Slayers Wars

Nota: Slayers y Star Wars no son míos ni los quiero. Solo los uso con afán de divertirme y dar rienda suelta a mi imaginación torcida.

EPISODIO V: Los Mazoku contraatacan


Capitulo 2: Enfrentamiento


 

La evacuación ya había comenzado.

 

Decenas de naves interplanetarias equipadas con el dispositivo “Shadow” (ver. RYU 3.0) comenzaban ha ser abordadas en una zona de embarque a una distancia prudente de la base. Tuneles subterraneos con transportes especiales, llevaban a los miles de soldados y familias a sus nuevos hogares.

 

El plan era sencillo: Mientras los Mazoku rastrillaban la base abandonada, las naves abandonarían el planeta en distintas direcciones, desorientando a los Mazoku y permitiendo el desalojo seguro de la nave Real, donde los líderes Philionel y Amelia, junto con la princesa Filia escaparían a la relativa seguridad de Atlas.

 

Ese era el plan.

 

Pero necesitaban tiempo.

 

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Zeross estaba parado en una de las puertas que daban al hangar principal. Orgulloso, altivo, sintiendose en su elemento. En su posición actual, le era posible “ver” a las tropas alistandose, colocando líneas de defensa que él mismo había ordenado.

 

El el pasado, él había sido un Mazoku de alto rango. Un general, para ser exactos. Comandó la Flota No. 5 de la emperatriz, incluso antes de que Rezzo se uniera a ellos, hacia ya tanto tiempo. Él, junto con su antigua prometida, dirigieron la Flota a victoria tras victoria, consolidando el poder del Imperio y suprimiendo las primeras revueltas de los Ryuzoku. Hacia, mucho tiempo.

 

Pero no ahora. Ya no era Mazoku, ni Ryuzoku. Solo un humilde mercenario que buscaba ganarse la vida honradamente.

 

Aún estaba allí. Preso de esa extraña sensación que se tiene antes de un combate mortal. Sabía perfectamente de quien era el transporte, que estrategia usaría y hasta que arma portaría. }”Dart Rezzo, eres tan predecible.”

 

Al principio, su pasado imperial, solo fue descubierto por Zel y Gaudy, en aquel bar de Elmekia, donde un par de estúpidos troopers se dirigieron a el como “Lord”. Su conocimiento de la Dark Star lo evidenció ante Filia, cuando Gaudy, Garubos y él la rescataron de  Rezzo. Finalmente, hace 2 meses, un ebrio, viejo y veterano sargento Ryuzoku gritó a todo pulmón su pasado cuando se lo encontró en el comedor principal de la nave.

 

Sin embargo, para esas alturas, se había ganado el respeto de todos. En especial por su cercanía a los líderes, a la princesa Filia (que no faltaba quien los emparejara.) y al mismísimo Gaudy.

 

Quizas, esa amistad con la que contaba, era la razón por la que llevaba ya 4 meses con ellos, a pesar de tener su pago. Era consejero interino, entrenador de medio tiempo, estratega eventual y una discreta fuente de información. Si existía algo que definitivamente no podía divulgar, “Eso es un secreto” era su salida más común.

 

Cuando Philionel, respaldado por Filia, ordenó la total evacuación de la base, Zeross por su parte, fue a las filas de soldados ha hacer sus propios planes.

 

“Necesito 30 de ustedes, voluntarios, para cubrir la retirada de los demas. Entretendrán a los Mazoku en el hangar mientras la nave real se aleja. Saben cuales serán las consecuencias de …..” No pudo terminar. 35 soldados avanzaron, armas listas y preparados. Sabían que iban a morir.

 

“Los saludo valientes.” Dijo con una sonrisa sincera a los 41 voluntarios voluntarios (6 mas se añadieron en el ínter) Y recibió lo mismo. Ese era el respeto que se había ganado.

 

Esos voluntarios (34 solamente. 7 se arrepintieron, y nadie los culpó.) Estaban atrincherados frente a la gigantesca puerta principal. La tierra temblaba, producto del descenso del transporte. Minutos después, líneas de cortadores láser aparecieron.

 

“Capitulo 3, pagina 34, parrafo 4b: Cuando un oficial realice una intromisión, debe ser protegido a toda costa” recordó Zeross. “Si no usan explosivos, debe de haber alguien realmente importante. Me pregunto ¿quién será?”

 

Expandió sus sentidos y pudo percibirlo. Esa aura maligna y poderosa que lo rodeaba era inconfundible. Dart Rezzo. El sin duda dirigiría la intromisión en búsqueda de Gaudy, sin duda. Que bueno que estaba lejos de allí. Pero aún estaba él. Y francamente, no tenía ninguna intención de enfrentar la ira destructiva del Dart Lord. Ya había salvado el trasero muchas veces como para querer hacerlo otra vez. Asi que, adios.

 

- Garubos, alista la nave. Nos largamos de aquí. – Le gritó a su mecánico por un comunicador pulsera.

 

- Greegregere. – Fue la respuesta.

 

- Eso ya lo sé -  regañó al peludo copiloto. – Escaparemos sin la Hiperpropulsión. Solo prepárate.

