a las tres personas que estaban de cabeza ¿o era ella?
“Rinita despertaste” la voz de Gaudy Gabriev penetro su conciencia y ella parpadeo varias veces al verlo bien. Estaba con su armadura común y corriente y parecía aliviado
“Te desmayaste por el poco oxigeno que hay en esta cueva” explico la dragona viéndola preocupada
¿Había estado desmayada? Entonces todo había sido un simple sueño, las calles, las casas, la ropa todo… el espejo… Rina lo busco con la mirada, pero no había nada, solo roca, fría y gruesa roca, y ella tenía nuevamente su ropa de siempre.
Deacuerdo había sido solo un sueño tonto, extraño y tonto, se dijo tratando de parar, y para su mal humor aceptando la ayuda del rubio.
“O gran hechicera Rina Inverse tanto fue la falta de aire que ahora no te puedes ni siquiera parar por ti misma” se burlo el demonio alegremente
“Cállate namagomi ¿Acaso no entiendes nada?” replico Filia molesta y Zeros le pico en la mejilla con su dedo índice
“Filia, Filia, Filia ¿Acaso tu entiendes el por que te sonrojaste cuando hice eso?” pregunto divertido
“¡Maldito!” grito. Brillo, trasformación, piedras, dragón, fuego, gritos y demonios riendo. Sip lo normal.
Rina suspiro soltándose del brazo de Gaudy y en su mano invoco una bola de luz que apareció al instante, su magia estaba allí. En el piso algo se reflejo.
“¿Rina?” pregunto Gaudy cuando la pelirroja se arrodillo al suelo.
Allí había algo escrito en piedra y en letras extrañas, letras que no conocía pero entendía a la perfección.
La vie est un miroir de deux visages, apprend du côté contraire.
Rina sonrió al levantarse y se tomó nuevamente del brazo del rubio que la miró extrañado. Ella sonrió como pocas veces, sinceramente y sin ningún tipo de malicia o interés “Vamos” dijo simplemente, olvidándose del oro o del mapa.
Era verdad, la vida es un espejo de dos caras y siempre es bueno aprender del lado contrario, así como lo había echo ella. Definitivamente su destino no se parecería en nada al de Satine.
“Vamos” respondió Gaudy, a lo lejos se escuchaban los destrozos ocasionados por cierta dragona y la risa de un cierto demonio. Como siempre.
~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~
Notas de la autora:
Bien termine y no puedo creerlo, justo a tiempo creo. La verdad es que esta historia comenzó como algo y termino completamente diferente ¬¬ no es raro en mi.
Espero que me haya quedado bien, esta historia va de dedicada para Karoru-chan por que de una vez por todas tuve tiempo para escribir alguno de sus retos ^^
El titulo significa “A través del espejo”
Gracias!!
Kary
Ja ne
|
Vota por esta historia enviando un mail a: karoru@tokyo.com con el subject votación, dando el nombre de la historia seleccionada por ti y tus comentarios |