Slayers West: Mazoku del Oeste

Por GourryFAN

 

Rina, Gaudy, Ameria, Zelgadiss, Filia y Zeros paran en una ciudad que parecía del lejano oeste.

 

Gaudy: ¿Qué lugar es este?

Zel: Parece un pueblo fantasma. No veo a nadie por aquí.

 

Y era verdad, no había un alma en la calle. Pero de la nada, se escucharon unas campanas.

 

¡DONG! ¡DONG!

 

Rina: ¡QUIÉN RAYOS HACE TANTO RUIDO!

Ameria: ¡NO LA ESCUCHO SEÑORITA RINA!

 

Las campanas cesaron, y una multitud salió disparada de todas las casas. Todos estaban vestidos como gente del oeste. Un hombre que luce un poco gordo y viejo se acerca.

 

Hombre: Hola. Soy Freno Gaucho, el comisario del pueblo.

 

Todos saludan y se presentan.

 

Freno: Bueno chicos, bienvenidos a Pueblochico.

Mujer: ¡Comisario Gaucho, unos rufianes están asaltando el banco!

Freno: ¿Son Los Cactus otra vez?

Mujer: ¡SÍ! ¡Y tienen a la Señorita Gloria de rehén!

 

Freno se puso como loco, y salió corriendo hacia el banco. La mujer se quedó mirando al grupo que no se decidía si ayudar a Freno o quedarse contemplando.

 

Rina: ¡NO VOY A HACER UN TRABAJO GRATIS!

Mujer: Por favor, ayuden al Comisario Freno. Él está muy viejo y hará cualquier cosa por la Señorita Gloria, incluso luchar contra Los Cactus.

Zel: Y ¿quiénes son Los Cactus?

Mujer: Son los ladrones locales. Son muy buenos con las armas. Les decimos Los Cactus porque usan trajes espinosos, para que no los atrapemos.

Rina: Aún así, no ayudaremos.

Ameria: ¡Señorita Rina! ¡La Justicia la castigará si no ayuda al prójimo!

Mujer: Les pagaré ochenta monedas de oro, si eso es lo que quieren. Pero por favor, ¡ayúdenlo!

Filia: Y ¿por qué quieres que lo ayudemos?

Mujer: Porque es mi padre.

Ameria: Bien ¡allá vamos!

 

Todos deciden ayudar a Freno. Mientras tanto, en el banco...

 

Zeros se encontraba rodeado por tres miembros de Los Cactus. Se había dado cuenta que en ese pueblo no se podía usar magia. Así que se encontraba en aprietos.

 

El Comisario Freno no estaba mejor. Le habían disparado en el hombro derecho, y él era diestro para disparar. Un miembro de Los Cactus le disparó otra vez, y fue golpeado en la cabeza con una silla. Cuando cayó, la Señorita Gloria estaba detrás, sonriendo. Se acercó al comisario, quien yacía en el suelo por su último disparo.

 

Freno: ¿Quién es ese sujeto que está peleando?

Gloria: No lo sé. Debemos ir con el médico.

Freno: No... ya... es tarde...

 

Zeros pudo hacer que Los Cactus se fueran, tirándoles cosas (como sillas, cajas fuertes y barrotes). Luego se acercó al comisario y Gloria.

 

Freno: Tú... ¿quién eres?

Zeros: Me llamo Zeros Metallium, ¿no me recuerda? Nos conocimos hace unos minutos en la entrada de su pueblo.

Freno: Entonces.... te nombro el nuevo comisario del pueblo...

Zeros: ¿QUÉ?

Freno (a Gloria): Llévaselo a Nabo Tajo... él lo... entrenará...

 

Justo entonces aparece el grupo, y la hija del comisario. Ella corre hacia su padre moribundo.

 

Mujer: ¡Padre!

Freno: Ya, Mariela, por favor...

Zeros: Pero... pero... pero...

Freno: Prométeme que vencerás a Los Cactus en mi nombre....

Zeros: Bueno yo...

Freno: Bien. Ahora... es hora...

 

Y Freno Gaucho murió. Luego de unos días, el entrenamiento de Zeros comenzó. Rina, Gaudy, Ameria, Zel y Filia observaban desde el porche del hotel-bar en que se hospedaban.

 

Nabo: Muy bien, empezaremos por el caballo. Lo más importante es cómo montarlo.

Zeros: Y... ¿cómo...?

Nabo: Primero aprenderás a sentarte en la manera normal. Pones el pie izquierdo en el estribo izquierdo y luego giras la pierna derecha hacia el otro estribo.