 

Tan ocupado estaba, regañando al Wookie-Troll [N.A. osease WT] y atento a la puerta uno, que descuidó la puerta 2.

 

Un flujo de energía perforó la pared de roca de la montaña donde estaba incrustada la base.

 

- ¡Esa movida es nueva! – gritó sobre el estruendo de la explosión perforadora. La puerta 1 caía en pedazos y el combate iniciaba.

 

La lógica y el instinto de supervivencia le instó a huir a la seguridad de su nave. Los troopers lo convencieron de quedarse. Realmente no eran muchos, menos de 2 docenas,  pero iban ha agarrar a los Ryuzoku atrincherados en un perfecto fuego cruzado. Era hora de tomar medidas.

 

Corrió hasta quedar frente al pequeño destacamento, cambió el báculo de mano y lo clavó en en suelo. Comenzó a murmurar algo…

 

Los Troopers, al reconocerlo, dudaron en atacar. Matar a un general, auque ya no lo fuera, no estaba en la agenda ese día. Sin embargo distinguieron que el general murmuraba algo: “…..responde a la llamada de mi alma …..” Alarmados, se alistaron a disparar, pero fue demasiado tarde.

 

- ¡¡¡LA-TLIT!!! – Gritó Zeros mientras la gema del báculo brillaba de un extraño color azul, a pesar de su color sangre.

 

Un flujo azul de energía surgió de su mano derecha, ensanchando al doble el túnel por donde venían los Troopers. Estos eran historia. Carbonizados.

 

Zeross se sintió disminuido y apoyó una rodilla en el suelo, con su mano izquierda aún sujetando el báculo.

 

- Vaya, vaya, te haces viejo, Namagomi. – Dijo una voz, al otro lado del tunel.

 

La ceja del mercenario tembló levemente al escuchar esa conocida voz, en especial, lo de namagomi.

 

- No es posible….. – susurró incredulo. - ¡Sherra!

 

- Tanto tiempo, General Xellos Metallium.

 

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“Un La-Tlit” pensó Rezzo. “Inteligente, muy inteligente muchacho.” Felicitó calladamente.

 

El oscuro Señor de Sith estaba a la cabeza de un destacamento de Troopers. Iba armado con su clásico sable láser rojo y bloqueaba con el mismo las descargas que los Ryuzoku atrincherados le disparaba. Era capaz de “ver” la posición donde caería el disparo aún antes de que el gatillo fuera accionado. Los reflejos Jedi permitían saber con antelación lo que iba a pasar. Y aún así, la respuesta de su conocido lo sorprendió.

 

El contraataque de Zeross lo convenció de que aún estaba en forma, a pesar del tiempo.

 

Sherra había llegado, eso le añadirá mas diversión al momento. Si quería enfrentarse a Zeross, tenía que dejar que Sherra lo ablandara un poco, lo vapuleara y lo dejara vulnerable a su influencia, de nuevo.

 

Por eso no avanzaba. Solo se mantenía al margen de la operación. Tenía Troopers de sobra, no había peligro de tiempo y el portador del caos estaba cerca. ¿Qué podría ser mejor?

 

Con Zeross lamiendo de sus zapatos, el portador del caos sería suyo, también.

 

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- Sherra. – Volvió a decir Zeross, aún arrodillado. – Te creí muerta.

 

- Era de esperarse Xel-kun, no cualquiera sobrevive de una nave despresurizada en el espacio. – Sus ojos llameaban de odio, al recordar el suceso, hacia tanto tiempo atrás. – Pero agradezco la amabilidad que mostraste al no rematar la nave.

 

¡Demonios! Debí destruirla totalmente. No dejar que se consumiera en la atmósfera de este miserable planeta.

 

- Bueno…..  – Dijo colocando su sonrisa patentada en el rostro. Y poniéndose de pié. – Tendré mas cuidado la próxima vez.

 

Sherra conocía a Xellos demasiado bien. Sabía que detrás de esa sonrisa idiota y esos inocentes ojos cerrados se escondía uno de los más sanguinarios generales en la história galáctica. Sabía de lo que era capaz, de su poder. Por lo que se detuvo frente a él, a 20 metros de distancia, una vez que estuvo totalmente dentro del hangar.

 

- Así que dime niña. ¿Porqué estas ahora con el imperio? A pesar de lo que tu padre decía. Ademas, - soltó una pequeña carcajada burlona. – bajo el mando del tipo que ordenó la destrucción de la nave donde iba tu familia.

 

Las fosas nasales de Sherra se expandieron. “No hago esto por mi gusto.” Le dijo mentalmente.

 

- Solo sigo ordenes de mi señor Dynast. Eso es todo lo que tienes que saber.

 

- Grausherra. ¿Ese idiota congelado? ¿Ests con ese frigido incurable?

 

- ¡Cállate! Namagomi despreciable. – Gritó la hembra, totalmente sonrojada.

 

“Zeross 1, Sherra 0” Se anotó Zeross. Desafortunadamente conocía a Sherra, muy bien. Y auque en el pasado no lo preocuparía enfrentarse a ella, algo en esos frios ojos llameantes de furia le indicó que procediera con cautela. De ahí la necesidad de hacerla enfadar. Si su mente estaba nublada, no se defendería con éxito. Ser insoportable. Esa era la clave. Nada fácil para el. ¿Verdad?

