SIEMPRE SERÉ TU NAMAGOMI

 

por Aleda M. 

 

Capítulo 3

 

 

 

 -   Rina, despierta!!!- dijo Ameria zarandeando a la pelirroja sin compasión- Despierta! Nos hemos quedado dormidas!

 

Rina  gruñó algo ininteligible y dió un enorme bostezo.

 

-   Ja, ja, ja!! ¿Qúe te ha pasado en la cara?. Menudas pintas!!

 

-   ¿Cómo que me ha pasado en la cara? Mejor dicho que te ha pasado a ti...- Ameria soltó una risita.

 

En ese momento entraron Zelgadis y Gaudy por la puerta. Ambos traian cara de pocos amigos...

 

Ameria y Rina se quedaron mirandolos durante unos momentos y a continuación soltaron una gran carcajada.

 

-   Hola chicos, o mejor dicho chicas!- dijo Ameria limpiandose las lagrimas- Gaudy, estás monísima!

 

-   Tenéis muy buena cara hoy, ja, ja!- añadió Rina sin dejar de señalarlos- Bonita sonrisa Zel...ja,ja!

 

-   Rina!!!- dijo Zelgadis rojo de ira- Deberías ir a mirarte tu también al espejo.

 

La pelirroja calló y encogiéndose de hombros dijo:

 

-   Bueno, Zel, tampoco es para ponerse así. No sabes llevar una broma.

 

Rina salió de la habitación para ir a mirarse al lavabo. Los demás permanecieron donde estaban, sabian lo que iba a pasar. Se taparon los oídos como pudieron.

 

-   ZEEEEROOOOOOOOOOSSSS!!!Y me ha pintado un diente!!

 

 

Rina corrió seguida por los demás hacia la habitación de Filia, cuando llegó echó la puerta abajo de una patada. Al entrar, se quedaron paralizados ante la escena que se ofrecía ante ante ellos:

 

Zeros estaba estirado boca abajo en la cama con una botella en la mano mientras Filia espatarrada dormía boca arriba con la cabeza apoyada en el demonio.

 

Filia oyó un estruendo. Intentó abrir los ojos. No pudo. La cabeza le pesaba demasiado.

 

 Dejadme dormir... Estoy tan a gustito...Mmm, esta almohada es muy confortable y mullidita- pensó apretando al mismo tiempo: ñeck ,ñeck, ñeck..- Si, es tan mullidita...: ñeck, ñeck- la dragona apretó de nuevo el trasero de Zeros.

 

- UAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHH!!!- gritaron Rina y los demás con el rostro completamente desencajado. (no era para menos)

 

Alarmada por los gritos, Filia se incorporó de golpe sobre sus rodillas. Abrió con dificultad un ojo, luego el otro y giró la cabeza hacia donde provenian.

 

-   UAAAAHHHH! SOCOOOOOORRO!! MONSTRUOS!!! No me hagáis daño..!!- chilló   tapándose la cara con las manos.

 

Al grupo se le cayó una gota por la frente.

 

Después de unos instantes de desconcierto Rina reaccionó:

 

-   Cállate o te dejo frita!!- amenazó enseñandole los dientes.

 

Pero era demasiado tarde, la atención de la dragona ya estaba fijada en su almohada. En esos momentos Zeros comenzaba a desperezarse.

 

-   ARRGGGGGG! Namagoooooomi!!!Pervertido! GUAAARROOO!!- dijo Filia tirando al demonio de la cama de una patada.

 

Rina miró a Filia, después a Zeros, de nuevo a Filia y finalmente a Zeros otra vez. No sabía a quien cargarse primero. Eligió la opción más lógica, Zeros.

 

-   Zeros!!! Je, je! Me las vas a pagar todas juntas....- dijo cogiendo al demonio contra ella y pegandole un coscorrón tras otro.

 

-   ¿Qué le has hecho a Filia? -añadió Ameria con ojos inquisidores- ¿Cómo has podido aprovecharte de ella?

 

      Zeros abrió un ojo, se sentía muy mal. Además del tremendo dolor de cabeza,estaba recibiendo muchos golpes. No entendía nada.

 

-   En el  nombre de la Justicia y del Amor, no puedo permitir este tipo de actos de tu parte!- añadió Ameria con una de sus tipicas poses.

 

-   Responde!- le chilló Rina en la oreja.

 

El demonio hizo una mueca de dolor cogiendose la cabeza con ambas manos y dió un vistazo alrededor de él.

 

-   Yo me largo...-  farfulló desapareciendo al instante de entre los brazos de la pelirroja.

 

-   Vuelve aquí!! Te vas a enterar en cuanto te pille!!

 

-   Tranquila Rina, ya le has dado su merecido- dijo Gaudy compasivo.

 

-   ¿Cómo puedes decir eso?

 

-   Calmate, Gaudy tiene razón.- añadió Zelgadis-  Y aunque nos tendrá que explicar algunas cosas,- dirigió la mirada hacia Filia- sabemos que el que nos ha pintado durante la noche no ha sido él. Tanto Filia como Zeros han amanecido de la misma guisa que nosotros.