Zeros: ¿Con cuál caballo?

 

Habían tres caballos. Uno blanco, uno negro, y uno blanco y marrón. Nabo Tajo señaló el último.

 

Nabo: Usa a Resplandor. Es el más manso. Ahora basta de charlas, monta el caballo.

 

Zeros lo hace... o al menos intenta hacerlo. Primero se aferra con su mano izquierda a la correa, apoya el pie izquierdo en el estribo del mismo lado del caballo, eleva el pie derecho sobre el lomo.... y se da cuenta que la correa era más larga de lo que aparentaba.... así que se cayó al suelo, como una bolsa de papas...

 

En el pórtico Rina, Ameria, Zelgadiss, Gaudy y Filia soltaron una catarata de carcajadas. Mientras que Mariela (la hija del comisario) seguía mirando desilusionada.

 

Nabo también parece desilusionado, pero lo esconde. Él es un indio alto y musculoso, vestido como vaquero. Zeros se levanta, un poco avergonzado y decide volver a intentar...

 

Esta vez, se asegura de tomar el principio de la correa, pone el pie izquierdo donde debe, da la “patada” con el pie derecho... y el caballo se inquieta y sale corriendo, arrastrando a Zeros...

 

Otra vez, todos menos Mariela se ríen. Nabo sacude la cabeza y comienza a correr detrás de Resplandor.

 

 

Una hora y media después, todos se hallaban comiendo en el interior del hotel-bar, cuando las puertas (esas giratorias de las películas del oeste) se abrieron, y un Zeros enfadado y polvoriento entró cojeando.

 

Nabo (deja de comer y sonríe): Parece que tú y Resplandor son muy buenos amigos.

Zeros: ¿BUENOS AMIGOS?

 

Otra vez, Rina y los demás se burlaron de él. Claro que Mariela parecía decepcionada. Y Nabo seguía sonriendo.

 

Zeros: ¡ESE MALDITO CABALLO ME ARRASTRÓ SEIS MALDITOS KILÓMETROS HACIA UN MALDITO DESIERTO Y USTEDES SIGUEN CON ESAS MALDITAS RISOTADAS!

Filia: JAJAJAJAJAJAJAJA...

Ameria: ¡JAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!

Rina, Gaudy y Zelgadiss: ¡JAJAJAJAJAJAJA!

Zeros: ¡SILENCIO!

 

Todos se callan, pero siguen sonriendo y conteniendo la risa. Zeros camina lenta e histéricamente hacia la mesa.

 

Zeros: ¡RENUNCIO!

Mariela: No puedes renunciar hasta que acabes con Los Cactus... ¡se lo prometiste a mi padre!

Nabo: Es verdad, no renunciarás hasta que Los Cactus estén en el Infierno.

Rina: ¡Termina con esto para que nos vayamos de una vez Zeros!

Nabo: Mañana seguiremos, hoy todos necesitan descansar. Yo me voy a dormir.

 

Nabo, Mariela y Gloria se van a sus casas, mientras que el resto se va a sus habitaciones.

 

 

Al otro día, el gallo comienza a cacarear. Zeros sale del bar, decidido a montar a Resplandor. Casi le da un infarto cuando ve que el caballo estaba haciendo amistades con Filia. Ella le daba de comer, y él movía la cabeza. No notó que Zeros se dirigía hacia ella

 

Filia (al caballo): Qué bonito eres

Zeros: ¡Gracias!

Filia (se voltea, enojada): ¡SAL DE AQUÍ, DEMONIO FASTIDIOSO!

 

El alarido de Filia hace que el caballo se asuste y se pare en dos patas (las traseras). Zeros la toma del brazo y la empuja hacia él. El empujón tuvo tanta fuerza, que cuando ella chocó contra él, ambos cayeron al suelo. Mientras que Resplandor se tranquilizó.

 

Rina y Gaudy justo salían de bar y ven que Zeros y Filia están cara a cara, en el suelo, ella arriba de él.

 

Gaudy: ¿No quieren un cuarto para hacer eso?

Rina: Tal vez son del tipo nudista.

 

Ambos se ríen, mientras que los rojos Zeros y Filia se levantan y se alejan lo más que pueden el uno del otro.

Dos horas más tarde, Nabo salió de su casa para seguir entrenando a Zeros. En frente del bar lo esperaba el “Héroe” con Resplandor.

 

Nabo: Muy bien, ahora aprenderás la forma de montar a Resplandor al estilo Gaucho. Observa cómo lo hago.