 

- Je, je, je. ¿Qué pasa? ¿Te enojas porque sabes que es verdad? – Le dijo pícaramente. Hizo una falsa pose pensativa, tomando su barbilla con la mano derecha. – Creo que es por eso que desde hace unos años, no hay heredero en Hoth.

 

Sherra no contestó. Utilizó un hachizo de supervelocidad avanzó hacia su contrincante, preparando su espada para partir a la mitad al despreciable namagomi que tenía enfrente.

 

Pero Zeross estaba preparado, extendió si mano derecha y lanzó varias bolas de fuego que Sherra se vió obligada a esquivar y, aún así, logró asestar un golpe con la espada, el cual Zeross detuvo con el báculo. Le fuerza de ambos contrincantes y el impacto se reveló cuando sus pies se hundieron unos centímentros en el suelo rocoso de la cueva.

 

- ¡Vaina astral! – Gritó sherra y Zeross se vió obligado a retirarse.

 

La Dugolfa brillaba con un tono azul claro. Su dueña la empuñaba orgullosa al ver la expresión de sorpresa de Zeross.

 

- Te sorprendes Xel-kun, he estado entrenando en estos años.

 

“Bien, no va ha ser fácil, eso es seguro.” Decidió mentalmente Xell…Zeross. “Tendré que usar la cabeza.”

 

Sonriendo como siempre, el general corrió hacia ella y justo cuando esta iba ha asestar un golpe, Zeross desapareció.

 

- ¡Atrás de ti querida! Gritó

 

Justo cuando la muchacha giró para enfrentarlo, fue golpeada fuertemente con el báculo, arrojándola a unos 10 metros de distancia. La dugolfa perdió el brillo.

 

- Vale, entrenaste y te hiciste fuerte. Pero, no hiciste tu tarea, ¿verdad? Chiquilla tonta.

 

Aún se burlaba cuando se vio obligado a invocar un escudo. Multiples flechas de fuego y bombas de viento se estrellaron en el. Sherra lanzaba hechizo tras hechizo, acorralando a su rival con una furia manifestada en un aura púrpura. Al fondo, 20 Ryuzokus se mantenían en pié.

 

“Solo acercate un poco más.” Murmuraba Zeross.

 

Entre las explosiones que se azotaban en su escudo, distinguió que Sherra se preparaba la Dugolfa para una estocada. Era hora.

 

Levantó el báculo y con fuerza lo clavó en el suelo.

 

- ¡¡¡Blast Bomb!!!

 

Una explosión lo rodeó, empujando a Sherra a varios metros de ese lugar. Sangre fluía de su boca, nariz y otras heridas menores. Pero sus ojos brillaban con un inusual  resplandor rojizo. Su aura aumentó, haciendo que el polvo se apartara y una leve brisa agitó el cabello de Zeross. Había quitado su sonrisa. Se espera lo peor.

 

- Esto acaba. ¡Aquí y ahora! – Gritó Sherra avanzando lentamente. Sus pies haciendo marcas en el piso como si fuera galleta hojaldrada. – Siente esto. DIANASUTO BUREA!!!!

 

Zeross esperaba un flujo de energía, un rayo, una bola, o incluso un Trasgo bailando en un tutú, antes de lo que pasó.

 

Una especie de pentagrama se abrió a sus pies u una explosión de energía lo rodeó. El flujo de poder consumía sus reservas de energías a una velocidad alarmante. Sudaba y gemía de dolor al sentir como su humanidad se iba perdiendo en ese lugar. Se vio obligado a arrodillarse para soportar mejor el castigo.

 

Sherra se acercaba implacablemente.

 

- Este hechizo lo cree en honor a mi Señor Dynast. Y aún puede ser más fuerte.

 

¿Mas?

 

Los ojos de la chica se hicieron aún mas grandes y brillantes, y una nueva ola de energía azotó a Zeross. Gracias a un acto de pura voluntad Zeross alcanzó a gritar: LUZ.

 

Su cuerpo brilló como una nova, haciendo que tanto Sherra como algunos Ryuzokus que se mantenían en pie a duras penas se desconcentraran. Zeross escapo del hechizo.

 

Sin darle tiempo a que se enfocara, Zeross atacó a Sherra con el báculo, golpeándola insistentemente, debilitándola aún más. En uno de esos lances Sherra alcanzó a tomar el báculo y soltar una patada al abdomen de su atacante, alejándolo a una distancia prudente.

 

Ambos respiraban entrecortadamente.

 

- Porqué eres tan fuerte. Ha pasado mucho tiempo. No debes serlo, no…..

 

- Bueno, mi querida Sherra, Eso es un secreto. – A duras penas sonrió.

 

Sherra no se inmutó, juntó sus manos y comenzó a recitar.

 

- Que se libere del cielo confinado, que mi cuerpo sea la espada de …..

 

- BASTA – Gritó una voz muy conocida por ambos. – Sherra….. la base ya puede ser tomada.