 

Filia comenzó a recordar lo que había pasado la noche anterior. Con apuro, vió que un rotulador y un pintalabios permanecían a la vista entre las sábanas de la cama. En  un movimiento rápido los cogió y echó las manos a su espalda para tratar de esconderlos

 

-   Está bien!- replicó la pelirroja- Ahora debemos atrapar al que se ha divertido a nuestra costa.¿Filia?¿Qué escondes ahí?

 

-   ¿Yo? - la dragona miraba al techo como si la cosa no fuera con ella- Je, je...Nada.

 

Rina la escrutó por unos instantes.

 

-   Voy a pillar a ese cretino y hacerlo picadillo!- dijo finalmente saliendo por la puerta.

 

-   Espera! Despintate antes!- dijeron Ameria, Zelgadis y Gaudy corriendo detrás de ella.

 

-   Uf! Por muy poco..- pensó Filia aliviada cuando se quedó sola en el cuarto.

 

El anochecer había pillado al grupo en medio del camino, sin otra opción y para disgusto de Rina se dispusieron a acampar en un claro del bosque. Debían encender un buen fuego y preparar la cena o la noche pronto se les echaría encima.

 

Mientras Rina y Gaudy se encargaban de ir a buscar leña, Ameria y Zelgadis se encargaban de acomodar los sacos de dormir alrededor de la hoguera. Mientras, Filia intentaba hacer la cena.

 

-   Puajjj! Esto está malisimo!- dijo Rina al hincar el diente en un trozo de carne.

 

Los demás asintieron ante la afirmación de la pelirroja.

 

Filia los miró con disgusto.

 

-   Pues si no os gusta ya podríais haber cocinado vosotros. Yo me voy a dormir. Hasta mañana.-añadió cogiendo el saco de dormir y apartandose un poco del grupo.

 

-   ¿Y ahora que le pasa?- preguntó Zelgadis.

 

Los demás se encogieron de hombros y siguieron comiendo.

 

 La dragona no tenía ganas de discutir. El día había sido muy largo. Habían tardado mucho tiempo en ponerse en camino porque Rina se tomó la mañana en descubrir quien la había pintado por la noche, pero todos sus intentos fueron en vano. De la rabia de no encontrar al culpable había lanzado una bola de fuego y había quemado por error la posada. Tuvieron que salir corriendo del pueblo mientras la gente los perseguia. Y por encima, el dolor de cabeza persistia. Lo mejor era dormir, mañana vería las cosas de otra manera.

 

Se metió dentro del saco. Vió que se había apartado bastante del fuego y de los demás.

 

-   Necesito estar sola- pensó acurrucandose y tapandose la cabeza con el cobertor.

 

Pasaron unos instantes. Filia comenzaba a coger el sueño. De repente oyó un chasquido y unos pasos. Luego silencio. La dragona notó la presencia de un demonio. Sacó la cabeza fuera y observó a su alrededor en la oscuridad. Allí estaba, era èl.

 

-   Hola Filia- saludó risueño Zeros sentando  en un tronco muy cerca de la dragona.

 

Filia no contestó.

 

-   Ha sido divertida nuestra pequeña venganza, ¿no crees?- añadió Zeros sonriéndole.

 

-   Estoy cansada, ahora si no te importa, vete. Necesito dormir.- contestó la dragona secamente dándole la espalda y acurrucandose de nuevo.

Pasaron unos minutos en silencio. Filia notaba que el demonio permanecía allí sin moverse. Esto le ponía nerviosa. No estaba de humor para aguantar impertinencias.

 

-   Eres una engreída. No entiendo porque no quieres admitir que te lo has pasado bien conmigo.

 

-   ¿Y van a cambiar mucho las cosas si yo admito que lo he hecho?- le replicó Filia enfadada.

 

-   Olvídame.- contestó Zeros furioso.

 

-   Lo mismo digo.- Filia le dió nuevamente la espalda.

 

 

Zeros se alejó de donde se encontraba Filia y se transportó a la rama de un árbol. Estaba muy enfadado. Los sentimientos de Filia le habían hecho reaccionar de nuevo. Estúpida dragón.- pensaba- ¿Y ahora que rayos le pasa?.

 

Su investigación acerca de porqué los sentimientos de Filia se reflejaban en él haciendole enfadar no estaba dando ningún fruto. Pensó que la solución consistía en averiguar primero los sentimientos de Filia hacia él y luego cortar por lo sano, es decir, volver a ser el mismo de antes y recuperar el autocontrol de si mismo.

 

Con esos pensamientos, la noche transcurría serena. Desde la rama del árbol divisaba al grupo que dormía alrededor de la hoguera de la que sólo quedaban cenizas, un poco más allá estaba Filia. Era facilmente reconocible porque un halo dorado la envolvía mientras dormía.

 

Zeros se quedó mirandola como hipnotizado.

 

- Es hermosa.-pensó.

 

  

Capítulo 4

 

------------------------------------------------------------------------------------------