 

Nabo se colocó detrás del animal, hizo una carrera, saltó, y en el aire abrió las piernas y colocó las manos al final del lomo (casi en el trasero). Y quedó bien sentado en la silla.

 

Zeros se quedó estupefacto. No porque Nabo era un genio, sino porque no había podido subirse normalmente al animal, y tenía que hacer semejante pirueta esta vez...

 

Nabo: Bien, ahora inténtalo tú.

Zeros: Pero yo...

Nabo: ¡AHORA!

Zeros: Sí, señor.

 

Resplandor estaba parado contra una baranda en la que se atan los caballos, aunque Zeros no se da cuenta del peligro...

 

Se ubica detrás, se prepara y corre. Salta, abre las piernas, y cuando va a poner las manos en el lomo, Resplandor se asusta y sale corriendo... Y Zeros, cae en la baranda de madera... con la piernas abiertas... (sabemos que él... es hombre)

 

Nabo, Zel y Gaudy (hacen una mueca de dolor): Uuufff

Rina, Ameria, Filia y Mariela (se sonrojan): Eso tiene que doler...

 

Después de esa desagradable experiencia, Zeros decide continuar. Esta vez, se asegura que Resplandor esté en el medio de la calle, y no cerca de ninguna baranda.

 

Toma la posición, y a medio camino en la carrera, se resbala y termina debajo del caballo, quien decide que en ESE momento tenía ganas de orinar.

 

Las risas se podían oír desde Saillune. Zeros salió desde abajo del caballo, mojado y ENOJADO. Sin embargo, decidió volver a intentar... después de bañarse.

 

Luego, un poco más limpio, volvió a correr hacia Resplandor, saltó, y lo esperaron dos patas traseras que lo patearon hasta el desierto (seis kilómetros hacia el norte).

 

Esa misma noche, Nabo y Gaudy lo encontraron, con la mitad del cuerpo enterrado en las arenas. Sólo se veían sus piernas... Lo arrastraron de vuelta al pueblo, donde descansó hasta la mañana siguiente...

 

El gallo volvió a despertarlos. Zeros seguía empeñado en montar al caballo al estilo Gaucho, así que volvió a intentarlo por última vez.

 

Resplandor estaba tranquilo, en el medio de la calle, encima de lo que parecía ser un charco de lodo. Zeros se preparó, corrió, saltó y el caballo salió corriendo... dejándolo caer sobre el lodo.

 

Otra vez, era una fiesta, risas y carcajadas por doquier. Rina, Gaudy, Ameria, Zelgadiss y Filia estaban sentados en unas sillas, en el pórtico... TODOS se cayeron hacia atrás. Pero luego se sentaron de vuelta en sus asientos.

 

Filia: ¡JAJAJAJA! ¡TENGO QUE DECIRLE ESTO A MIS AMIGAS DEL TEMPLO! ¡JAJAJAJAJA!

Rina: ¡JAJAJAJA!

 

Zeros se puso furioso, agarró un puñado de lodo, y caminó hacia la baranda, en frente de Filia, y le arrojó el lodo en la cara.

 

Zeros (a Filia): ¡CÁLLATE, LABIOS DE LAGARTIJA!

 

Y luego se dirigió hacia el charco otra vez, sin percatar que Filia saltó la barra y se arrojó sobre él, justo en frente de la zanja... Cayendo los dos...

 

Zeros seguía enojado, y Filia aún no había terminado de enfurecerse, ambos comenzaron a “luchar” en el lodo. En realidad, Zeros la empujaba y ella lo quería hundir.

 

Nabo: Zeros, Filia, eso... no... es lodo...

 

Zeros y Filia pausaron un momento, y lo miraron.

 

Nabo: Eso es estiércol de caballo.

Zeros y Filia: ¿Est... qué?

Nabo: ¡ESO ES BOSTA DE CABALLO!

 

Rina, Gaudy, Zel y Ameria entraron al bar para ir a vomitar. Mientras que Mariela suspiró y miró al cielo.

 

Mariela: Padre, ojalá que nuestro héroe sepa como disparar...

 

Una semana después, Zeros logró montar a Resplandor. Ahora, venía la prueba más difícil... disparar.

 

Nabo: Esto tiene que ser un reflejo. Yo tiraré una lata al aire, y tú le disparas.

 

Tiró la lata, y Zeros le disparó al aire como loco. Cuando la lata cayó, no tenía ningún agujero...

 

Nabo: Tendremos que practicar duro...

Mariela: ¡NABO! ¡Los Cactus vendrán en una semana!