 

Rezzo, junto a su fuerza de ataque, terminó de despachar a los pocos Ryuzokus (ayudados por cierto resplandor extraño.).Olas de Troopers salían del transporte para instalar un pequeño puesto de avanzada y controlar la toma, registro y saqueo de la base rebelde.

 

- Por lo tanto,  ya no es necesaria ….. tu participación. ¡Hola! Viejo amigo….. hace tanto tiempo que no te veía.

 

Tanto Zeross como Sherra apretaban los dientes en señal de furia contenida.

 

- Lord Rezzo, permítame terminarlo, puedo…..

 

- Tu instrucción fue apoyar la ….. toma. Así que tu precencia ya no es ….. necesaria. Retírate.

 

- Pero…..

 

- El AT-AT de Dynast fue derribado. Creo que ….. deberías acudir a su auxilio. Por ….. los viejos tiempos. – Rezzo sonrió.

 

Sherra odió a Rezzo por eso. La forma burlona con que le comunicó esa desgracia. Habría trabado combate con el Dart Jedi de no ser porque la preocupación le ganó.

 

- Supongo que dejaremos eso para despues, ¿verdad? – dijo envainando la espada y dando la espalda a su contrincante.

 

- Por el momento tengo mi agenda llena, pero puedo hacer una cita para el viernes en la noche. – A pesar de su tono despreocupado, Zeross aún se apoyaba en el báculo para recuperarse.

 

Sherra se alejó sonriendo, a pesar de lo que pasó. La euforia de la batalla era una droga muy fuerte. Esperaría ansiosa la revancha.

 

- Bien, bien. – Suspiró Zeross. Y con dificultad se irguió por completo. - ¿A que debemos el honor de su visita? Dart Rezzo.

 

- De hecho vengo por 3 razones. – Dijo este, copiando el falso tono respetuoso de Zeross. – El portador del Caos, ….. Tu y – apuntó hacia atrás de Zeross. – La princesa.

 

Por primera vez, los ojos de Zeross se abrieron de golpe en señal de sorpresa y giró la cabeza para descubrir a la joven Ryuzoku escondida detrás de unas rocas.

 

- ¡FILIA! – Gritó.

 

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A la orden de evacuar, los miles de Ryuzokus comenzaron a hacerlo de forma ordenada. De algo servían los simulacros. En el centro de todo, Philionel, Amelia y Filia los dirigían para hacerlo todo de una manera “justa” (Idea de Phil. Niños y mujeres primero.)

 

En estos momentos Phil y Amelia estaban en un transporte Diplomático marca Locck, en el que Filia también debería estar. Pero tenía que encontrar a Zeross. Ni siquiera ella podría explicar la preocupación que tenía por ese despreciable ….. ah ….. namagomi, si eso. Sin importar la opinión general que ella tenía por el, sabía que es capaz de defenderse por si solo, pero aún así…..

 

Si analizaba a fondo la situación, estaba más preocupada por que se fuera, mas que otra cosa. Ya tenia su pago, así que podía usar el pequeño detalle de la guerra como excusa para irse, y eso no lo iba a permitir. Si se iba, ¿a quien golpearía tan agusto? Aunque ¿Esa era la razón?…..

 

Llegó al hangar justo cuando la puerta dos era abierta por Sherra. Presenció con ojos desorbitados el La-Tlit, el combate con la generala esa. Estaba conciente de que Zeross escondía más poder que el que mostraba, pero no tenía idea de qué tan fuerte era realmente. Y ahora, descubierta por Rezzo y por esos raros ojos felinos color amatista que por primera vez conocía en él, no sabía que pensar.

 

- Filia, lárgate. – El grito urgente de Zeross la despertó un poco. – ¡Ahora!

 

Simplemente no sabíia en quién confiar. Si en el honrado mercenario, el Mazoku latente dentro de él, o del Todopoderoso Zeross.

 

Dio unos pasos vacilantes hacia atrás. Nuevamente estaba paralizada.

 

Rezzo avanzaba lentamente, disfrutando el predicamento de ambos. Zeross tomó medidas adecuadas.

 

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En un lugar relativamente cecano (al menos dentro de la base), Garubos, ente gruñidos y gemidos subía el “equipaje” al Falcon. Este era compuesto principalmente de oros en efectivo (Maldito sea Gaarv y su renuencia a no aceptar cheques.) y refacciones, aparatos electricos y bisuterias como esas. A penas recibió el llamado de Zeross y empezó a empacar las cosas. Estaba apunto de terminar, solo una caja más y comenzaría a calentar los motores del Falcon.

 

“GARUBOS” Escuchó el WT y dejó caer la caja al suelo, debido al susto. “Escúchame. Estoy en el hangar todavía. Necesito que vengas rápidamente y te lleves a Filia. Entretendré a Rezzo lo más que pueda. Apurate.”

 

El mecánico sabía que Zeross solo usaba el recurso de la telepatía cuando las cosas se ponían feas. Y si se va a enfrentar a Rezzo, las cosas si que son feas.

 

Corrió como poseído por los pasillos, confiando en que nadie se le atravesaría.

 

Pero así fue. Los troopers que llenaban la base se le atravesaron, no saliendo bien del encuentro del WT.

 

Para Garubos, era facil pisotear a los incautos Mazokus. Medía ceca de 2.30 de estatura, pesaba bastante, era poseedor de poderosos brazos y manos-garra impresionantes. Pero el espeso pelaje café y la boca sin dientes grandes o afilados atenuaba la fiereza que aparentaba. Alentado par la imagen de Zeross Vs. Rezzo, no se dejaba detener por nada. Incluso, al encontrarse con un grupo de 6 Mazokus y el fuego de estos, no se detuvo, al contrario, los atropelló. Solo la suerte evitó que recibiera un disparo o fuera herido. Al vuelo agarró un pesado rifle láser y desató su propia ola de destrucción a cada soldado que se interponía en su camino.

 

Los pocos Mazokus sobrevivientes, juraron que una montaña de pelos y musculos los atacó, dejando una estela destructiva tras de si.

 

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Rezzo se encontraba a 10 metros de Zeross. Seguía avanzando lentamente, con sus manos en la espalda y cubiertas por la capa negra. El mercenario-Mazoku-general sudaba, debido al combate mortal con Sherra, y estaba totalmente seguro que esa batalla, sería jugar canicas si se enfrentaba al Jedi.

 

Filia seguia detrás de él, alejada un poco de la zona de batalla, pero lo suficientemente cerca como para escuchar la converzación “amistosa” que Rezzo quería sostener.

 

- ¿Sabes una cosa? ….. Tengo una proposición interesante….. Dame al portador de Caos, ese Jedi inmaduro ….. Las cabezas de los líderes de esta absurda rebelión. ….. y a la princesa. Podrás regresar al lado de Zellas.

 

¿Zellas? Filia tembló al escuchar el nombre de la emperatriz. Un temor extraño se apoderó de ella.

 

- De regreso con Zellas, la emperatriz Palpatime. – Dijo en un tono burlón cerrando un ojo y negó con su mano derecha – No, no, no, Rezo, deberías ser más creativo con tus ofertas. Si me ofrece otra cosa, lo pensaría.

 

- ¿Cómo que? ….. Si me lo dices quizas te lo pueda dar. …. Un reino, un planeta, solo pide.

 

- Eso … eso es un secreto Rezzo. – Respondió con una pose característica. “Tengo que ganar tiempo. Garubos apúrate.” – Pero si quieres te diré el porque escapé de Zellas.

 

- ¿No sera otro secreto? – Rezzo disfrutaba ese juego. Le permitiría ganar tiempo, solo para saber su jugada. – Pero francamente no me importa. ….. No existe una buena razón para que ….. el gran Xellos Metallium, el favorito de Zellas ….. escape.

 

Filia parpadeo varias veces. Zeross Solo = Xellos Metallium. El gran Juushinkan. El gran general ganador de la guerra de Koruma, que eliminó a miles de Ryuzoku con solo 10 cruceros imperiales.

 

- Vamos, vamos Rezzo, eso fue hace una vida atrás, Ya no cuenta. Además, estaas revelando demasiados secretos.

 

Filia, aún no se podía recuperar de la sorpresa anterior, cuando registró la postura despreocupada que tomó el mercenario. Apoyado casi casualmente en el báculo, con los pies cruzados, como descansando y pretendiendo limpiar sus uñas, ocultas en los guantes de sus manos.

 

- Pero para premiar tu curiosidad, te diré porque me escapé de Zellas. No fue por querer la libertad de otros seres vivientes ni nada por el estilo. – Su cara se hizo pícara. – Fueron por esas noches. Noche tras noche convertido en su esclavo me tenían fastidiado. Por cierto, ¿Aún conserva ese traje de cuero tan revelador?

 

Las fosas nasales de Rezzo se expandieron y una pequeña brisa pareció emanar de él.

 

- ¡Basta! – Gritó a todo pulmón, llamando la atención a algunos Mazokus del hangar. – O regresas a nosotros o ...

 

- ¡¿O que?! – Respondió desafiante Zeross, sacando el báculo del piso. - ¿Crees que tus amenazas van ha asustarme? – La posición de Filia no le permitió observar la mirada cruel que se quedó en sus ojos. – Te advierto que solo existe una forma en la que puedes pasar. – Puso el báculo en guardia. – ¡Y es sobre mí!

 

- Estaré gustoso de hacerlo. – Rezzo sacó el sable de luz y lo encendió. Una columna de luz roja ascendió.

 

Mas rápido de lo que la princesa pudo registrar, Rezzo se arrojó a su rival. Un metro antes de chocar con el, saltó muy alto, colocándose encima de él.

 

- ¡¡¡MUERE!!!

 

Descendió, preparado para partir en dos a su contrincante. El báculo detuvo el golpe asesino. Zeross lo sostenía horizontal sobre su cabeza y sus pies se hundieron unos centímetros en el rocoso suelo, debido al gran poder del ataque.

 

Filia conocía la potencia de un arma así. Gaudy, con su sable azul, cortaba piedra, madera, matel, papel, pasteles y trasgos. Ni una cubierta Reflex podía resistir el sable. Pero el báculo de Zeross resistía todos y cada uno de los golpes que el terrible Rezzo soltaba.