Zeros: ¿Cómo lo sabe?

Nabo: Porque Los Cactus siempre avisan cuando vendrán. Saben que no podemos vencerlos aún con esa ventaja.

 

Mientras tanto, el hermano de Nabo, llamado Necio, les enseñaba esas cosas al resto del grupo.

 

 

Finalmente, cinco días después, Nabo decidió que Zeros ya estaba listo. Lo mismo pasó con Rina, Gaudy, Ameria, Zelgadiss y Filia. Los seis iban a poder contra los siete de Los Cactus. Pasaron los últimos dos días practicando, hasta que llegó el día del enfrentamiento.

 

Siete hombres armados, uno al lado del otro, miraron fijamente a sus contrincantes. El más alto habló:

 

Jefe: ¡No sé quienes son, pero sin comisario Pueblochico es nuestro!

Zeros: Nosotros somos... Los Justicieros. Y, sí, hay un comisario en Pueblochico.

Jefe: ¿Sí? ¿Quién?

Zeros: Yo.

 

Zeros sacó su arma y comenzó a disparar, Rina y Gaudy con un arma en cada mano, Zelgadiss y Ameria se cubrieron detrás de una carroza estacionada y comenzaron a disparar, y Filia sacó su rifle de donde sacaría su maza, normalmente.

 

Los Cactus también sacaron armas y se cubrieron. En esa guerra que se hizo, se escuchó el agudo silbido de Zeros, y detrás de tres miembros de Los Cactus, Resplandor apareció, pisoteándolos.

 

Nabo y Necio estaban en un techo, y comenzaron a arrojar flechas. Pronto, todos los ciudadanos comenzaron a disparar y arrojarles cosas. Y luego los acorralaron. Finalmente, Los Cactus se rindieron.

 

Todos comenzaron a abrazarse saltando, y en el medio de la confusión, Zeros abrazó a Filia. Ambos no se percataron hasta que fue demasiado tarde, y cayeron en otra zanja de “lodo”.

 

 

Un baño más tarde, todo el pueblo presenció el arresto de los siete rufianes. Y luego comieron carne asada (un buen asado argentino, che) en la calle principal (donde pasó todo el cuento).

 

Finalmente, Zeros decidió sacar coraje y hablar con Filia “de verdad”. Lo malo es que no vio el rastrillo que había en el camino...

 

Zeros (caminando hacia Filia): ¡Filia...!

 

Sin querer, ni percatarse, pisa los dientes del rastrillo, y el palo se dirige directamente a su rostro.

 

Todos miran... y luego se ríen. Parecen no parar. Zeros da unos pasos hacia atrás, y pisa otro rastrillo, que le pega en la nuca. Vuelve hacia delante, y se golpea otra vez....

 

Todos están llorando de la risa. Filia cesa y le saca uno de los rastrillos del camino. Lo toma del brazo y lo sienta en una silla.

 

Filia: ¿Qué quieres?

Zeros (un poco mareado): ¿Eh? Ah... sí. Filia... eh...

Filia: ¿Qué?

Zeros: ... yo...

Filia (impaciente): No me hagas ninguna broma pesada.

Zeros (lo piensa y se decide): Filia,yoteamo.Quierescasarteconmigo. (Filia, yo te amo. ¿Quieres casarte conmigo?)

 

Zeros lo dijo tan rápido, que pensó que no lo había entendido, pero salió corriendo y se metió en el bar.

 

Filia se quedó media... atontada... pero sonrió y lo siguió. Adentro del bar no había nadie, y estaba todo oscuro. Lo único que se movía era una silueta sentada en la barra.

 

Filia (sonriendo y colorada): Yo también te amo, Zeros.

 

Zeros se levanta y se dirige hacia ella. Le rodea la cintura con sus brazos y le besa la mejilla. Ella lo besa, y él regresa el beso.

 

Fin

 

 

¡JAJAJAJAJAJAJAJAJAJA! ¿Opiniones? ¿Quejas? ¿Comentarios? La respuesta: gourry_fan@yahoo.com. Si tienen alguna idea, ¡mándenla!

Por algún curioso, esta historia tardó... 3 días en hacerse. Todo fue por la parte en que Resplandor le pega una patada a Zeros. Pero alargué la historia, que iba a ser cómica, y termina romántica.... ¿QUÉ LE VOY A HACER? ¡ME ENCANTAN ZEROS Y FILIA COMO PAREJA!

Cierto, en esta fic hice que Zeros luciera un poco... tonto.  Pero, siempre actúa como tal...

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