 

El Dart Lord se movía rápida y precisamente, atacando diestramente, su espada encontrando siempre el báculo de su rival. La situación se pondría fea si él no hacia algo. Pero si no matas a tu enemigo a la primera, usa un as bajo la manga.

 

En uno de los bloqueos de Zeross, Rezzo llevó su mano libre a la cara del ex-general y concentró su espíritu. El caos que poseía el Jedi, soltó una especie de onda expansiva que mandó a volar a Zeross hasta una pared, dolorosamente dura. Su cuerpo dejó huella en la roca y cayó como un saco de papas. A duras penas se pudo poner de pié.

 

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Rezzo se acercaba a Filia lentamente, aprovechando el momento de quietud que el desvalido Zeross le proporcionaba. Su intanción era simple. Introducir la espada A en la cabeza B. Cortar el cuello C siguiendo la linea D del cuello E. Sin embargo la princesa no se la iba a poner fácil. Con su pequeña arma láser, intentaba perforarle las órbitas oculares. Rezzo reía ante sus inútiles esfuerzos y con el sable detenía, desviaba ó absorvía los disparos. Rezzo quiere divertirse. Eso era claro.

 

- Démosle algo de diversión. –Susurró Zeross.

 

Con la gema brillando levemente de rojo, Zeross emprendió el vuelo. Levitó, ante la atónita mirada de los que le ponían atención, y se situó en la parte mas alta del hangar. Extendió su mano derecha en dirección al Dart Lord y gritó a todo pulmón.

 

- ¡BOLA DE FUEGO!

 

Una gran bola se originó en su palma y a gran velocidad se estrelló en el lugar donde, segundos antes, Rezo estaba jugando.

 

- Maldito. – Susurró con ira Rezzo al observar la roca fundida que se enfriaba rápidamente. De no tener reflejos Jedi, no viviría para contarlo. – Veo que necesitas un escarmiento, ¡Namagomi!

 

La ceja de Zeross tembló y este extendió sus brazos hasta juntar sus palmas. Separó su brazo derecho, como sosteniendo un arco y una flecha de luz azúl apareció.  “Flecha Congelante” La ráfaga de energía se impactó en el lugar donde había estado su objetivo.

 

El Señor de Sith maldijo de nuevo al encontrarse nuevamente alejado de la princesa. Zeross aterrizó frente a él.

 

- ¡Bu!

 

La pelea del sable y el báculo se reinició, nuevamente sin decidirse por alguno de los dos. Por la cabeza del mercenario, solo pasaba la idea de comprar tiempo para el escape de Filia. En la de Rezzo, Matar a ese idiota.

 

El Señor de Sith supo que no sería posible sorprender a su rival con el caos de nuevo, así que usaría el segundo As. De la base del sable, una segunda columna de luz apareció, convirtiendose en una asombrosa espada doble. “Maldición” Gritó Zeross y Rezzo lo colocó a la defensiva.

 

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- Greeeegerere. – Gruñó Garubos al llegar con Filia. Arrojó a un lado el agotado cañon láser.

 

- ¿Qué? Un momento, no podemos dejarlo allí.

 

El W-T estaba por gruñir algo inteligente cuando una explosión los distrajo.

 

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Zeross, aprovechando una brecha en la defensa de oscuro guerrero, realizó el segundo Blast Bomb del día. Rezzo voló por los aires en lo este se acercaba a sus amigos.

 

- Garubos, ya no hay tiempo. Huyan, llévala a Darien. – Un pequeño hilillo de sangre se escurrió por su boca. Sangre oscura, casi negra.

 

- Greeg – Gruñó este con tristeza.

 

- Ya sabes que mi vida no es tan importante. – Dijo tranquilamente. Sonrió.

 

- Pero Zeross. – Filia intentó convencerlo de huir. – Como saldrás de ...

 

- Fi-chan – cerró los ojos pronunciando su nombre con ternura. En ese momento Filia sintió calidez en su pecho. – Eso es un secreto. Vayanse.

 

Garubos, a pesar de las protestas de Filia, la cargó y emprendió la retirada en lo que Zeross daba media vuelta y caminaba con dirección al villano de la película.

 

“Me interesa más tu vida que la mia.” Pensaba en el camino. La única cosa buena que las batallas le habían enseñado es que: Cuando se enfrenta a la muerte, los sentimientos se vuelven magníficamente claros. “Creo que te amo, labios de lagartija.”

 

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Rezzo tenía emociones encontradas. Alegría y emoción por una singular batalla, una muy buena por cierto. Y furia y odio por lo problemas que el maldito Xellos le estaba ocasionando.

 

Era cierto que la emperatriz lo quería a morir. Pero no de la forma en que le había dicho. Lo quería de vuelta para arrancarle la cabeza personalmente, o por lo menos solo la cabeza.

 

Cosa no muy sencilla, por lo que veía Rezzo. Esperaba que después de la pelea contra Sherra, este muchacho estuviera muy debilitado. En cambio, su espíritu parecía ser más elevado de lo que era antes. Era tan poderoso como el Zeross que conocía, solo que mucho mas habil.

 

Despejó esos pensamientos de su cabeza. Tenía una misión que cumplir. Zeross, La princesa Filia y el portador del caos. Como el Objetivo 1 interfería para el objetivo 2, entonces...

 

Enfocó todo su espíritu en su mano izquierda. Su objetivo, el corredor por donde el monstruo ese se llevó a Filia. Por un momento, toda la fuerza que poseía, El Caos, la fuente del poder de los Jedi, se concentró en un punto. Con un movimiento, apuntó con la palma extendida al lugar donde había huido la chiquilla, y unos rayos negros emanaron de su brazo.

 

Parte de sí mismo, la Fuerza del Caos, avanzaba para cumplir su misión. Lorsrayos le permitían “ver” a través de ellos. Solo necesitaba acercarse al corredor, dar una vuelta, y todo estaría bien de nuevo.

 

Zeross clavó el báculo en el suelo y, dando un fuerte grito, un campo de fuerza semiesférico se formó, mientras la gema del báculo brillaba de azul. Los rayos golpearon el escudo, formando ondas como de agua. El poder de los rayos empujó tanto el escudo, como el dueño hacia atrás unos centímetro. La punta del báculo trazó una pequeña zanja. Rezzo dejó de atacar, asombrado.

 

El escudo desapareció.

 

- Te dije que no lo harías. – Susurró Zeross. – No mientras viva basura. ¡CARGA!

 

El báculo fue arrojado con fuerza y se encajó en una de las paredes del lejano corredor. La gema destelló un par de veces y una explosión cerró el paso.

 

El mercenario estaba ahora arrodillado, buscando apoyo extra con las palmas de las manos en el piso. Respirando con dificultad, sudando profusamente y de alguna forma, heridas desconocidas se abrieron, derramando líquido oscuro en vez de sangre roja.

 

“Cansado” Observó el Dart Jedi. En la batalla parecía invencible, ahora no podía sostenerse en pié. ¿Porqué? La explosión fue demasiado para él. No, Rezzo lo conocía lo suficiente como para saber que una tecnica tan sencilla como esa no lo debilitaría tanto. Entonces, ¿Qué era?

 

Zeross extendió, con trabajos, el brazo izquierdo, hacia las ruinas del corredor y a una orden mental, el báculo regresó a su lugar de origen. Usándolo como apoyo, se puso de pié.

 

“Ahora ya no estas tan cansado.” Acaso será el ...

 

Un báculo lo apuntaba mientras Rezzo sonreía en entendimiento. El punto débil.

 

- ¿No crees que deberíamos dejar de jugar? – Preguntó el Jedi alistando su sable doble.

 

- Estoy de acuerdo viejo, terminemos de una buena vez.

 

Zeross tomó el báculo como su fuera una larga espada y emprendió la carrera. Se acercaba a Rezzo a una velocidad pasmosa, la punta del instrumento sacando chispas en el suelo.

 

- ¡Espada Ojo de Rubí! – gritó y un aura roja rodeó todo el báculo. La punta, ahora, zanjaba el piso como un cuchillo caliente en la mantequilla.

 

Rezzo esperaba el golpe, y cuando Zeross levantó el arma, dispuesto a partirlo en dos, dio un paso hacia atrás. Un arco de luz roja apareció y de pronto, la defensa de Zeross estaba baja. Solo un movimiento más y la muerte llegaría. No alcanzó a ver un pequeño movimiento en las manos de su rival.

 

Zeross bajó el báculo con fuerza, un segundo arco rojo hizo presencia.

 

El grito de dolor del Jedi no se hizo esperar. La punta incandescente del arma enemiga partió en dos su sable y lo hizo retroceder. Un corte cauterizado marcó el lado izquierdo de su cara, comenzando en la frente y terminando en la mejilla, de suerte no tocó el ojo. El corte dañó varios circuitos del aparato respirador de su pecho, alterando sus funciones y obligándolo a respirar mucho más rápido. No pudo sostenerse en pié y cayó, golpeándose el trasero.

 

- ¡¡¡Maldito!!!

 

- Rayos, 10 cm más y te habría partido. – Zeross cayó de rodillas.

 

Ambos ahora respiraban rápidamente, agotados. Pero la norma era la misma desde hacía siglos. Solo uno saldría vivo de esto. Con grandes esfuerzos, Zeross se levantó y se alejó un poco de Rezzo. Necesitaba distancia y tiempo. A unos 20 metros de él, clavó el báculo por última vez (eso esperaba) y se arrodilló intencionalmente. Tenía que poner toda su concentración en ese golpe.

 

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Garubos y filia llegaban al Falcon. C-3PO los esperaba con noticias no muy agradables.

 

- Princesa, princesa. El desastre, el desastre. – Decía mientras “corría” junto a ellos. – Los Mazoku han ...

 

- Lo sabemos. – Gruñó Filia al recordar la patética resistencia de los Troopers ante el imparable avance de Garubos.

 

- Y el amo Gaudy fue ...

 

- Grrrrrre – Contestó molesto el W-T

 

- Y R2-D2 ha ...

 

- Escúchame bien caja de tuercas. – Gritó Filia tomando al dorado androide del cuello y amenazándolo con la maza. – No tengo tiempo de estar escuchando tus lloriqueos. Primero escapamos y después te te quejas. ¿OK?

 

El androide asintió.

 

Obviamente estaba preocupada. Su mejor amigo fue derribado y solo L-sama sabrá si sigue vivo. Su mercenario particular se enfrentaba cara a cara con el mismísimo Rezzo. Pero, a pesar de toda su preocupación, sabía que debería permanecer viva.

 

Para buscarlos y ayudarlos.

 

- ¡Greeeeeeerereg!

 

- Bien, aumenta la potencia, ¡Nos vanos de aquí!

 

Apenas terminaba de gritar, cuando la base entera comenzó a temblar. El Falcon se levantaba y emprendía la huida mientras lenguas de fuego lo amenazaban con achicharrarle la cola.

 

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Zeross parecía estar rezando frente al báculo. Ojos cerrados en intensa concentración. solo un golpe más y liberaría al universo de una peste tan grande como la bubónica. Juntó sus manos delante de sí.

 

“Mas negro que la oscuridad ...”

 

Rezzo intentaba poner en línea sus sistemas de emergencia cuando distinguió el susurro de Zeross.

 

“ ...mas rojo que la sangre que fluye ... enterrado en las corrientes del tiempo...”

 

La esfera de báculo brillaba intensamente, alumbrando la cara de su dueño con un resplandor rojo. Una nube como de polvo rojo parecía salir de ella.

 

“...en vuestro sagrado nombre ...”

 

El jedi estaba alarmado. Si era lo que él pensaba, definitivamente estaba perdido. Recordaba habre visto cruceros espaciales atravesados por el intenso flujo de energía que emanaría de las manos del tipo. Hordas de Ryuzoku desaparecer por ese gran poder. Con grandes trabajos se levantó.

 

“...juro a la oscuridad...”

 

La nube de “polvo” rodeaba a Zeross y sus manos emitían un extraño brillo blanco. Las pequeñas rocas alrededor de él temblaban y levitaban.

 

“...que por vuestro poder y el mio...”

 

Rezzo accionó la mitad útil de su sable y se preparó a correr. Tenía que matarlo antes de que terminara el conjuro y lomandara alotro barrio.

 

“...que todos los estúpidos que se interpongan en mi camino…”

 

Lento, deresperadamente lento, pero su avance era constante. Alrededor del mercenario, el “polvo” lo envolvía completamente. Solo estaba a 10 metros.

 

“...sean destruidos.”

 

Demasiado tarde, Zeross separó sus manos y todo el “polvo” que lo rodeaba se concentró en una sola esfera de energía roja acunada en sus palmas. Solo 5 metros y Rezzo seguiría con vida. Este gritó y en un último esfuerzo por matarlo arrojó el sable, conla intención de atravezarlo. Zeross abrió los ojos, destellantes de luz roja. Gritó a todo pulmón.

 

“DRAG SLAVE”

 

El láser se desintegró al tiempo que Rezzo ponía una poscisión defensiva, ocultandoi su cara entre los brazos. Una clase de esfera destructiva de luz roja creció con Zeross en medio, consumiendo toda la vida a su alrededor. Cientos de Mazokus desaparecieron sin saber que los mató. La energía encendió tánques de combustible, foemando largas y poderosas lenguas de fuego que se extendieron por toda la base, calcinando a cuanto Trooper se encontraba a su paso.

 

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Filia, C-3PO y Garubos salían de la basse por la “puerta trasera”, cuando la roca que cubría al hangar reventó. Un a columna de luz roja salió hacia el cielo como un gigantesco cañón, vaporizando a una docena de TIE-Figters que pasaban por allí y destrozó el transporte imperial.

 

El flujo cesó y vino la calma.

 

- Zeross!!! – gritó Filia y Garubos gruñó con tristeza.

 

- Oh no, Oh no. – Repetía el androide monótonamente.

 

- Garubos, llevanos al hangar.

 

Si tenían suerte, aún lo encontrarían. Vivo o muerto.

 

Con mano (mejor dicho garra) firme, El W-T voló al Falcon atravez de las nubes de humo que salian del destruido hangar. Cuando Filia lo vió, su corazón se saltó un latido.

 

El báculo seguia clavado en el centro de lo que parecía un cráter extenso y poco profundo. Zeross estaba tendido boca abajo, con sangre negra manchando sus ropas, ahora raidas y quemadas. Estaba inmóvil, como muerto. Hasta que el agudo oído de Garubos escuchosu respiración.

 

- Aún vive. – Susurró Filia con lágrimas en los ojos mietnras observaba al W-T cargar a Zeross en sus poderosos brazos.

 

Mientras Garubos introducía el cuerpomaltrecho de su jefe, Filia sacaba al báculo del suelo y lo cargaba. Ignorando el hecho de que era demasiado pesado para su tamaño. Ignorando el ligero cosquilleo que sentía en sus manos, producto del contacto con él.

 

El Falcon despegó del otora hangar principal de la Base Ryuzoku en Hoth con 1 mercenario inconsiente, un Piloto monstruoso y un patético androide.

 

Destino Darien.

 

Planeta de las nubes.

 

Continuará... 

 

N.A.:    ¿Porqué daré tanta importancia a los ojos? Y si, efectivamente Zeross hizo un La-Tlit.